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LA RESURRECION FINAL
Después, Juan describe la resurrección final de todos los muertos restantes:
“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
Y vi a los mertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron a-
biertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados
los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” Apocalipsis 20:20:11-15
En este relato observamos que la resurrección viene primero, y después el juicio. Este mismo principio se observa en cada etapa de la resurrección. Puesto que en sus cuerpos los hombres han cometido los actos buenos o malos, es en sus cuerpos también que tendrán que presentarse ante Dios para escuchar su juicio sobre esos actos.
Ya hemos visto que todos los que han confiado en Cristo para su salvación, serán resucitados antes del milenio. Esto incluirá los santos del antiguo pacto y los del nuevo pacto. Pareciera, por lo tanto, que la mayoría de los que resuciten al final del milenio, serán personas que han muerto en pecado e incredulidad.
En relación con esto es significativo qu Juan se refiera a los resucitados al final del milenio como “los muertos”: “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios.” Este lenguaje es diferente del que emplea para describir la resurrección de los justos muertos al principio del milenio. Respecto de éstos dice:
“Y vivieron y reinaron con Cristo por mil años.” (Apocalipsis 20:4).
Respecto de los justos resucitados, Juan dice no solo que fueron resucitados, sino tambien que “vivieron”; estaban vivos en el sentido más completo y verdadero. Por otra parte, los que Juan vio resucitar al final del milenio estaban todavía “muertos”. Aunque resucitados del sepulcro en sus cuerpos, estaban espiritualmente muertos, en delitos y pecados, alejados y excluidos de la presencia y confraternidad de Dios. Son llevados ante Dios por última vez, solo para oír su sentencia final de condenación sobre ellos.
A partir de entonces, su destino es el lago de fuego, “la muerte segunda”, el lugar de destierro final eterno, de la presencia de Dios, el lugar donde no hay esperanza ni cambio ni regreso.
Entre todos estos, sin embargo, la Escritura indica que habrá al menos dos categorias de personas que saldrán a la resurrección de vida y no de condenación.
Una de estas categorias incluye a gente como la reina del Sur (Sabá) y los hombres de Nínive a que alude Jesús:
“La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí mas que salomón en este lugar. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar.”
Lucas 11:31-32
En cada uno de estos ejemplos está claro que los hombres de esta generación (que rechazaron la misericordia que Jesús les ofrecía) se levantarán (resucitarán) para el juicio de condenación. Pero junto con ellos resucitarán dos grupos que recibirán misericordia en el juicio: la reina del Sur y los hombres de Nínive.
A diferencia de los santos del antiguo pacto, estos dos grupos no recibieron una revelación del sacrificio expiatorio de Cristo, anunciado en tipo y en profecía, en que ellos pudieran confiar para salvación. Consecuentemente no estarán incluidos en la resurrección de los que son de Cristo a su venida. Sin embargo, ellos respondieron en fe a la limitada luz que les llegó. Al final del milenio, por lo tanto, serán liberados de condenación y entrarán en la resurrección de vida.
¿Habrá otros de la misma categoría de la reina del Sur y los hombres de Nínive? Si así es, ¿quiénes? ¿Y cuántos? Las respuestas a estas preguntas pueden venir solamente de la omnisciencia del mismo Dios. No obstante, una cosa es cierta: los que han escuchado y rechazado el evangelio de Cristo se han excluido para siempre de la misericordia de Dios.
Una segunda categoría de gente que será librada de la condenación en la resurrección final serán los justos que hayan muerto durante el reino milenial de Cristo sobre la tierra.
Con respecto a este periodo milenial, encontramos el siguiente relato profético en Isaías:
“No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.” Isaías 65:20
El cuadro que Isaías ofrece aquí de la vida en la tierra durante el milenio, indica que aunque el lapso de la vida humana será extendido mucho, de todas formas, tanto el justo como el pecador todavía estarán sujetos a la muerte. De esto podemos concluir que el justo que muera durante el milenio será resucitado a su final, pero que no estará sujeto al juicio de Dios sobre los injustos que resucitarán al mismo tiempo.
Si ahora volvemos a Apocalipsis 20, observamos lo completo y lo final que es la resurrección descrita por Juan:
“Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Apocalipsis 20:13
No habrá excepciones a esta resurrección final de los muertos restantes. Incluye a “cada uno”. Nadie es omitido. A cada dominio del universo creado por Dios se le exige con autoridad divina, que entregue a los muertos que tiene. Las tres palabras que Juan emplea en relación con esto son “el mar”, “la muerte” y “el Hades”.
El vocablo griego Hades corresponde al término hebreo Seol empleado en el Antiguo Testamento. El Hades o Seol es un lugar de confinamiento temporal para los espíritus de los difuntos, antes de su resurrección y juicio final. Después de la resurrección y juicio final, todos los injustos están condenados al lago de fuego. La palabra hebrea usada en el Antiguo Testamento para este lago de fuego no es Seol sino Gehena (infierno).
Por lo tanto hay una clara distinción entre Seol, o Hades, y Gehena, o lago de fuego. El Seol es un lugar de confinamiento temporal al que están condenados los espíritus-pero no los cuerpos-de los difuntos. El Gehena es un lugar de castigo final infinito, al que está condenada, después de la resurrección, la personalidad total de cada persona injusta: espíritu, alma y cuerpo juntos.
En Apocalipsis 20:14 se pone de manifiesto esta distinción entre Seol y Gehena:
“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego”.
(Próxima entrega: “La muerte y el Hades son personas.”)
10 Entonces oí una fuerte voz que decía:
“¡Nuestro Dios
ha salvado a su pueblo;
ha mostrado su poder,
y es el único rey!
Su Mesías gobierna
sobre todo el mundo.
El diablo ha sido
arrojado del cielo,
pues día y noche,
delante de nuestro Dios,
acusaba a los nuestros.
11 La muerte del Cordero,
y el mensaje anunciado,
ha sido su derrota.
Los nuestros no tuvieron miedo,
sino que se dispusieron a morir.
Apocalipsis 12:10,11 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
10 Entonces Jesús se puso de pie y le dijo:
–Mujer, los que te trajeron se han ido. ¡Nadie te ha condenado!
11 Ella le respondió:
–Así es, Señor. Nadie me ha condenado
Jesús le dijo:
–Tampoco yo te condeno. Puedes irte, pero no vuelvas a pecar.
Juan 8:10,11 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: ¡Conoce al Señor!, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán afirma el Señor. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.»
Jeremías 31:34 (Nueva Versión Internacional)
22 Por eso, mantengamos una amistad sincera con Dios, teniendo la plena seguridad de que podemos confiar en él. Porque Cristo nos dejó limpios de pecado, como si nos hubiera lavado con agua pura, y ya estamos libres de culpa.
Hebreos 10:22 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
9 Si se vuelven al Señor, sus hermanos y sus hijos serán tratados con benevolencia por aquellos que los tienen cautivos, y podrán regresar a esta tierra. El Señor su Dios es compasivo y misericordioso. Si ustedes se vuelven a él, jamás los abandonará.»
2 Crónicas 30:9 (Nueva Versión Internacional)
LOS DIACONOS ( I Timoteo 3:8-10,12,13).
En el griego significa, “siervo”, o “ministro”. Esta palabra y sus derivados aparecen más de 100 veces en el texto griego del Nuevo Testamento pero la palabra diácono sólo tres veces en la Reina Valera.E n PRIMER lugar designa al que desempeña un oficio determinado en la iglesia local.
E llos no ejercen autoridad sobre la congregación - como en el caso de los obispos- y sus tareas son eminentemente prácticas, ya que se trata de administrar la ayuda caritativa para los mas necesitados en el orden social.Los diáconos se destacaban en el servicio en la santa cena y en los ágapes que celebraba la iglesia, reuniéndose para comer juntos y tener la comunión del amor cristiano.
E n SEGUNDO lugar Pablo los designa en Fil.1:1 en íntima relación con los obispos, de tal manera que como vemos en este pasaje que estudiamos, los requisitos para el diaconado no difieren muchos de los del obispo.A unque toda la iglesia debe ejercer la diaconía, es también un don especial, como vemos en Romanos 12:7; 1Ped. 4:11; “los que ayudan” en 1 Co.12:28. El que puede ser recibido tanto por hombre como por mujer.
a) CARACTERISTlCAS DE LOS DIACONOS.Hechos cap.6:1-7
v.3 1) buen testinonio
2) llenos del Espíritu Santo
3) llenos de sabiduría Nombramiento: les impusieron las manos - eran una extensión de los apóstoles- en lo que se refiere al servicio.
LA VERDADERA GRANDEZA
“Servir y morir es todo lo que Cristo vino a hacer en el mundo. No hay esclavo que sirva a su señor, como este Señor sirvió a sus esclavos.”
Tesoros del Nuevo Testamento.
“Se levantó (Jesús), pues de la mesa, se quitó el manto, se ciñó una toalla a la cintura, echó agua en una palangana y se puso a lavarles los pies y a secárselos con la toalla con que se había ceñido.”
“Al terminar de lavarles los pies, se puso de nuevo el manto y se sentó. -¿Entendieron bien lo que hice?- les preguntó-. Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor”, y hacen bien en llamarme así porque es verdad que lo soy. Y si yo, el Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado el ejemplo. Háganlo como lo he hecho. Les digo que el siervo no es mayor que el amo, ni es mas importante el mensajero que la persona que lo envió. Así que ya lo saben. Pónganlo en práctica y estarán marchando por un sendero de bendición.”
San Juan 13:4,5,12-17. LA BIBLIA AL DIA
Si te detienes para preguntar cual será tu salario,
como te vestirán y que te daran de comer,
Willie, hijo mio, el mar no es para ti, el mar jamás
querrá tus servicios.
Si preguntas la razón de cada una de las órdenes,
y discutes con todos los que te rodean,
Willie, hijo mio, mejor será que no busques el cam-
po, porque el campo jamás necesitará de ti.
Si pasas el tiempo pensando en lo que ya hicistes
y te enorgulleces con el valor de tus obras,
quizás los angeles vengan a alabarte,
pero nadie te querrá en la tierra.
Ruyard Kipling
“El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que averguenza.”
Proverbios 10:5
“Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.” Jesús
RAZONES PARA QUE EXISTA LA ADORACION CONGREGACIONAL
Vamos a fijar ahora, tres aspectos generales en los cuales los encuentros de adoración nos ministran:
-El aspecto VERTICAL de la adoración. El adorador se comunica con Dios.
-El aspecto HORIZONTAL. El adorador se comunica con otros en la congregación.
-El aspecto INTERNO. Esta relacionado en la manera como el encuentro afecta al adorador.
Cada uno de esto puntos en particular, pero tambien a su vez interrelacionados, nos ayudará a descubrir y entender mejor nuestro papel en la adoración. Por ello los examinaremos mas detenidamente.
1- EL ASPECTO VERTICAL
En nuestro corazón se manifiesta la verdadera motivación. Por ello debemos revisarnos interiormente. Lo primero que tenemos que establecer, es que en la adoración, la razón primordial para practicarla no debe ser egoísta. No es “bendíceme, Señor” sino “BENDECIRE AL SEÑOR”. En todo lo que tenga que ver con ministrar al Señor, debemos poner delante de nosotros siempre el principio divino.
“El alma generosa será prosperada. El que saciare, el también será saciado.” (Proverbios 11:25)
Cuando se bendice al Señor de verdad, uno se bendice a sí mismo; por ello es importante que la motivación sea la correcta. Ya que cuando el hombre descubre su vocación de adorador, para la cual a sido creado, Dios ha dispuesto en su infinito amor por nosotros que recibamos bendición. No en un área de su vida solamente sino, una bendición plena y total.
Véa 3a de Juan vr.2. La frase: “…así como prospera tu alma.” Es profundamente reveladora. Porque nos revela la condición para el cumplimiento de esta promesa. Dios espera que seamos espirituales. Que trabajemos para serlo. ¿Qué mejor desafío que el de ser un adorador? Hoy en dia se habla mucho de “prosperidad”, pero lo que no entendemos es lo que prosperidad significa para Dios. Su bendicion es verdadera prosperidad…”…porque la bendicion de Dios es la que enriquece; y no añade tristeza con ella.”
Prosperidad es habitar en su presencia. (Salmo 27:4) David lo sabía. Y aunque materialmente nada le faltaba. El decia: “Lo que pido de Dios, lo que más deseo, es el privilegio de meditar en su Templo, vivir en su presencia cada día de mi vida, deleitarme en sus perfecciones y gloria incomparables.” LA BIBLIA AL DIA INTERNACIONAL
Lo que mueve al adorador a buscar a Dios es poder percibir la presencia de Dios. “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre allí estoy yo…”, “…Jehová habita en la alabanza de su pueblo.” Por ello busca. Anhela y desea fervientemente...porque sabe que ante un corazón dispuesto estas palabras se cumplen sin duda alguna. Comprende que su riqueza es la misma presencia de Dios. ¿Si tienes su presencia que puede faltarte?.
En la presencia de Dios se revela Su poder. Cuando este poder está presente y se manifiesta suceden muchas cosas grandiosas.
Así, la adoración suministra un ambiente especial para la expresión y el desarrollo de los dones del Espíritu.
Es, por ejemplo, en la adoración personal ó congregacional cuando Dios permite que funcionen los diferentes dones espirituales que tanto bendicen al cuerpo de Cristo. Dios tiene mucho para hablarnos y darnos a través de la profecia. La que puede ser en el propio idioma o con lenguas y canticos espirituales. Despertando asi tambien el don de interpretación de lenguas.
En la adoración, y cuando los rios de Dios comienzan a fluir en el interior de los que ministran, nos sentimos capaces de dejar a un lado, (y es necesario que lo hagamos así) todo sentimiento de culpa y depresión. No debemos escondernos de Dios sino abrir nuestros corazones en libertad. Esto a su vez tiene el resultado maravilloso de recibir fuerzas renovadas en su presencia. Sólo en su presencia se encuentra el reposo y la paz que necesitamos.
En la poesia del libro de Cantares encontramos toda una descripción del anhelo del novio por su amada. De como el desea verla y escuchar su voz. Y esta es una figura exacta que retrata la intimidad de Cristo y de su iglesia.
Veámos solo un ejemplo en Cantares 2:14:
“Mi paloma se oculta tras unas rocas, tras un saliente del risco. Llámame, y déjame escuchar tu bella voz y ver tu hermoso rostro.” LA BIBLIA AL DIA INTERNACIONAL
Aquí vemos como Dios ANHELA escucharnos. El quiere conocerte y que al mismo tiempo tú le conozcas. Quiere revelarte cosas grandes y ocultas que aún no conoces. (Jer. 33:3) Debes aprender a darles expresión a esos sentimientos que por tanto tiempo has escondido. La conexión vertical comienza cuando abrimos nuestro corazón y lo derramamos delante de Dios. Cada dia es una oportunidad para adorarle. ¡No lo dejes pasar!
AL FINAL DEL MILENIO
Ahora examinaremos la fase final de la resurrección. Pablo indica que ésta será precedida de la resurrección de los verdaderos creyentes-”los que son de Cristo, en su venida”-y coincidirá con la consumación del reino milenial de Cristo:
“Pero cada uno a su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son decristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.” 1 Corintios 15:23-26
En el versículo 24 Pablo prosigue hasta la fase final de la resurrección. A esto se refiere él en la frase “Luego el fin”. Sigue adelante para indicar los otros sucesos importantes asociados con esta fase final de la resurrección.
Para entonces Cristo habrá completado su reino terrenal de mil años, al final del cual Dios el Padre habrá puesto a todos sus enemigos en sujeción a Cristo. El último de estos enemigos será la muerte.
Después de esto, Cristo el Hijo, a su vez le ofrecerá su reino a Dios el Padre. De acuerdo con su posición de Hijo, voluntariamente pondrá su reino y su persona en sujeción a su Padre.
Este acontecimiento final del reino terrenal de Cristo lo describe Pablo dos versículos después:
“Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1 Corintios 15:28
Mientras estudiamos este cuadro profético del fin, observamos la perfecta armonía que exíste dentro de la Divinidad entre el Padre y el Hijo.
Primero Dios el Padre, durante el milenio, establecerá a Cristo el Hijo como su representante designado y gobernador sobre todas las cosas. Al final de este período el Padre habrá puesto a todos los enemigos de Cristo en sujeción a él; el último enemigo será la muerte. Después, Cristo el Hijo a su vez, sujetará bajo su Padre, su persona y todo lo que su Padre puso en sujeción bajo él. De este modo, dice Pablo, Dios el Padre, mediante Cristo, será “todo en todos”.
Este ofrecimiento de su reino completo que hace Cristo al Padre, representa el clímax y culminación del plan de Dios para todas las edades.
Pablo también describe esta gloriosa culminación del propósito de Dios:
“Dándonos a conocer (Dios) el misterio de su voluntad; según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” Efesios 1:9-10
Esto que hace Dios el Padre, de reunir todas las cosas en Cristo, traerá “la dispensación del cumplimiento de los tiempos”; es decir, el período que marcará la culminación y consumación de los planes de Dios, que han ido madurando gradualmente a lo largo de todas las edades precedentes.
Si ahora volvemos a Apocalipsis 20, veremos exactamente la manera en que la resurrección final de todos los muertos restantes se relaciona con las otras partes del plan de Dios para la consumación del reino milenial de Cristo.
Juan describe el último intento de Satanás de oponerse a la autoridad de Dios y de Cristo, y de provocar una rebelión contra ella. Esto sucede al final del milenio:
“Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 20:7-10
Juan usa las frases “el campamento de los santos” y “y la ciudad amada” para describir la ciudad de Jerusalén y el territorio que la rodea. Durante el milenio, Jesusalén será el centro terrenal de la administración y gobierno de Cristo sobre las naciones de la tierra.
Durante este período, Satanás permanecerá prisionero en un abismo sin fondo, pero al final le será permitido salir sólo lo suficiente para provocar esta rebelión final entre las naciones gentiles, que culminará en un intento de atacar Jerusalén.
Pero Dios intervendrá con fuego del cielo. La rebelión será totalmente derrotada. Y el mismo Satanás será echado en el lago de fuego eterno, para ser atormentado allí junto con la bestia (el Anticristo) y el falso profeta. Estos dos últimos ya habrán sido echados en el lago de fuego cuando regrese Cristo a la tierra y comience el milenio.
(Próxima entrega: “La resurrección final”)

12 Yo les perdonaré
todo lo malo que hayan hecho,
y nunca más me acordaré
de sus pecados”.
Hebreos 8:12 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
25 »Yo soy el que por amor a mí mismo
borra tus transgresiones
y no se acuerda más de tus pecados.
Isaías 43:25 (Nueva Versión Internacional)
7 Que abandone el malvado su *camino,
y el perverso sus pensamientos.
Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios,
que es generoso para perdonar,
y de él recibirá misericordia.
Isaías 55:7 (Nueva Versión Internacional)
5 Pero te confesé mi pecado, y no oculté mi maldad. Me decidí a reconocer que había sido rebelde contigo, y tú, mi Dios, me perdonaste.
Salmos 32:5 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
9 Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos confiar siempre en que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.
1 Juan 1:9 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
La bendición del perdón
1 Dios mío, tu perdón nos llega a todos como una bendición; tu perdón borran nuestros pecados y rebeldías.
Salmos 32:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
EL LIDERAZGO DESDE LA PERSPECTIVA DE PABLO
1a. Timoteo 3:6,7
a) “No un neófito”, o recién convertido a la fe, un novato. La razón es bastante obvia, ya que un neófito no podrá tener el conocimiento ni la autoridad necesaria para dirigir la iglesia. Hoy en día podemos ver con preocupación los resultados de lideres que se levantan “a sí mismos”, y lo que los siguen pagan las consecuencias. Ningún obrero puede levantarse sin el respaldo de una iglesia establecida. Si lo hace correctamente se le exigirá no sólo la preparación teórica, sino también la práctica; deberá demostrar que está dispuesto a servir a obedecer en donde lo envíen. Pero desgraciadamente los “llaneros solitarios” (aunque suene gracioso) están a la orden del día y para colmo de la situación siempre encuentran algún “indio toro” que ha salido en rebeldía de su iglesia y estará dispuesto a acompañarlo, “para apoyarle en el ministerio”, frase que suena muy espiritual.Siempre nos encontramos con que estos personajes son neófitos y se adecuan perfectamente a la doble advertencia que señala Pablo.
1- “No sea que envaneciéndose … “precisamente por su falta de madurez, el cargo puede hacer que caiga en la soberbia, y el orgullo espiritual siempre destruye al líder y a los que le siguen.
Concluyendo el análisis de estas palabras vemos que el recién convertido que ocupa un cargo y se ha envanecido, está dando a los calumniadores oportunidad por su mala conducta, a los mal dispuestos contra la iglesia, para criticarla y calumniarla.Lo mejor que podemos hacer con los nuevos discípulos es no ascenderlos demasiado pronto para que no se enorgullezcan . Tampoco debemos reprimirlo para que nos se desanimen. Siempre habrá tareas menores que pueden realizar mientras van aprendiendo que toda tarea es digna y de valor en el Reino de Dios.
Nunca será demasiado el tiempo de preparación, estudio y autosacrificio. b) Debe tener “buen testimonio de los de afuera” vs.7. Se refiere a una persona que tanto en su trabajo como en las cuestiones cotidianas de la vida haya sabido ganarse el aprecio y el respeto de sus semejantes en medio de la sociedad.Lo que más daño causa hoy a la iglesia son ese tipo de cristianos que dentro de la congregación son muy activos y “consagrados” pero que afuera en sus negocios y vida social desmienten lo que enseñan el domingo y reniegan de su fe ante una sociedad que necesita un testimonio claro del Cristo viviente.
Antes que nada, un líder cristiano debe ser una persona auténtica, honesta consigo mismo y con quienes le rodean.
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