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PASO A PASO POR LA BIBLIA (4)

INTRODUCCION A LA BIBLIA (4)CAPITULO IA) La Biblia se divide en dos grandes partes llamadas Antiguo y Nuevo Testamento. La palabra testamento significa pacto o alianza. Esto nos revela a Dios escogiendo un pueblo, Israel, para preparar la venida de nuestro Salvador.El Antiguo y Nuevo Testamento subsisten o caen juntos. No se puede aceptar el nuevo y rechazar el antiguo. En sus innumerables tipos o figuras, en sus “sombras de cosas mejores”, en sus promesas, el A.T. nos hace-por así decirlo- presentir el Nuevo. Sin el no habría conclusión ni cumplimiento. A su vez el Nuevo separado del Antiguo no tendría base ni sostén.Tanto Jesucristo como los apóstoles citan constantemente al AT como siendo la Palabra de Dios,  frases como “y estas cosas acontecieron para que se cumplan las Escrituras” o bien “como está escrito” o aún “como dice la Escritura.”Las dos partes están tan íntimamente ligadas como la mano derecha lo está de la izquierda. Forman un conjunto viviente donde el mismo Jesucristo es el centro vital.Jesucristo es el tema de los escritores del AT y NT. Los anima el mismo Espíritu a través de los siglos en que se confecionó. El Espíritu Santo es el que habla en sus páginas, aun cuando expone y hasta juzga abiertamente los pecados de los pueblos, de las familias o de los individuos.

La Biblia nos habla del hombre, de todos los hombres (en sentido genérico). Nos dice cómo es, descubre nuestro corazón, tanto el corazón de los mejores como el de los peores; de los que aman y de los que odian, de los que codician y de los que sufren.

Desde un principio nos habla de ese mal llamado pecado que nos corrompe como un cáncer. No encontramos en sus páginas a un hombre imaginario, tampoco al hombre ideal que nos presentan los humanistas y los moralistas. La Biblia nos presenta al hombre de todos los días, aquel que queremos evitar, pero que se esconde dentro de nosotros. Poniendo el dedo en la llaga proclama abiertamente aquello que nosotros tratamos de silenciar. El hombre descripto en la Biblia no es un hombre sin faltas: es real y pecador.

B) Otra cosa que sorprende al lector de la Biblia es su diversidad. El mismo libre contiene a la vez himnos y oraciones (Los Salmos), historias (las parábolas de Jesús), teología histórica (el reinado de David, el proceso de Jesús) un canto de amor (el cantar de los cantares), consejos y reflexiones morales (los proverbios), también reflexiones filosóficas (Eclesiastés), leyes jurídicas (en el Exodo o Deuteronomio) o leyes religiosas (Levítico), profecías (Isaías, Jeremias) etc.¡Qué gran diversidad de situaciones tienen lugar entre sus personajes! David destruyó a los filisteos, Jeremías asistió a la agonía de Jerusalem, Pablo vivió en los tiempos del Imperio Romano. ¡Cuántos viajes podemos realizar a través de toda la Biblia! Ezequiel nos lleva a Babilonia donde se encuentran los israelitas desterrados. Job conocía perfectamente Egipto, Abraham venia del norte de Mesopotamia.Más sorprendente es mirar la cantidad de civilizaciones que desfilan ante nosotros: la lejana Persia, Roma con sus leyes y legiones, las desventuras de José nos conducen a las mismas pirámides, Pablo habla ante la acrópolis de Atenas, cuna de la filosofía griega.Todo esto nos va dando hasta un vistazo general ” a vuelo de pájaro”, acerca de la Biblia. Como si, por ejemplo, a bordo de una avioneta sobrevoláramos nuestra ciudad de Córdoba. Adquiririamos de esa manera un panorama general y de ubicación. Pero no podríamos detenernos en particularidades. Yo no podría decir a mis acompañantes: “¡miren el color de las persianas de la casa de Jorge!”. Eso seria imposible. Lo que si podria hacer tal vez, con un buen sentido de orientación, es señalar hacia abajo y decir: “¡en aquella zona está la casa de Jorge!”

¿Qué queremos decir? Todo estudiante de la Biblia debe tener un conocimiento general del libro antes de pretender estudiar los temas en particular. El panorama general me ayuda a ubicar correctamente cada verdad en su contexto adecuado.

La falta de este conocimiento hoy en día es lamentable. Algunos pretenden estudiar la doctrina Bíblica y no saben siquiera cuántos libros tiene la Biblia.

Si tienes un panorama general, histórico, geográfico y cultural te será muy sencillo estudiar los grandes temas doctrinales de la Biblia.

Muchas veces vemos con dolor, que muchos hermanos sinceros en sus propósitos pero sin preparación alguna le hacen decir a la Biblia cualquier barbaridad … y sin querer las iglesias van adoptando doctrinas “made in casa” pero no tomadas de la correcta interpretación de la Biblia.

Pueden Uds. llamarlos como quieran, predicadores “truchos” o muchas veces oportunistas que buscan hacerse ver hablando de lo que no saben, otros aprovechándose de la buena fe de la gente. ¿Pero por qué sucede ésto? A veces por que en iglesias que recién nacen hay falta de obreros preparados; por otra parte, en los últimos años la iglesia evangélica a crecido en forma tan acelerada que es irnposible a veces para los pastores, poder gobernar tanta gente que llega a las iglesias con hábitos y costumbres malsanas.

Gracias a Dios que nosotros tenemos la oportunidad de prepararnos estudiando las Escrituras. No es por casualidad el que deseas estudiar más. Vas a ser usado por el Señor para guardar la pureza de la fe cristiana en el lugar donde Jesucristo te ha puesto.

Cuando hacemos estas apreciaciones no estamos juzgando, sino que como la hacía el apóstol Pablo, lo hacemos con el ánimo de mejorar, de marchar hacia la excelencia, de colaborar para que el cuerpo de Cristo sea cada vez más consagrado a la verdad y a la obediencia; y por supuesto, si queremos ésto es ineludible que cada uno de nosotros le diga al Espíritu Santo: “Comienza por mí, Señor.”



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