ADMINISTRANDO LA IGLESIA según EL ORDEN DE DIOS
1 Timoteo 5:17-22
Veremos aquí, algunas normas prácticas, para la vida en comunidad dentro de la iglesia. 1- SE DEBE HONRAR ADECUADAMENTE A LOS SIERVOS DE DIOS
Si deseas prosperar no seas torpe. La bendición viene de arriba para abajo, de Cristo que es la cabeza pasa a tu pastor para derramarse a la iglesia. Dios no va a cambiar el orden establecido.
Si has estado embozalando al siervo de Dios por tu avaricia, entonces, ahora sabes por qué no estás prosperando. Pide perdón al Señor y ora: «Señor reconozco mi pecado. Hoy abro mis manos con generosidad. Quiero bendecir al siervo que Tú has puesto en la iglesia. Y así disfrutar yo también de tus bendiciones.»
«SEAN TENIDOS POR DIGNOS DE DOBLE HONOR» ¿Quiénes? «…los que gobiernan bien…» No puede haber descuido en un siervo de Dios. De ello depende el bienestar de la iglesia. (Ro.12:8; ITes.5:12)
¿Cuanto tiempo hace que no le das una palabra de aliento a tu pastor? ¿Qué sabes de su soledad…o de su necesidad? ¿Qué sabes si no necesita una mano amiga que se pose sobre su hombro? No hace falta mucho para dar un fuerte y cálido apretón de manos acompañado de una sonrisa, o acompañado de una frase de reconocimiento, que como todo ser humano también lo necesita. Es más, Dios dice que la merece, porque se preocupa por tu bienestar. Que bien hace una pequeña tarjeta, un libro o lo que se te ocurra. ¿cuántas veces un grupo de hermanos se juntan para saber las necesidades de su familia o de sus hijos o de su esposa?
Hay muchos que creen que porque un hombre es pastor, él y su familia son como ángeles, algo parecido a esa serie «Camino al cielo», nunca pueden necesitar nada.
No solamente busque al pastor, para que lo aconseje, ore por usted y lo ayude en sus problemas – búsquelo también cuando ande bien – y bendígalo en el nombre del Señor… El que aprende a bendecir es bendecido y dice Proverbios: «el generoso pensará generosidades y por sus generosidades será exaltado.» Es imposible para el diablo enredar la vida de un hombre que continuamente piensa generosidades.








