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CANTICO DE LIBERACION (Pte 12)

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COMO SE PRODUCE EL CANTO DE LIBERACION

Tomando como referencia el salmo 32, haremos un breve bosquejo de este proceso vivificante del Espíritu. A su vez todo estudiante que quiera profundizar podra hacerlo leyendo las citas bíblica relacionadas que se agregan, y anotando sus impresiones. Tambien puedes enviarnos tus preguntas que contestaremos brevemente.

SALMO 32

Vrs. 3 y 4 El estado de nuestro interior.

-Encerrarse en uno mismo.

-Culpamos a Dios.

-Lo que fué un jardín verde se secó.

Vr. 5 David vence su orgullo.

Presenta su situación a Dios.

Vr. 6 Por esta razón oraria siempre.

Vr. 7 “Cántico de liberación” de Dios.

-Salmo 81:10 “abre” tu boca.

-Isaías 57:19 “produciré”

-Isaías 59:21 “no faltarán mis palabras en tu boca.”

Hasta aquí, podemos ver una verdad muy notable. Son como dos cuadros en la vida del salmista. El primero, es pintado con los trazos de una vida introvertida, con sentimientos de culpa y sequedad espiritual. Así es la vida, hasta que no nos quebrantamos en su presencia. Es extraño como el ser humano escapa de Dios, sólo para luego sentirse insatisfecho y en una profunda soledad.

El otro cuadro, es pintado con el trazo inconfundible de la entrega. Jesus dijo que “si el grano de trigo no cae a tierra y muere no lleva fruto…” En la guerra el que se rinde ya no tiene derecho a lo que el quiere. Aquí es la guerra entre el orgulloso yo, y el corazón del hombre nuevo. En el momento clave de esta entrega se produce la muerte del yo. En la vida espiritual morir significa empezar a vivir de verdad. Alli el frío corazon de piedra se rompe por la fuerza espiritual del maestro. Puedo imaginar que nuestras lágrimas tienen un valor purificador. La muerte es el camino a la vida. A los rios de agua viva. La boca se abre llena de canticos de alabanza. Las palabras de Dios fluyen por nuestras bocas. No te resistas. No vale la pena. Pablo lo describe muy bien:

“En realidad, también yo he muerto en la cruz, junto con Jesucristo. Y ya no soy yo el que vive, sino que es Jesucristo el que vive en mí. Y ahora vivo gracias a mi confianza en el hijo de Dios, porqué el me amó y quiso morir para salvarme”.

Gálatas 2:20 BIBLIA PARA TODOS

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