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¿ES LA BIBLIA PALABRA DE DIOS? (16)

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¿La Biblia es la Palabra de Dios ó contiene la Palabra de Dios?

 

 

Esta pregunta es también problema de debate continuo entre teólogos y especialistas.

Aprovechándose de esto muchos “falsos maestros” han engañado a cristianos sinceros que hoy militan en sectas, atentos a la voz de cualquier “profeta” que se ponga de moda.

 

 

Si decimos que la biblia es Palabra de Dios significa que desde el principio al fin, su mensaje, fué dictado por el Espíritu Santo mismo, que seleccionó a los hómbres que actuaron como sus amanuenses.

 

Claro que muchos de estos fenómenos no pudieron ser explicados porque hay mucho en la escritura y especialmente en el AT que era difícil de aceptar como Palabra de Dios.

 

 

Entonces de allí surgieron las disputas de que no todo lo escrito podía ser Palabra Dios. Pero vayamos a algo que nos ayudará.

 

 

Consideramos que el Dr. A. T. Pierson ha becho una buena definición de la inspiración en su buen libro “Conociendo las Escrituras”.

 

 

Allí se lee: “El término inspiración verbal ha sido mal entendido. No significa, desde luego, que cada palabra que encontremos en la Biblia es la palabra de Dios o representa su pensamiento, pues algunas palabras relatan los hechos de los equivocados y de los impíos, ni son dichos suyos, porque en algunos casos el que habla es el diablo. Cualquier teoría que conceda igual importancia o autoridad a toda la palabra que encierra la Biblia es absurda… cada estudiante debe observar lo que en la biblia tiene autoridad y lo que solamente tiene exactitud.

 

Las palabras de Satanas a Eva son exactas en el trasplante a la Saqrada Escritura, pero son falsas y engañosas en intención y en sentimientos respecto del pensar de Dios.

 

La mayor parte del libro de Job, aunque relato inspirado de acontecimientos y dichos, no es de la aprobación de Dios … incluso profetas y apóstoles, aparte de su carácter y capacidad como tales, siendo meros hombres falibles, estaban sujetos a equivocaciones. (I Reyes 19:4; Gal 2:11-14).”

 

 

De estas consideraciones, salió la fórmula de que la Biblia no es la Palabra de Dios sino que contiene la Palabra de Dios.

Por supuesto que ustédes se darán cuenta de lo peligroso que es ésto.

 

 

Por otra parte es sencillo si solamente usamos nuestro sentido común, sería ilógico pretender que la voz de Satanás hablándole a Eva sea Palabra de Dios ¿verdad? Pero si es relato inspirado, lo que quiere decir que es exacto y esto no es lo mismo que atribuir esas palabras al Espíritu Santo.

 

 

No debemos ser tan pretenciosos y arrogantes cuando nos acercamos a la lectura de la Escritura. Nosotros no vamos hoy a la Biblia a preguntarle en qué lugar está hablando Dios y en qué lugar es la voz del hombre la que oímos.

 

 

No podemos decir ésto es inspirado y aquello no lo es, porque semejante actitud nos llevará a grandes dificultades que no podemos explicar ni solucionar.

 

 

La investigación actual nos presenta una teoria que reconoce que la Biblia en su totalidad no es tan sólo más grande que cualquiera de sus partes, sino que es sencillamente la suma total de todas ellas tornadas como fragmentos desconectados.

 

 

La Biblia es una unidad orgánica que tenemos que juzgar corno tal en su totalidad, y entonces veremos que lo que nos presenta es un desarrollo progresivo de Dios mismo, su propia y gradual comunicación al hombre finalizando con la llegada del mismo Dios a la vida humana de un modo intenso y excepcional que conmueve todo el pensar y el sentir de la humanidad.

 

 

¿Recuerdan cuando hablamos de la infalibilidad del relato bíblico?

 

 

Muchos eruditos dicen que la inerrancia o infalibilidad es un “corolario natural de la inspiración” porque si la Biblia es la Palabra de Dios entonces participa del carácter de Dios que incluye la infalibilidad y esto significa confesar dos cosas en las que tenemos fe:

1- en el orígen divino de la Biblia.

 

2- en la veracidad de Dios.

 

 

Sin embargo debemos saber que a la infalibilidad o inerrancia sólo podemos aplicarla a los AUTOGRAFOS BIBLICOS, es decir, a los manuscritos originales porque en el copiar incesante, que sucedió posteriormente, se encuentran faltas comprensibles que son prueba de la flaqueza y debilidad humana, ya sea por no tomar los recaudos necesarios y porque se notan en las transcripciones errores de vista, oído, de mano e incluso hasta de juicio de los escribas.

 

 

Como es el caso por ejemplo de I Juan 5: 7 donde se admite generalmente que hay una nota marginal incorporada por error del texto.

Otra ilustración se ve comparando II Samuel 10:18 con I Crónicas 19:18.

 

 

Que nos quede claro, estos errores que se deslizaron en el incensante copiar de los amanuenses son “insignificantes” y no le resta absolutamente para nada el crédito de ser la Biblia totalmente inspirada por el Espíritu Santo.

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  1. ibis listes
  2. Alberto Vallejos

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