Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

PASO A PASO POR LA BIBLIA (4)

INTRODUCCION A LA BIBLIA (4)CAPITULO IA) La Biblia se divide en dos grandes partes llamadas Antiguo y Nuevo Testamento. La palabra testamento significa pacto o alianza. Esto nos revela a Dios escogiendo un pueblo, Israel, para preparar la venida de nuestro Salvador.El Antiguo y Nuevo Testamento subsisten o caen juntos. No se puede aceptar el nuevo y rechazar el antiguo. En sus innumerables tipos o figuras, en sus “sombras de cosas mejores”, en sus promesas, el A.T. nos hace-por as√≠ decirlo- presentir el Nuevo. Sin el no habr√≠a conclusi√≥n ni cumplimiento. A su vez el Nuevo separado del Antiguo no tendr√≠a base ni sost√©n.Tanto Jesucristo como los ap√≥stoles citan constantemente al AT como siendo la Palabra de Dios, ¬†frases como “y estas cosas acontecieron para que se cumplan las Escrituras” o bien “como est√° escrito” o a√ļn “como dice la Escritura.”Las dos partes est√°n tan √≠ntimamente ligadas como la mano derecha lo est√° de la izquierda. Forman un conjunto viviente donde el mismo Jesucristo es el centro vital.Jesucristo es el tema de los escritores del AT y NT. Los anima el mismo Esp√≠ritu a trav√©s de los siglos en que se confecion√≥. El Esp√≠ritu Santo es el que habla en sus p√°ginas, aun cuando expone y hasta juzga abiertamente los pecados de los pueblos, de las familias o de los individuos.

La Biblia nos habla del hombre, de todos los hombres (en sentido genérico). Nos dice cómo es, descubre nuestro corazón, tanto el corazón de los mejores como el de los peores; de los que aman y de los que odian, de los que codician y de los que sufren.

Desde un principio nos habla de ese mal llamado pecado que nos corrompe como un cáncer. No encontramos en sus páginas a un hombre imaginario, tampoco al hombre ideal que nos presentan los humanistas y los moralistas. La Biblia nos presenta al hombre de todos los días, aquel que queremos evitar, pero que se esconde dentro de nosotros. Poniendo el dedo en la llaga proclama abiertamente aquello que nosotros tratamos de silenciar. El hombre descripto en la Biblia no es un hombre sin faltas: es real y pecador.

B) Otra cosa que sorprende al lector de la Biblia es su diversidad. El mismo libre contiene a la vez himnos y oraciones (Los Salmos), historias (las par√°bolas de Jes√ļs), teolog√≠a hist√≥rica (el reinado de David, el proceso de Jes√ļs) un canto de amor (el cantar de los cantares), consejos y reflexiones morales (los proverbios), tambi√©n reflexiones filos√≥ficas (Eclesiast√©s), leyes jur√≠dicas (en el Exodo o Deuteronomio) o leyes religiosas (Lev√≠tico), profec√≠as (Isa√≠as, Jeremias) etc.¬°Qu√© gran diversidad de situaciones tienen lugar entre sus personajes! David destruy√≥ a los filisteos, Jerem√≠as asisti√≥ a la agon√≠a de Jerusalem, Pablo vivi√≥ en los tiempos del Imperio Romano. ¬°Cu√°ntos viajes podemos realizar a trav√©s de toda la Biblia! Ezequiel nos lleva a Babilonia donde se encuentran los israelitas desterrados. Job conoc√≠a perfectamente Egipto, Abraham venia del norte de Mesopotamia.M√°s sorprendente es mirar la cantidad de civilizaciones que desfilan ante nosotros: la lejana Persia, Roma con sus leyes y legiones, las desventuras de Jos√© nos conducen a las mismas pir√°mides, Pablo habla ante la acr√≥polis de Atenas, cuna de la filosof√≠a griega.Todo esto nos va dando hasta un vistazo general ” a vuelo de p√°jaro”, acerca de la Biblia. Como si, por ejemplo, a bordo de una avioneta sobrevol√°ramos nuestra ciudad de C√≥rdoba. Adquiririamos de esa manera un panorama general y de ubicaci√≥n. Pero no podr√≠amos detenernos en particularidades. Yo no podr√≠a decir a mis acompa√Īantes: “¬°miren el color de las persianas de la casa de Jorge!”. Eso seria imposible. Lo que si podria hacer tal vez, con un buen sentido de orientaci√≥n, es se√Īalar hacia abajo y decir: “¬°en aquella zona est√° la casa de Jorge!”

¬ŅQu√© queremos decir? Todo estudiante de la Biblia debe tener un conocimiento general del libro antes de pretender estudiar los temas en particular. El panorama general me ayuda a ubicar correctamente cada verdad en su contexto adecuado.

La falta de este conocimiento hoy en día es lamentable. Algunos pretenden estudiar la doctrina Bíblica y no saben siquiera cuántos libros tiene la Biblia.

Si tienes un panorama general, histórico, geográfico y cultural te será muy sencillo estudiar los grandes temas doctrinales de la Biblia.

Muchas veces vemos con dolor, que muchos hermanos sinceros en sus prop√≥sitos pero sin preparaci√≥n alguna le hacen decir a la Biblia cualquier barbaridad … y sin querer las iglesias van adoptando doctrinas “made in casa” pero no tomadas de la correcta interpretaci√≥n de la Biblia.

Pueden Uds. llamarlos como quieran, predicadores “truchos” o muchas veces oportunistas que buscan hacerse ver hablando de lo que no saben, otros aprovech√°ndose de la buena fe de la gente. ¬ŅPero por qu√© sucede √©sto? A veces por que en iglesias que reci√©n nacen hay falta de obreros preparados; por otra parte, en los √ļltimos a√Īos la iglesia evang√©lica a crecido en forma tan acelerada que es irnposible a veces para los pastores, poder gobernar tanta gente que llega a las iglesias con h√°bitos y costumbres malsanas.

Gracias a Dios que nosotros tenemos la oportunidad de prepararnos estudiando las Escrituras. No es por casualidad el que deseas estudiar m√°s. Vas a ser usado por el Se√Īor para guardar la pureza de la fe cristiana en el lugar donde Jesucristo te ha puesto.

Cuando hacemos estas apreciaciones no estamos juzgando, sino que como la hac√≠a el ap√≥stol Pablo, lo hacemos con el √°nimo de mejorar, de marchar hacia la excelencia, de colaborar para que el cuerpo de Cristo sea cada vez m√°s consagrado a la verdad y a la obediencia; y por supuesto, si queremos √©sto es ineludible que cada uno de nosotros le diga al Esp√≠ritu Santo: “Comienza por m√≠, Se√Īor.”

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *