Comparando los Cuatro Evangelios (3).

 

 

GENERALIDADES

Intentaremos brevemente dar las nociones básicas, que nos ayuden a comprender mejor, los  elementos  con que contamos para nuestro estudio. Comenzaremos con una noción básica de los  cuatro  evangelios y luego lo haremos con un resumen histórico del mundo en que le tocó nacer  a Jesús.

 

No podemos apuntar a la persona, sin estos conocimientos esenciales porque ellos nos ayudarán a  comprender mejor las condiciones históricas, sociales y políticas en que desenvolvió su vida y la de  aquellos que le siguieron.

Es lamentable que a veces no se tome en cuenta el contexto histórico y mucho menos el geográfico.

I – COMPARANDO LOS CUATRO EVANGELIOS (Como base de nuestro estudio).

Henry H. Halley, en su Compendio Manual de la Biblia, dice que: “Los cuatro evangelios son bajo todo aspecto, la parte mas importante de la Biblia; mas importante que todo el resto de la Biblia junto, y mas importante que TODOS LOS DEMAS LIBROS DEL MUNDO juntos, pues podríamos pasarnos mejor sin el conocimiento de todos los demás, que estar sin conocer a Cristo. Los libros Bíblicos que los preceden anticipan al HÉROE de los cuatro evangelios y los que los siguen lo explican.”

Tal vez nos preguntemos por qué existen cuatro evangelios, pero al principio había mucho más que cuatro (Lc. 1:1) además, históricamente, era una época de gran actividad literaria – la época de César, Cicerón, Salustio, Virgilio, Horacio, Séneca y muchos más – el siglo de oro de la literatura romana.

Al cabo de una generación, la historia de Jesús se había difundido por todo el mundo conocido. No tenemos dudas de que Dios mismo intervino, para la preservación de estos cuatro relatos, que contienen todo lo que Dios quería que supiéramos de Jesucristo.

En algunas partes de la Biblia, encontramos relatos duplicados, pero solamente cuando se trata de Jesucristo, encontramos cuatro relatos. Eso nos da la pauta de la suma importancia de la persona de Jesucristo.

Teniendo en cuenta que los cuatro evangelios, son cuatro relatos paralelos del mismo hombre, y detallan en varias partes los mismos relatos, éstos sufren algunas diferencias, según lo que el autor conocía de cada hecho y según el auditorio al cual se dirigía.

Algo normal, pues la inspiración divina no anula la personalidad humana de cada autor. Siendo así, el enunciado de que “Toda la escritura es inspirada por Dios…” (2 Ti. 16b), continúa quedando incólumne.

 

 

 

 

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  1. silvia silva

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