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¡Atención!… “Los falsos maestros ya están aquí…” (30)

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CAPITULO 6

HONRANDO AL HERMANO QUE CONFIA EN NOSOTROS. Vs.1-2.

 

Mirando el contexto de este pasaje, los esclavos cristianos se encontraban ante una situacn difícil. Había esclavos de amos paganos que podrían envanecerse por haber recibido la salvación, considerando a su amo como seguro huésped del infierno. Se sentiría entonces, tan superior que se volvería intolerable.

 

Ahora si el cristiano era el amo, el esclavo trataría de sacar ventajas de la situación.

 

En esos días, la iglesia no se oponía directa ni violentamente a la destrucción de la esclavitud. Sabía que por el camino de la violencia fracasaría.

Antes bien, con sabiduría la Palabra de Cristo penetró lentamente en la sociedad de la época. La predicación del evangelio fue cambiando el corazón de los hombres el amor de Cristo ganó una batalla, que ni siquiera el célebre Espartaco con el violento levantamiento de esclavos, soñó que alguna vez pudiera lograr.

Volviendo al texto, notemos lo siguiente:

 

1) QUE LA “IGUALDAD ESPIRITUAL NO BORRA LAS DISTINCIONES CIVILES.

Inconscientemente, muchos cristianos caen en el error de pensar que porque trabajan en empresas o para patrones cristianos, pueden eludir su responsabilidad y rendir menos en sus puestos. Se olvidan de la honra que merece el hermano en Cristo.

El hecho de que tanto el patrón como el empleado sean cristianos, no libra a éste de someterse a la disciplina, realizar con eficiencia su tarea y así recoger su paga. ¿Esperaamos acaso, un trato “preferencialen cualquier otra empresa secular? Los “aprovechadores causan mucho dolor y “problemas.”

 

2) QUE EL TRABAJADOR CRISTIANO DEBE RECOMENDAR SU CRISTIANISMO.

Así es, como vemos que el esclavo debia ser un buen esclavo, porque si era flojo y descuidado, desobediente o insolente, el mundo criticaría a la iglesia: “¡eh, miren! ¿que me dicen del cristiano?”. Así también el trabajador cristiano se recomienda siendo un trabajador mejor y mas eficiente que otros. Su tarea es realizada con un nuevo espíritu – el Espíritu de Cristo.

 

LAS PALABRAS DE JESUS Y LAS PALABRAS DE LOS FALSOS MAESTROS. Vs.3-7.

 

A quienes, Pablo llama directamente: NECIOS se aplica a la persona que carece de inteligencia, discreción y sentido de la oportunidad. Se aplica a las cosas ejecutadas con ignorancia, imprudencia o presunción.

 

Descripción que se ajusta perfectamente a los maestros falsos, según Pablo: está envanecido, nada sabe y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras.

El mundo antiguo, por su forma de vida, presentaba a los falsos maestros demasiadas oportunidades que no tardaban en aprovechar. Abundaban los profetas vagabundos.

Además la costumbre era que cualquiera que tuviera un mensaje, podía entregarlo, y eso abría la puerta a enseñanzas falsas que creaban malos entendidos y confusión .

Además, del lado de los paganos abundaban los filósofos vagabundos que buscaban ganancia. Se llamaban SOFISTAS: hombres sabios que hacian negocio vendiendo su filosofía. Se comenta de ellos que “eran los hombres que con sus lenguas suaves y sus mentes torcidas eran hábiles en “hacer que la peor razón pareciera buena.””

 

Entre los griegos, si un hombre sabia hablar, su fortuna estaba hecha. Pablo conocía bien el tipo de maestros falsos que estaban invadiendo la iglesia y que por otra parte, era inevitable.

 

Sorprendentemente, estos falsos maestros siguen activos en pleno siglo XXI. Su objetivo sigue siendo el mismo: INFILTRARSE EN LAS IGLESIAS Y CONFUNDIR a los creyentes. ¿Cómo se explica esto?

 

Recordemos lo que vimos en el capítulo 4:1, “…espíritus engañadores…” se refiere a demonios. Ellos necesitan a personas para poder “enseñar.” Por eso aunque los maestros falsos del primer siglo se encuentran bien muertos, los demonios a través de los siglos y en las sucesivas generaciones han “levantado” falsos maestros, los han reclutado para sus filas. Dice el 4:2: “hombres hipócritas, a ellos no les cuesta nada pasar inadvertidos dentro de la iglesia, son lobos disfrazados de ovejas. Además hablan muy bien.” (Ver Mt.7:15).

 

HIPOCRITA: Adj. Se aplica a la persona que finge virtudes o sentimientos que no tiene. Sinónimo: falso.

 

Por ello el v.2 dice: “hipocresía de mentirosos” – tal la característica del diablo, que “ha sido mentiroso desde el principio.”

 

El diablo engañó a Eva con una filosofía tan suave y sutil como la de los sofistas que llamaban a lo malo bueno y a lo bueno malo.

 

Hay una sola doctrina pero es una doctrina con mayúscula que tiene autoridad.

 

¿Cómo identificar, entonces, a los falsos maestros cuando llegan a la iglesia? Nos va a ayudar resumir sus características, porque además, son señales permanentes en este tipo de maestros.

 

 

1) ESTA ENVANECIDO, v.4

Y su presunción no es precisamente porque tenga conocimiento, sino para disimular su ignorancia y torpeza. Lo primero que busca es lucirse. De todas maneras no puede enseñar cosa alguna, ya que como bien dice Pablo: “nada sabe”…lo único que quiere es su propia fama.

 

2) DELIRA ACERCA DE CUESTIONES, v.4

Sólo le interesa especular sobre temas recónditos y superficiales. Tal como vimos en el significado de la palabra necio, abunda en conceptos y floridos discursos que ni el mismo entiende. También dice “contiendas de palabras”, es decir, usa la palabra para provocar, huir y cosechar todo tipo de desconformismo.

 

3) SE DEDICA A PERTURBAR LA PAZ, v.4,5

Es siempre una persona competitiva. Lo peor de todo es que como son hipócritas, a veces se dedican a hacer un trabajo “subterráneo” a espaldas del pastor, o de los obreros fieles. En público son ovejas que aparentan tener lana muy blanca. Con los hermanos débiles son lobos sutiles. Son competitivos porque quieren ocupar el primer lugar, por lo tanto no se sujetan a ninguna autoridad. Justifican su deslealtad con frases tales como “el Señor me ha mostrado”, “estaba orando a las dos de la mañana cuando de pronto”…

 

 

4) SUS FRUTOS LE SIGUEN DONDEQUIERA QUE VAN, v.4,5

Y les aseguro que si leemos la lista de esos frutos con atención, a uno le comienzan a venir escalofríos.

TOMEN NOTA: envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias …” ¿Quién puede vivir en un ambiente así? ¡Qué mal que va el mundo… cada vez peor! ¡Con qué horrible espíritu debemos convivir en medio de la sociedad! Pero momento … aquí no se refiere a los incrédulos… se refiere al ambiente cristiano de cualquier iglesia, esa clase de espíritus, así es la situación de cualquier congregación en la que los falsos maestros están contaminando los corazones con doctrinas de demonios. Debemos tener cuidado. El espíritu que debe prevalecer en el ambiente de la iglesia lo tenemos descripto con sus frutos en Gál. 5:22,23.

 

En franca oposición con los frutos de la carne tarnbién descriptos en Gál. 5:17-21 que concuerda perfectamente con los frutos de la enseñanza hereje. Donde notamos a la gente que se pone envidiosa en vez de alegrarse cuando otro progresa, cuando vemos más peleas que en una riña de gallos, palabras que desacreditan al Espíritu Santo por su mala educación, cuando todos sospechan de todos porque no hay confianza, y también vemos cristianos perder el tiempo en discusiones que son puro juego de palabras, pero no conducen a nada bueno.

 

Entonces, seamos prudentes ... cuando toda la congregación es así, algo está pasando. Los falsos maestros ya están adentro. Hay que

desenmascararlos y reprenderlos en el nombre de Jesús.

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