Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Estudio Bíblico: Reglas prácticas de Hermenéutica -1 de 3- (45)

Estudio Bíblico: Reglas prácticas de Hermenéutica  1 de 3  (45): como estudiar la biblia

Reglas prácticas de hermenéutica

LA HERMENEUTICA

La hermenéutica proporciona reglas estrictas de estudio bíblico para asegurar que el mensaje que Dios quiso comunicar sea correctamente entendido por el hombre.

La Biblia no es un libro simple, sino un modo divino de comunicación con la humanidad, valiéndose de autores humanos para su realización.

Un método científico (preciso) de estudio tal como el que permite la hermenéutica se hace necesario, por las razones que se indican en la siguiente explicación:

Un DIOS INFINITO que es espíritu SABE y CONOCE TODO en forma ABSOLUTA. Para procurar comunicarse con el hombre, esa criatura suya, que sólo cuenta, con CONOCIMIENTO INTUITIVO LIMITADO, Dios tiene que valerse de los ojos y oídos del hombre, porque ésta es la forma en que él aprende la mayoría de las cosas. El problema se complica aún más porque los hombres hablan diversos idiomas; por lo tanto, Dios tiene que expresar su pensamiento infinito en una de esas lenguas, de la que luego se harán traducciones a las diversas lenguas de la humanidad.

Además, las palabras, los giros idiomáticos y las costumbres han cambiado durante los 3500 años o más desde que comenzó Dios a revelar al hombre su pensamiento y su voluntad mediante la PALABRA ESCRITA.

Por lo tanto, tiene que haber algún método exacto y preciso, para garantizar que lo que las traducciones actuales dicen al hombre moderno…  ES LO QUE DIOS DIJO HACE TANTO TIEMPO.

La hermenéutica reúne estos requisitos. Es un intento lógico, objetivo y honesto de asegurar que el hombre moderno comprenda el mensaje que Dios se propuso comunicarle originalmente.En síntesis:

DIOS, siendo un Espíritu eterno, infinito, omnisciente, omnipresente, inmutable y omnipotente…

HABLA O SE COMUNICA con:

Hombres santos, profetas, reyes, y sacerdotes quienes escribieron en hebreo o griego. Lo cual fue traducido a su vez a lengua castellana o español propiamente dicho, para que el hombre moderno, quien es una criatura finita y con conocimiento limitado pudiera COMPRENDER EL MENSAJE DE DIOS.

REGLAS DE HERMENÉUTICA

Las siguientes reglas hermenéuticas han servido de guía a los estudiantes cuidadosos en todas las generaciones a fin de que pudieran “(usar) bien la palabra de verdad.”

I) INTERPRETEMOS LA BIBLIA LITERALMENTE

Mucho daño se ha causado con los intentos de interpretar la biblia espiritualizándola, en lugar de aceptarla literalmente.

Cuando alguien nos escribe una carta, no tratamos de espiritualizar su significado, sino que la aceptamos en su sentido literal. Es igual con la Biblia.

Con todo, hay unos cuantos pasajes de las Escrituras que se han de tomar espiritualmente. La cuestión que se plantea es ésta: ¿Cómo puede saber el estudiante cuáles pasajes serían de interpretar literalmente y cuales espiritualmente? La mejor respuesta es la llamada REGLA DE ORO DE LA INTERPRETACIÓN” propuesta por un erudito en biblia, el doctor David L. Cooper:

“Cuando la interpretación llana de la Escritura tiene sentido, no busquemos otro sentido; tomemos en cambio cada palabra de en su sentido literal primario, a menos que los hechos del contexto inmediato claramente indiquen lo contrario.”

Pocas veces nos equivocaremos en el estudio de la Biblia si en primer lugar interpretamos un pasaje literalmente.

Por ejemplo, cuando la Biblia dice: “…hizo llover… azufre y fuego desde los cielos”, significa literalmente que sobre la tierra cayó azufre y fuego. Cuando por otro lado, la biblia nos dice que la luna se volvió sangre, o el río Nilo se volvió sangre, como ocurrió en los días de Moisés, no significa que se volvió sangre en sentido literal, sino que adquirió el color correspondiente.

Sin embargo, incluso en el caso del río Nilo, el fenómeno produjo la muerte de los peces. Es una buena regla procurar entender al pasaje literalmente. Si la interpretación resulta inaceptable, entonces intentemos una interpretación espiritual.

2) ATENGÁMONOS AL CONTEXTO

Es una buena práctica utilizar versículos de las Escrituras para fundamentar una enseñanza o un concepto, pero resulta importante no sacar al versículo de su contexto; de otro modo, como hemos visto anteriormente, el texto se transforma en pretexto. (Próxima edición concluimos con la parte 2 de esta sección…) ¡Bendiciones!

 

Ultimos comentarios
  1. javier
    • admin
  2. Eliseo
    • admin

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *