Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Los nueve dones del Espíritu: El don de fe y el don de sanidades (3)

Los nueve dones del Espíritu: El don de fe y el don de sanidades (3): dones espirituales 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3- EL DON DE  FE.

 Es la fe en grado extraordinario. Se refiere a la fe cuando es impartida en conformidad a la voluntad de Dios. No estamos hablando aquí de la fe que todo cristiano tiene, y la que a su vez puede crecer si somos edificados, por la misma palabra de Dios.

Hablamos de la fe como don espiritual (recuerde el significado de la palabra carisma, como ya vimos) que solo algunos reciben para aplicar a su vez en situaciones específicas.

El don de fe, es impartido de manera especial, por ejemplo, Dios me imparte fe para orar por la sanidad de una persona Рcomo hizo Pedro con el paralítico que pedía limósna en la puerta del templo La Hermosa. El Espíritu Santo le impartió fe y el dió la orden con total convicción.

 

En el Nuevo Testamento, la fe se nos presenta¬† como “don de Dios” y como “fruto del Esp√≠ritu”. Es algo que proviene directamente de la gracia de Dios, no es “mi fe” sino “la fe de Dios” que me es aplicada de una manera sobrenatural. Por eso es un don (regalo) que no se puede conseguir con ninguna clase de esfuerzo humano religioso o intelectual. Por ello Nuestro Se√Īor Jesucristo es el “Autor y consumador de la fe.”¬† En el caso del don, es m√°s que simplemente creer. Es recibir de Dios la confirmaci√≥n sobrenatural en nuestro coraz√≥n para hacer cosas que humanamente jam√°s nos atrever√≠amos a intentarlas.

“La fe es un don de Dios. Uno no la posee para utilizarla a voluntad, sino para el pr√≥posito para el cual El la da y permite que uno la tenga. Permit√°seme repetir. El nos da la fe necesaria para todas las cosas que est√°n en conformidad con su bendita voluntad. Esa fe primero es dada y luego crece como un fruto del esp√≠ritu. Pero con respecto a la fe que mueve monta√Īas, que vence las enfermedades y destruye todas las barreras con milagroso poder, a√ļn sostengo que tal fe es posible s√≥lo cuando es impartida y eso cuando est√° en conformidad con la voluntad del Salvador.”

“Usted est√° mas cerca de la manifestaci√≥n de esta gracia impartida, cuando comprende su propia impotencia y su entera dependencia del Se√Īor” escribe Charles S. Price.

El ejemplo que vemos en el relato de II R. 6:4-7, cuando Eliseo hace flotar el hacha es una combinaci√≥n del don de fe con el don de milagros. Asi es importante tener en cuenta que en cuanto al ejercicio de los dones espirituales se refiere generalmente interact√ļan dos o mas a la vez, como tambien puede ser uno solo.

4- DONES DE SANIDADES. Aunque Dios en general puede usar a cualquier cristiano para sanar a los enfermos en el nombre de Jes√ļs, lo cierto es que El les da a ciertas personas un ministerio especial de orar por los enfermos. A ciertos individuos – recalca la Biblia – se les ha dado “dones de sanidades” v.9. Sin embargo, √©sto no quiere decir que todas las personas por las que se ora ser√°n sanadas. Lo que quiere expresar es que ciertas personas tendr√°n much√≠simo m√°s √©xito cuando oran por los enfermos.

El hecho de que la frase “dones de sanidades” est√© en plural para las dos palabras puede querer implicar que los que tienen estos dones particulares podr√≠a tener m√°s √©xito en algunas sanidades en particular que en otras.

Por ejemplo, en los grandes ministerios de sanidad, algunos tienen mucho √©xito al orar por enfermos de c√°ncer, mientras que otros parecen “especializarse” en otras √°reas. Y lo mismo parece aplicarse al ministerio de la liberaci√≥n de esp√≠ritus malos en nuestro pa√≠s. C√≥mo es el caso del evangelista Carlos Annacondia.

 

 

 

Ultimos comentarios
  1. franklin rodriguez
  2. CARLOS MENDOZA RAMIREZ
  3. CLaudia jaimes
  4. Juan
  5. jesus emilio
  6. raulismael
  7. Angel
  8. Michael Pichardo

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *