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CAPITULO III
REQUISITOS DE LOS OBISPOS
“Palabra fiel: si alguno anhela obispado, buena obra desea”. v.1.
“Si alguno aspira a supervisor, a noble oficio aspira.” v.1. NVI
“¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques.” Jer. 45:5
Entramos ahora a una parte esencial de la carta. La formación de líderes. De allí que nuestra exposición se torna tan delicada por la importancia del tema.
Nos conviene detenernos a hacer una aclaración de términos, ya que es muy común en las iglesias protestantes llamar “pastores” a sus ministros y tambien algunos católicos lo hacen así.
Dios proporciona a su pueblo hombres con los dones necesarios para apacentar el rebaño de sus hijos, según la promesa de Jer. 3:15 , “Os daré pastores según mi corazon, que os apacienten con ciencia y con inteligencia” - texto del que ya se desprenden algunas de las características básicas que debe desarrollar un líder.
En el Nuevo Testamento la palabra “pastor” se usa una sola vez (Ef.4:11) para señalar al ministro de una congregación. Por ello es importante notar que la palabra “apacentar” comunica el mismo concepto, pues es sinónimo de pastorear. (Jn.21:15 ss; Hch.20:28; 1 P.5:2,4)
Así que de acuerdo con el uso del NT el término pastor, éste tiene la misma función en la iglesia que el “anciano” (presbístero) o el obispo. Las tres palabras se refieren al mismo puesto y función.
Ahora, volvamos a leer el v.l para introducirnos al tema. ¿Puede realmente una persona desear el liderazgo pastoral?
La versión Nacar Colunga dice: “Verdadero es el dicho, si alguno desea el episcopado, buena obra desea.”
A primera vista Pablo afirma que tal sentimiento en una persona es, una “buena obra” o, un deseo “noble”. ¿Qué quiere significar Pablo con esta afirmación? Parece que “buena obra” equivale a oficio noble y excelente.
Imagínense ustedes cuál es la misión del obispo: nada menos que cooperar con Dios para la salvación de las almas y la extensión del Reino de Dios.
Alguien dijo que “el profundo deseo de alguien en cuanto a este oficio, debería ser como el anhelo de Abraham por la tierra celestial.”
Todo esto nos lleva a hacernos algunas preguntas: ¿Cómo saber la sinceridad de tal deseo? ¿No debería ser el cargo que busque al hombre en vez de ser el hombre quien busque el cargo? ¿No es peligroso dar un cargo a un hombre ambicioso? ¿No hay cierta verdad en el dicho que dice que la ambición es la primera debilidad de una mente noble? ¿No expuso Shakespeare una profunda verdad cuando hizo que Wolsey (uno de sus personajes) dijera: “Cromwell, te encargo que lances fuera las ambiciones. Por ese pecado cayeron los ángeles; entonces, ¿cómo puede un hombre a la imagen de su creador, esperar provecho de ello?”
No podemos pasar por alto la realidad de una ambición que justifica en alguna medida ciertos temores y censuras de algunos.
Pero Creo que nos ayudará releer los dos textos puestos al principio, el uno frente al otro, para que cualquiera de nosotros que quiera ser efectivo en el servicio de Dios desarrollando su capacidad hasta el máximo, entonces no tenga temor hasta donde le puede llevar su ambición.
Al considerar la honorable ámbición a la que se refiere Pablo, caemos en el error de apreciarla a la luz del honor y del prestigio que en nuestros días se da a los que tienen posiciones de liderazgo cristiano.
Sin embargo, nos caemos de espaldas cuando vemos que las condiciones cuando Pablo escribió eran muy distintas. En esa época el cargo de obispo o pastor era lejos de ser querido por muchos, pues iba acompañado de grandes peligros y responsabilidades. Muchas veces la recompensa era el infortunio, desprecio, rechazo y hasta la muerte.
Cuando era tiempo de persecución el líder era el primero en ser señalado y el primero en sufrir. Así que en esa época no había mucho peligro de que algún charlatán estuviese muy dispuesto para el cargo; muy al contrario, seguramente que los candidatos escaseaban. Por eso Pablo que necesitaba líderes, los anima con las palabras del v.l.
“Debe notarse que NO ES LA POSICION de supervisor sino LA FUNCION DE LIDER de la cual dice Pablo que es noble y honrosa. Este es el trabajo más privilegiado del mundo y su caracter glorioso debe ser un estímulo para desearlo, ya que cuando se desea por motivos puros produce dividendos en el presente y en la eternidad. En los días de Pablo sólo un profundo amor por Cristo y una preocupación genuina por su iglesia daría a los hombres un motivo lo suficientemente fuerte como para empujarles a desear este cargo. Pero en la mayor Parte del mundo de hoy, el ser un líder cristiano confiere privilegios y prestigio; así que una ambición indigna podría fácilmente inducir a hombres no espirituales y egoístas a buscar esa posición. El deseo de llegar a ser importante no es en si mismo pecaminoso. ES LA MOTIVACION QUE DETERMINA SU CARACTER.”
La palabra ambición deriva de una palabra latina que significa “pasión por conseguir Poder.” De donde una gran variedad de ingredientes pueden estar presentes, ser visto y aprobado por los hombres, ser popular, estar bien situado en nuestra sociedad, ejercer control sobre otros, ser el centro de atención, etc.
También un hombre ambicioso disfruta del poder que el dinero y la autoridad le proporcionan.
Todo ésto fue claramente censurado por la vida y la enseñanza de Jesús. El verdadero líder espiritual nunca solicita ser ascendido. En Mr. 10:42-44, vemos la REGLA PARA LA VERDADERA GRANDEZA QUE Jesús enseñó a sus ambiciosos discípulos.
En el contexto (v.33,34) Jesús se había aliviado compartiendo con ellos la presciencia de su sufrimiento y muerte; aún no había terminado de hablar cuando Santiago y Juan insensibles e indiferentes a su exhortación· sobre la comprensión y el canpañerismo dijeron: “Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda” (v.37)
Ellos querían una corona de gloria pero no estaban preparados para la corona de espinos. ¿Es hoy diferente en el ministerio? ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar? También muchos hoy “anhelan estar en el ministerio” ¿Sería igual si fuesen contemporáneos de Pablo y los apóstoles?
Jesús aprovechó, haciendo oídos sordos a la petición ambiciosa de sus dos discípulos, para enseñarles una lección que sería trascendental aún para nosotros hoy. Veamos los v.38-40. Como ven, Jesús estaba enseñándoles a ellos, y a nosotros, que el concepto universal de grandeza y liderazgo no puede estar incluido en su reino espiritual. EN ESTE REINO HAY UNA INVERSION COMPLETA DE LOS VALORES TERRENALES. Un ejemplo de ésto es que en el cielo el oro es usado para hacer las calles.
“Aquellos para quienes está preparado” son aquellos quienes se preparan a si mismos para ésto. ¿Y cuál es la preparación necesaria? “El debe ser el esclavo de todos.” NO ES EL NUMERO DE SIRVIENTES, SINO EL NUMERO DE A QUIENES SIRVES, EL CRITERIO DIVINO DE GRANDEZA Y LA VERDADERA PREPARACION PARA EL LIDERAZGO.”
Por ello lo primero que queremos es fijar claramente NUESTRO MODELO. Jesús encarna personalmente su propia enseñanza: “El Hijo del Hombre no vino a ser servido sino a servir.” v. 45 Y 77. “mas yo estoy entre vosotros como el que sirve” Lc.22:27.
si realmente nos interesa estudiar en este capítulo el liderazgo espiritual es esencial que marquemos claramente, el PRINCIPIO DIVINO BASICO, de manera que sea entendido sin confusión y aceptado firmemente.
“La verdadera grandeza del liderazgo no es llevada a cabo reduciendo a los hombres a nuestro servicio sino DANDOSE A SI MISMO DESINTERESADAMENTE AL SERVICIO DE ELLOS. Implica beber una amarga copa y experimentar un doloroso bautismo de sufrimiento. El verdadero líder espiritual está infinitamente más interesado en el servicio que puede rendir a Dios y a su prójimo, que en los beneficios y satisfacciones que él puede obtener de la vida. Quiere dar más en la vida que recibir.”
“Fija tu atención en el hecho de que la ambición del hombre ha de adaptarse al plan de Dios para él y que tiene la estrella del Norte para guiarle confiadamente y seguro sobre cualquier mar, no importa si este mar parece no tener ninguna playa,” escribió S.A.Gordon. “El tiene una brújula que le apunta el camino claramente aún en la más espesa niebla y en la más feroz tormenta y a pesar de las rocas magnéticas.”
El famoso conde Nicolás zinzendorf tenía una fuerte atracción hacia las actividades clásicas y era tentado por posiciones y riquezas, sin embargo, el resumió delante de sus amigos la razón de su vida cuando les dijo: “YO TENGO UNA PASION, ES EL, Y SOLO EL.”
Este hombre lideró una sociedad misionera que dio la vuelta al mundo, aun cuando la obra se hacía de una manera mucho más limitada que hoy en día. Sus seguidores se impregnaron de su espíritu y fundaron iglesias en países extranjeros; lo llamativo es que un miembro de cada doce servía como misionero.
¿Podremos nosotros hoy decir que la pasión que consume nuestras vidas es Jesús y sólo El? ¿Hasta donde estarías dispuesto a seguirle? ¿Hasta donde renunciarías a lo que se te ofrece como éxito en este mundo para seguirle, aúnque te cueste todo?
Sólo delante de Jesús podemos recordar lo más importante, la verdadera motivación de nuestro corazón es la que determina el caracter. Como dice el poeta: “Porque nosotros, hijos de Adán, queremos ser grandes, El se rebajó.
porque nosotros no nos humillamos El se humilló a si mismo. Porque nosotros queremos gobernar El vino a servir.”
A la luz de todo lo visto la riqueza contenida en el v.l se convierte en una punta de lanza que marcará el rumbo de una persona.
No debemos sentirnos mal porque otros hermanos quieren liderar. ¡Al contrario! es un signo alentador de crecimiento del cuerpo.
Lo que sí debe preocuparnos es cuidarlos con amor, aconsejarles, enseñarles y lo más importante: no apresurarnos en darles responsabilidades. Esto, muchas veces, ha arruinado la vida de hombres que podrían haber sido grandes siervos de Dios.
¿Quieres ministrar? Entonces, no te desanímes, y espera en silencio y sujeción hasta que el tiempo perfecto de Dios se cumpla. Luego vendrá su señal. Seguramente que si te la da a ti, también se la dará al pastor. Esta confirmación será tu confianza. ¡Y también el comienzo de mejores cosas para tu vida!
31 pero los que confían en el Señor
renovarán sus fuerzas;
volarán como las águilas:
correrán y no se fatigarán,
caminarán y no se cansarán.
Dios nos ayuda en las dificultades y sufrimientos
3 ¡Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Él es un Padre bueno y amoroso, y siempre nos ayuda.
4 Cuando tenemos dificultades, o cuando sufrimos, Dios nos ayuda para que podamos ayudar a los que sufren o tienen problemas.
38 Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida, ni la muerte, ni los ángeles, ni los espíritus, ni lo presente, ni lo futuro,
39 ni los poderes del cielo, ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!
8 Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.

“LA VIDA TIENE PARA MI OTRO SIGNIFICADO”
por Tai Jun Mun
Cuando entré al Departamento de Neuro-Cirugía del Hospital Jefferson, hace algunos años, luego de un largo viaje, tenía grandes deseos de mejorar mis conocimientos y aprender los últimos adelantos de la medicina, para poder servir a mis connacionales.
Al mismo tiempo, sentía un gran vacío en mi corazón, que estaba lleno de cicatrices. Yo no conocía a Jesucristo, aunque muchas veces había oído hablar de él. Si bien nací en el seno de una familia budista, tuve poco contacto con el budismo durante mi infancia. En mis años de escolar fui obligado a rendir culto en un santuario sintoista, pero lo hice mecánicamente, sin que interviniera para nada mi corazón.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, mi patria fue liberada del dominio militar extranjero, y me encontré ante la necesidad de hacer frente a los rápidos cambios sociales y a dos maneras distintas de pensar: la de la democracia y la del comunismo.
Aunque yo mismo no era un hombre creyente, toda idea que rechazara de plano a Dios me era inaceptable. En la guerra terrible que asoló nuestro hogar, nuestras ciudades y nuestra patria, vi y experimenté muchas cosas terribles que hicieron que llegara a tener un concepto muy bajo de la vida humana. El cambio de panorama y de mi manera de vivir cuando llegué a los Estados Unidos, no lograron eliminar mis cicatrices.
Mi existencia como interno en el Hospital Jefferson, era muy provechosa, pero se hizo tan mecánica y rutinaria, que al comienzo casi perdí hasta la facultad de pensar. Con el pasar del tiempo, aproximándose ya la fecha de mi partida, me dí cuenta que carecía de algo muy importante, aunque yo había hecho considerables progresos en el campo de mi actividad profesional.
Dios mismo me hizo ver la respuesta a mi inquietud, por medio de tres factores importantes: me concedió la oportunidad de trabajar bajo las órdenes de uno de los mejores cristianos que jamás he conocido. Este cirujano me enseñó el verdadero significado de la vida cristiana, por medio de sus palabras, pero más todavía, por medio de su conducta.
En mi trabajo diario del hospital, el Señor me hizo ver que los enfermos necesitaban no sólo de ayuda física, sino de ayuda espiritual. Y como yo no había experimentado todavía el nuevo nacimiento de que nos habla Jesús en el Evangelio, no podía ayudarles a los enfermos más allá de cierto punto.
El Señor me mostró dos clases distintas de enfermos. Cuando a los de una de ellas se les decía que padecían de enfermedades incurables, demostraban tremenda emoción y todas las indicaciones de un quebrantamiento moral.
En cambio, los verdaderos cristianos entre los enfermos aceptaban llenos de gracia, la verdad, y mostraban tranquilidad de espíritu porque sabían que estaban descansando en la voluntad de Dios.
Si bien yo sabía que mi corazón se estaba acercando a Dios, se me presentaban muchas dificultades. A menudo me preguntaba cómo me sería posible creer en cosas que no podía explicar.
Cuando más dudas tuve en mi corazón, el Señor hacía que me sintiese más y más intranquilo e incómodo. Después de horas de oración, por fin me decidí, y acepté a Jesucristo como mi Salvador. Aunque soy un cristiano joven, y me quedan muchos años para crecer en la gracia, siento mayor fortaleza y una perfecta paz de espíritu, desde que hice mi decisión. La vida ahora tiene para mí otro significado.
Estoy pidiéndole al Señor que me guíe en mi vida diaria y en mis actividades profesionales en favor de los pueblos necesitados de
Corea.
ASI CONOCI A CRISTO
por SHEILA GUPTA
Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte. Proverbios 16.25.
Nací en una familia hindú, de la casta de los Vaishya. Mi madre era una mujer muy religiosa, que seguía todas las tradiciones ortodoxas de su fe. Jamás hubiese aceptado, por ejemplo, beber agua ofrecida por un cristiano. Yo me crié en ese ambiente fanático y cerrado a todo lo que no fuese hindú.
Mis padres deseaban que yo recibiese una educación esmerada, y sólo era posible obtenerla en los colegios cristianos. Asistí a varios de ellos, pero nunca tuve un encuentro cara a cara con el Cristo viviente. Todo lo que pude comprender era que Jesucristo sería para los cristianos, lo que Krishna era para mí. Con todo, no dejaba de agradarme el ambiente solemne que imperaba en las ceremonias religiosas cristianas.
Mi vida espiritual consistía en seguir las tradiciones de mi religión y adorar a las diversas deidades hindúes según lo habían hecho todos mis antepasados. En medio de mis dudas tenía una sola seguridad: que a pesar del conocimiento que yo poseía acerca de mi religión, ella no me daba la paz. Yo buscaba algo que me proporcionase estabilidad, un apoyo en medio de las dificultades de la vida. Y sólo veía a mí alrededor ceguera espiritual, culto idolátrico e hipocresía. Pero, por costumbre, seguía concurriendo a los templos, de los que salía siempre insatisfecha y desilusionada.
Un recuerdo se destaca cuando pienso en los días de mi juventud. Yo era ya estudiante de medicina, y con mi padre y con una hermana menor, visitamos algunos de los templos más famosos del norte de la India. Llegamos a la puerta de uno de ellos, a las dos de la tarde, y no se nos permitió entrar para ver los ídolos, pues los guardianes nos dijeron: “A esta hora, los dioses están durmiendo la siesta”. Recuerdo que pensé inmediatamente: ¿Qué clase de dioses son estos que pueden echarse a dormir tranquilamente? Creo que en ese momento comenzaron a trabajarme en la mente dudas muy serias acerca del valor de mi religión.
Pasaron los años, y con su pasar, aumentó mi intranquilidad. Yo estaba disfrutando de los placeres de este mundo, pero en lo profundo de mi corazón no tenía felicidad alguna. Yo era un alma hambrienta y llena de miserias, que andaba a tientas en las tinieblas, sin encontrar una salida. Cual oveja descarriada, seguía luchando, confiada en mis propias fuerzas, hasta que llegué al punto en que ya no me era posible continuar.
En 1954, se me presentó la oportunidad de ir a la ciudad de Vellore, como miembro del personal médico del Christian Medical
College and Hospital. Acepté con suma satisfacción el nombramiento, pero sólo pensaba en mi prestigio profesional y mis ganancias materiales. Yo sabía que luego de estar un tiempo en un hospital tan célebre, me resultaría fácil obtener cargos importantes. Pero Dios tenía planes completamente distintos para mí.
Mis primeros días en Vellore no fueron nada felices, y en varias ocasiones quise renunciar. Mi confusión mental y espiritual iba en aumento. A fin de escapar del yo, comencé a asistir al cine todas las noches y a leer cuanta literatura sensacionalista y vacía caía en mis manos.
Durante este período de mi vida, una colega australiana vino a residir en la casa de los médicos internos, y su cuarto estaba muy cerca del mío. Nos hicimos amigas, y esta señorita, que era cristiana, comenzó a orar a Dios pidiendo por mi conversión. Un día perdí la paciencia mientras conversaba con ella, y le dije de un modo muy grosero que no debía molestarme más, pues jamás conseguiría que yo me convirtiese. Continué en mi tremenda confusión mental, pero ella siguió orando.
En sus conversaciones conmigo, mi colega muchas veces me había citado las palabras de Jesús, de Apocalipsis 3.20: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.
Empezó a sucederme, en este tiempo, algo muy curioso. Comencé a ver continuamente al Señor Jesús, sobre la cruz. Esta cruz me perseguía de día y de noche. Una tarde se me ocurrió leer alguna cosa en mi Biblia, ese libro que había recibido muchos años antes, y que casi nunca había abierto. Las páginas se abrieron en el capítulo 18 del evangelio según San Juan, y comencé a leer el relato de la crucifixión de nuestro Señor.
Las lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas. Varias noches seguidas leí la misma porción. Una noche, muy tarde, me pareció que alguien llamaba a mi puerta. Creí que sería la enfermera de guardia, pero enseguida tuve otra visión del Señor Jesús, y supe que era él, que estaba llamando a la puerta de mi corazón. Sus ojos estaban llenos de compasión y de amor. Le dije que no podía dejarlo entrar en mi vida, ya que yo adoraba a Krishna, y una vez más, tercamente lo rechacé.
Pero mi hora había llegado. El Buen Pastor había hallado a su oveja perdida. Todo lo que tenía que hacer era sacarla de entre las zarzas y espinas, y tomarla en sus brazos.
El 4 de abril de 1955, a eso de las ocho de la noche, mi amiga y yo salimos a caminar. Era una noche de luna y yo podía ver con gran claridad las colinas que nos rodeaban. Mi amiga comenzó a orar por mí, y súbitamente, frente a mis ojos apareció la visión de centenares de cruces en las partes más altas de las colinas.
Y en cada cruz estaba el Señor Jesús. Creí que mi cerebro estallaría, tan violenta era mi emoción, y tan claro el espectáculo. Esa misma noche me entregué a los pies del Salvador y le recibí en mi corazón. Una extraña paz llenó mi alma, y sentí una alegría que sólo pueden entenderla aquellos que hayan pasado por una experiencia parecida.
Días más tarde el Señor me indicó claramente, por medio de uno de sus siervos, que yo debía ser bautizada. El día de mi bautismo fue una fecha memorable en mi vida.
Primera epístola a timoteo
CAPITULO II (Continuación)
5. Deberes de los hombres y de las mujeres. v.8-15.
Titulamos así por que evidentemente los v.8-15 hacen un todo; y cuando Pablo hace las indicaciones para las mujeres, debemos tener en claro por el contexto que se refiere a cómo debe presentarse la mujer a la oración.
La recomendación es que no vaya a la reunión como a una exhibición de modas sino en el espíritu que conviene a una mujer cristiana. Lo mismo dice en I P.3:3 y ss. Se refiere sin duda, a la debilidad humana y la tentación que puede sentir la mujer de buscar llamar la atención con su manera de vestir, peinados o joyas, que en las costumbres de la época era muy común. Lo que se deduce claramente es que toda exageración provocativa en la manera de vestir debe ser evitada.
Siguiendo con el pasaje, del 11-15, primero afirma que la mujer no trate de dirijir pues eso le corresponde al hombre y segundo que debe estar sujeta. Para ello recurre a la narración del Génesis donde claramente aparece la prioridad del hombre en la creación, siendo la mujer que vino despúes la ocasión de su caída, v.13,14; Gn. 2:7-22; 3:2-6.
Aunque todo este argumento da la impresión de ser muy estricto, tenemos que tener en cuenta: primero, que Pablo se refería al ámbito de la iglesia donde la mujer no debía ejercer autoridad. Por otra parte estas argumentaciones sacadas de la biblia y muy en uso entre los judíos, no siempre se les daba carácter estricto de demostración dogmática, sino más bien de ejemplo ilustrativo.
Para no caer en exageraciones que pueden ser dañinas, es importante que miremos estos temas a la luz de todo el Nuevo Testamento. Asi descubrimos tambien que es el mismo Pablo que díce en Gálatas estas maravillosas palabras: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” ¡¿Sorprendente, verdad?!.
También encontramos mujeres como diaconisas y profetizas como las hijas de Felipe. O matrimonios como Aquila y Priscila donde se nota claramente que ambos lideraban la iglesia que comenzó en su casa.
Hay otros ejemplos, pero lo que queremos hacer notar es que nunca debemos hacer doctrina con pasajes aislados, sino analizar el todo para sacar una conclusión válida que sea de bendición para la iglesia.
En el mismo ministerio de Jesús vemos el valor que El le da a la mujer, y más aún si notamos que a quienes se aparece por primera vez después de la resurrección es a dos mujeres. Claro ejemplo éste de que Jesús no sólo amaba y respetaba por igual a hómbres y mujeres, sino que a lo largo de su ministerio puso siempre en honra a la mujer. Si hay algo de lo cuál puede presumir el cristianismo es haber logrado por su marcada influencia la clara igualdad de los sexos en lo que se refiere a la dignidad y el respeto de la persona.
En la biblia la mujer aparece como más sensible espiritualmente que el hombre. La semilla del evangelio prende más rápidamente en ellas y vemos ejemplos de cómo muchas de ellas fueron utilizadas por el Señor para comenzar iglesias poderosas.
Ahora es también esa sensibilidad la que la hace más proclive a ser engañada por el diablo. De ahí que no debemos ignorar ni descuidar el orden de Dios para la familia y para la iglesia.
Puede parecer gracioso para nosotros hoy, pero miren el comentario que hace San Juan Crisóstomo de este pasaje: “Ella (la mujer) enseñó una vez al hombre, y todo se perdió. Por eso Dios la sujetó, porque había usado mal de su autoridad, o por mejor decir, de su igualdad.”
En conclusión, cuando el hombre y la mujer se encuentran en correcta relación con Dios ambos se realizan como personas, aprenden a ocupar su lugar y a respetarse.
En momentos en que la familia vive una de las peores crisis de su historia -crisis de identidad- (hoy es difícil distinguir desde lejos quien es hombre o mujer) crisis de valores (los hijos no honran a los padres y éstos se olvidan de los hijos), hoy más que nunca, necesitamos valorar en toda su dimensión a la mujer como esposa y madre. ¡Cuánto necesita nuestra sociedad, mujeres, esposas y madres que amen la vocación natural de criar y educar a sus hijos; mujeres llenas de una fe sencilla que irradien amor y santidad en sus vidas!
Es cierto que la responsabilidad es muy grande pero la vocación la ha puesto Dios mismo en el corazón de cada mujer. ¿La recompensa? ¿Quién puede pagar la satisfacción que siente una madre en su corazón cuando al correr los años puede ver a sus hijos reflejando en su carácter una vida santa y consagrada a Dios, ciudadanos útiles a Dios y a su patria?.
Yo tengo una palabra de parte de Dios para las madres que estan leyendo este mensaje: “Nunca te desanimes; todo tu trabajo, todo tu sacrificio TIENE GARANTIA, por que educar los hijos como dice la Palabra de Dios nunca falla. Esa es la mejor garantía. ¡Así que no te desanimes!”
Dios nos ofrece su paz y su reposo
6 Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos sólo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz.
Romanos 8:6 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
24 Cuando te acuestes,
podrás dormir tranquilo
y sin preocupaciones.
Proverbios 3:24 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
3 Nosotros, en cambio, los que sí hemos creído en la buena noticia, disfrutaremos de la paz y de la tranquilidad que Dios nos ha prometido. Pero a los que no creyeron, Dios les dijo:
“Por eso les juré muy enojado”:
“Ustedes jamás entrarán
en mi lugar de reposo”.
Dios dijo esto refiriéndose a su descanso cuando terminó de crear el mundo.
9 Pero todavía esperamos el día en que nosotros, el pueblo de Dios, recibiremos el descanso que Dios nos ha prometido.
Hebreos 4:3,9(Biblia en Lenguaje Sencillo)
165 Los que aman tu palabra disfrutan de mucha paz y no sufren ningún tropiezo.
Salmos 119:165 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
Dios nos protege
1 Vivamos bajo el cuidado del Dios altísimo; pasemos la noche bajo la protección del Dios todopoderoso.
2 Él es nuestro refugio, el Dios que nos da fuerzas, ¡el Dios en quien confiamos!
Salmos 91:1,2(Biblia en Lenguaje Sencillo)
27 “Les doy la paz. Pero no una paz como la que se desea en el mundo; lo que les doy es mi propia paz. No se preocupen ni tengan miedo por lo que va a pasar pronto.
Juan 14:27 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
LA FORMACION DEL NUEVO TESTAMENTO
Para llegar entonces, a la recopilación final del Nuevo Testamento acudiremos otra vez a la valiosa información que nos brinda el Manual de H. Halley:
“Eusebio (264-340 DC) obispo de Cesarea e historiador de la Iglesia, vivió durante la persecución de los cristianos bajo Diocleciano, esfuerzo último y desesperado de Roma para borrar el nombre de “cristiano.” Fue encarcelado el mismo. Uno de los objetos especiales de esta persecución fue la destrucción de las escuelas cristianas. Durante diez años los agentes de Roma buscaban las biblias y las quemaban en las plazas. Para los cristianos en aquellos dias horrendos, el asunto de exactamente cuáles libros formaban sus escrituras no era cosa de poca monta.”
“Eusebio vivió hasta el reinado de Constantino, quien aceptó el cristianismo y lo hizo religión de su corte y del imperio. Eusebio llegó a ser el principal consejero de Constantino en lo religioso. Unos de los primeros actos de Constantino cuando llegó al trono fue ordenar, para las iglesias de Constantinopla, cincuenta biblias que debían preparar copistas hábiles bajo la dirección de Eusebio, sobre la vitela más fina.
Debían ser llevadas de Cesarea a Constantinopla en carruajes reales. En su orden a Eusebio dice:
“He creído conveniente ordenar a vuestra prudencia que mandes hacer 50 ejemplares de las Sagradas Escrituras cuya provisión y uso sabes es necesarísima para la instrucción de las iglesias, las cuales deberán hacer un pergamino preparado, de manera leíble y en una forma cómoda y portátil, copistas bien versados en su arte…Quedas además autorizado, en virtud de esta carta para usar para su transporte dos de los carruajes públicos; mediante cuya disposición, las copias, una vez terminadas, serán más fácilmente remitidas para mi inspección personal. Puede confiarse este servicio a alguno de los diáconos de tu iglesia, el cual, a su llegada aquí, sabrá de mi liberalidad. Dios te conserve, amado hermano.”
¿Cuáles libros formaban el Nuevo Testamento de Eusebio? Exactamente los mismos que forman ahora el NT nuestro.
Mediante amplia investigación, Eusebio se informó de cuáles libros habían tenido la acogida general de las iglesias.
En su Historia de la Iglesia habla de cuatro clases de libros:
1- Los universalmente aceptados.
1- Los libros “disputados”: Santiago, II Pedro, Judas, II y III Juan, de los cuales aunque incluidos en las biblias suyas, dudaban algunos.
3- Los libros “espúreos”, entre los cuales cita: “Los hechos de Pablo”, el “Pastor de Hermas”, el “Apocalipsis de Pedro”, la “epístola de Bernabé” y el “didache.”
4- La “falsificación de herejes”, el “evangelio de Pedro”, el “evangelio de Tomás”, el “evangelio de Matías”, los “hechos de Andrés” y los “Hechos de Juan.”
A toda esta información agreguemos que el CONCILIO DE CARTAGO (397 DC) dio su aprobación formal a los 27 libros del NT tal cual nosotros los conocemos hoy.
No es que este concilio “formó” el canon, sino que reconoció lo que ya era el criterio unánime de las iglesias y que habría heredado también como los 27 libros aceptados por los padres de la iglesia.
Lo que sí nos tiene que quedar en claro es que tanto católicos como protestantes tienen los mismos libros del canon (vara o regla de medir) y nunca han discutido sobre ellos.
Pero cualquier persona culta sabe que el AT católico añade más libros apócrifos o deuterocanonicos. No por esa diferencia vamos a decir que la biblia católica es “completa” ni que la protestante es “falsa”.
Sencilla y finalmente toda la historia de las escrituras deja en claro la posición evangélica que acepta 39 libros en el AT y 27 en el NT.
LIBROS APOCRIFOS DEL NUEVO TESTAMENTO
Son todos los libros que aparecieron en el siglo I. Eran en su mayoría falsificaciones, como dice un escritor: “Están llenos de historietas absurdas e indignas de Cristo y de los apóstoles, que nunca han sido considerados divinos ni encuadernados en nuestras biblias.” “Son intentos deliberados de llenar los vacíos del NT referentes a Jesús a fin de favorecer pretensiones heréticas mediante asertos falsos.”
Había en circulación cerca de 50 evangelios espúreos además de muchos “Hechos” y “Epístolas”; ante tal cantidad de escritos falsos se imaginan qué importante se volvió para la iglesia distinguir lo verdadero de lo falso.
Muchos de ellos son el origen de los dogmas de la Iglesia Católica Romana.
Estos son algunos de los mas conocidos:
El evangelio de Nicodemo, Protoevangelio de Santiago, la Asunción de Maria (culmina con la remoción de su “inmaculado y precioso cuerpo” al paraíso), el evangelio según los Hebreos, el evangelio Seudo-Mateo, el evangelio de Tomás, la natividad de Maria, el evangelio árabe de la niñez, el evangelio de José el carpintero, Apocalípsis de Pedro, los Hechos de Pablo, los Hechos de Pedro, los Hechos de Juan, los Hechos de Andrés, los Hechos de Tomás, Carta de Pedro a Santiago, la epístola de Laodicea, Cartas de Pablo a Séneca, y las cartas de Abgaro.
La característica de todas estas narraciones es que vagan en lo absurdo y fantasioso, otras son para promover falsas doctrinas y herejías.
ESCRITOS DE LOS PADRES APOSTOLICOS
Estos no deben confundirse con los libros falsos anteriormente enumerados.¿Quiénes eran los padres apostólicos? Fueron los contemporáneos parciales de la generación apostólica. De ahí la importancia histórica de sus escritos como testimonio de la veracidad del NT para los cristianos.
Como pueden apreciar, conforman el eslabón de unión entre los apóstoles y la historia posterior de la iglesia.
Algunos fueron tan altamente estimados que en algunos lugares y por algún tiempo se les consideró parte de la escritura.
Son los siguientes:
-Epistola de Clemente a los Corintios (95 DC). Clemente fue obispo de Roma, compañero de Pedro y Pablo y se cree que conoció a Juan.
-Epístola de Policarpo a los Filipenses. Cerca del 110 DC, era discipulo de Juan y obispo de Esmirna.
-Epístola de Ignacio, en el 110 DC aproximadamente. Fue alumno de Juan y obispo de Antioquia. Escribió 7 epístolas y padeció el martirio.
-La epístola de Bernabé. Escrita entre el 90 y 120 DC. Algunos creen que haya sido el Bernabé del NT pero otros lo dudan.
-Los fragmentos de Papías. Era obispo de Hierápolis y padeció el martirio por el mismo tiempo que Policarpo.
-La Didache o enseñanza de los doce, o más extensamente, la enseñanza del Señor por medio de los doce apóstoles a los gentiles. Es una declaración de un autor desconocido.
-El pastor de Hermas. Es el ejemplo más antiguo de una alegoría cristiana. Era el peregrino de la iglesia primitiva.
-La apología de Aristides. Filósofo de Atenas. Escribió una “defensa del cristianismo” a Adriano en el 125 DC. Es el más antiguo tributo literario de un filósofo al cristianismo que se conoce. Es de Atenas, cuna de la filosofia.
-Justino Mártir. (100-167 DC). Un filósofo que después de haber probado las filosofias estoicas, peripatética, pitagórica y platónica, halló satisfacción final en el cristianismo.
-Segunda epístola de Clemente. Entre el 120 y el 140 DC.
-La epístola de Diogueto. Un autor que reclama su discipulado de los apóstoles.
Concluimos entonces que los escritos de los Padres Apostólicos son fuentes importantes para sumar veracidad a los escritos del Nuevo Testamento y una visión más amplia para el estudiante de la biblia.
El conocimiento de todo este material tiene como fin que cada cristiano pueda saber presentar con claridad la explicación debida acerca de la inspiración de la biblia como libro de Dios.
Pero es también sentar una base firme para el comienzo a un estudio más serio de la biblia. Perderle el temor al estudio detenido y serio de la palabra. Lo cual también evitará que por ignorancia no demos un buen testimonio de la verdad. ¿Qué buen testimonio puede dar un cristiano que no conoce bien su biblia?
Estamos ante el maravilloso desafío de conocer mas a la persona de Cristo estudiando su palabra. Me uno contigo en oración para que se cumpla en nosotros el reto del Apóstol Pablo:
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, QUE USA BIEN LA PALABRA DE VERDAD…” (II Ti. 2:15).
Primera epístola a Timoteo
CAPITULO II (continuación)
2. Cristo, el unico mediador. v.5,6.
Aquí llegamos a lo que es en la doctrina de Pablo una verdad fundamental. Recordarán ustedes que en 1: 1 habló de “Dios nuestro Salvador”. Ahora emplea la elocuente fórmula “porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” Así que en esta expresión esta nuevamente afirmando la divinidad exclusiva de Jesucristo como único mediador en la obra redentora.
Este hilo de pensamiento es el mismo que usa el escritor de Hebreos en textos como 7:22; 8:6; 9:15; 12:24 y que es importante tener en cuenta en medio de una sociedad que busca llegar a Dios por tantos y diversos caminos equivocados.
Pablo es categórico reiterando que sólo hay un mediador: Jesucristo, aparte de El ningún otro hombre, no importa cuan preparado pueda estar, que séa gurú, maestro, filósofo etc. Tampoco cuán místico o esotérico parezca, ningún hombre carismático, ni lider pudo morir en la cruz por el pecado del hombre. Sólo Jesús puede decir: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí” (Jn.14:6)
Esta es una verdad fundamental, el cristianismo es Cristocéntrico. El mensaje del evangelio es una persona muriendo en la cruz por nuestros pecados. Si al mensaje del cristianismo, le quitamos la persona de cristo, sólo nos queda una máscara religiosa hueca y vacía sin vida ni esperanza.
Toda enseñanza cristiana debe tener como eje principal la persona gloriosa de Cristo. El debe ser el punto de partida para toda doctrina y también para dilucidar cualquier duda. Como lo resume Pablo: “Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.”
El v. 6 utiliza la palabra “rescate” y la utiliza‘ como sinónimo de REDENCION en cuya palabra la idea principal es “soltar” ó “liberar”. El pecado mantiene al hombre en servidumbre; la redención lo libera de esa esclavitud.
Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, se dio a sí mismo como rescate por todos. El mismo habló de “dar su vida en rescate por muchos” (Mt.20:28) lo que afirma Pablo aquí en el 2: 6 . Todo ésto‘ debido a que la Biblia afirma que todos los hombres están esclavizados por el pecado y son “hijos de ira” (Ef.2:1-3; II Ti.2:26). La redención es la obra más excelsa y maravillosa que haya tenido lugar en este mundo. Y la humanidad la necesita desesperadamente. Jesús tomó nuestro lugar en la cruz, para brindarnos una redención que es ETERNA (Heb.4:2)
3. Pablo, apóstol de los gentiles v.7.
El énfasis que pone Pablo a su llamado con estas palabras muestra qué importante era en su pensamiento el oficio al que había sido llamado, el cual además, abarcaba tres campos de acción: predicador, apóstol y maestro.
Cuando Dios llama a una persona le da abundante gracia como para desarrollar varias capacidades para que de esa manera el cuerpo de Cristo pueda ser bien ministrado.
Por ello toda persona que sirve en el Reino de Dios de corazón, debe tratar de mejorar cada día. Si es posible: multiplicar sus dones. Así Dios se glorificará. Hay una cosa que debes evitar y esa es: conformarte. La vida cristiana no se vive de los “laureles del pasado” sino de las “nuevas conquistas del presente.”
¿Hay en tu vida nuevos planes? ¿nuevos sueños? ¿Deseas algo mejor para tu vida? Entonces, no te quedes quieto. No te duermas. ¡Haz algo! Lo que sea pero hazlo. No te quedes parado. No te quedes dormido. Sacude tus dones. Dale valor a tus capacidades. Dios está contigo. “Si Dios es por nosotros, ¿quién será en contra?” Ro.8:3l.
El problema en estos días en la Iglesia es que hay muchos espectadores. Miles se quedan en las tribunas mientras sólo once juegan el partido contra el diablo. ¿Qué estás haciendo sentado? Dios busca hombres como Pablo. Hombres que aunque equivocados dan lo mejor de su vida y de su esfuerzo a la causa que abrazaron.
4. El deseo más ardiente de Pablo. v.8.
En primer lugar dice “que los hombres oren”. Allí está el secreto: nadie puede logra nada de valor eterno para Dios si no ha transitado por el camino de la oración.
Esta debe ser la meta del trabajo de cada uno de nosotros: lograr ver que los hombres aprendan a orar. A veces nos preocupamos por hacer buenos negocios en la vida. Pero ¿qué mejor negocio que enseñarle a una persona a orar? Nos hemos preguntado ¿cuánto puede lograr en este mundo una persona de rodillas?
Pablo se lo imaginaba. El tenía una visión clara. Por eso decía “que oren en todo lugar”, él se imaginaba cristianos orando en el mercado, en las calles, en el ejército, en el campo labrando la tierra etc. Y ¿qué veía? Una red mundial espiritualmente Poderosa. Una red que no permitía a los demonios intervenir en este mundo.
La iglesia debe enseñar a cada cristiano a orar eficazmente, porque cuando cada cristiano está orando en su lugar de trabajo y en donde se encuentre, esa iglesia estará cubriendo con poder espiritual al barrio donde Dios la ha puesto. Y desde alli impactara a su ciudad. Lo ángeles van a trabajar sin impedimentos y los vecinos van a comenzar a llegar a montones para oir la Palabra de Dios. Así que no debemos olvidarnos tú y yo que tenemos un prioridad: enseñar a los hombres que oren en todo lugar.
Pero no es solamente eso, va más allá: “levantando manos santas, sin ira ni contiendas.” ¿Lo entiendes a ésto? No es el hecho físico de levantar las manos lo que hará eficaz a la oración. No, no. Si fuera así, ¿por qué no Podría Dios obrar igualmente cuando tenemo las manos en los bolsillos? ¿acaso no es soberano?
Lo que tenemos que ver aquí es la MOTIVACION de nuestro corazón cuando levantamo nuestras manos. Tú puedes levantar las manos pero los ojos de Dios atraviesan las mano y llegan hasta el corazón. ¿Y qué encuentra Dios allí? Tal vez encuentre rabia contenida, enojo, resentimiento. ¿Cuántos años has convivido con esos sentimientos que te han ido amargando y que están volviendo tu vida seca y sin sentido?
No Podemos dejar de detenernos aquí; la importancia del estado de nuestro corazon es realmente crucial si queremos que nuestras oraciones sean eficaces.
Noten como dice la Versión Popular: ” … que eleven sus manos a Dios con pureza de corazón y sin enojos ni discusiones”. Hay personas que han vivido por años con rencores ocultos. La Biblia llama a eso “raíz de amargura” y ustedes saben como trabaja una raíz: cada vez penetra más profundamente. Aún grandes edificios han sido destruidos por un raíz que al principio parecía inofensiva pero que con el correr de los años llegó destruir los cimientos.
Si hay algo dañino para nuestra vida eso es el resentimiento. Todo resentimiento tiene nombre y apellido. Sin embargo no hay raíz emocional por más profunda que sea que Dios no pueda quitar. Dios hace nuevas todas las cosas. Yo te invito a detenernos, a repasar nuestra vida y quitar de raíz el enojo, el resentimiento y también toda angustia, fruto de discusiones con las personas que amamos. A ellas es a quienes más herimos y nos hieren.
Cierra tus ojos. Piensa en las personas que te han dañado. En quien te haya hecho sentir degradado, o tal vez usado. Quizás hay más de una persona que tienes que perdonar. Sé valiente, en tu corazón no debe quedar la menor partícula de odio ni resentimiento, debes quedar limpio por la sangre de Jesucristo. Vamos a hacer un oración juntos. El Padre amoroso quiere sanarte para que tus manos se levanten en señal de victoria.
“Padre amoroso, te doy gracias por que me elegiste a mí para ser un intercesor Poderoso en este mundo. Deseo levantar mis manos con pureza de corazón cada vez que eleve mis oraciones. Por eso en el nombre de Jesús, decido firmemente perdonar a las personas que me han maltratado, herido y humillado. En tu nombre Jesús yo perdono a ………(mencione el o los nombres) y renuncio a toda ligadura emocional con el/ella/ellos y me declaro libre espiritual y emocionalmente de toda contaminación de odio, enojo, resentimiento y angustia a causa de discusiones pasadas. Me declaro cubierto por la sangre preciosa de Jesús. Soy perdonado, soy sanado. Soy libre y vencedor. ¡Gracias Jesús! En tu Nombre. Amén.”
Créo que ahora serás un intercesor victorioso. ¿Verdad? Oro para que tu vida sea poderosamente visitada por Dios.
CAPITULO VI
EL CANON DEL NUEVO TESTAMENTO
Ya vimos el significado de la palabra “canon” y como las iglesias cristianas, desde el comienzo, aceptaban los escritos judaicos como la Palabra de Dios y les daban en sus asambleas el mismo lugar que habían tenido en la sinagoga.
Así a medida que aparecieron los escritos apostólicos se los añadía a las Escrituras hebreas y se los respetaba con misma veneración sagrada. Además, cada iglesia poseía no solamente lo que se le había escrito directamente si no que agregaban copias de las demás, escritas a las otras iglesias.
A) COMIENZOS NEOTESTAMENTARIOS DEL CANON
En el mismo NT vemos que, viviendo aún los apóstoles, ya hay indicaciones para que las iglesias formaran colecciones de los escritos y los colocaran a la par del canon hebreo.
-Pablo reclamaba tener la inspiración de Dios en sus enseñanzas (I Co. 2:7-13; 14:37; I Ts. 2:13.)
-Igualmente Juan, respecto al Apocalipsis (1:2)
-Pablo sugirió que sus espístolas se leyeran en las iglesias. (Col. 4:16; I Ts. 5:27; II Ts. 2:15)
-Pedro escribió con el fin de que “estas cosas” permanecieran en las iglesias “después de su partida” (II P. 1:15; 3:1,2)
-También citó como escritura del NT en I Ti. 5:18: “Digno es el obrero de su salario.” frase que no encontramos en ninguna parte de la biblia sino en Mt. 10:10 y Lc. 10:7, lo que evidencia que uno de estos ya existía cuando Pablo escribió la primera carta a Timoteo y de que se le tenía por “Escritura.”
-También Pedro incluye las epístolas de Pablo con “las otras escrituras” (II P. 3:15,16)
Hasta donde los apóstoles eran conscientes de que sus escritos legarían a ser parte de las Escrituras Sagradas para el futuro, no lo sabemos. Ellos escribieron muchas cartas teniendo presente necesidades del momento y sin saber su destino posterior. Pero al leer sus escritos notamos en sus palabras una sabiduría tan especial y trascendente que sólo la misma inspiración del Espíritu Santo podría darles. Sin duda que sus escritos tenían “vida” y el sello del mismo Espíritu, por lo que es notable que ninguna iglesia los rechazara o discutiera su legitimidad.
Además, es claro que el mismo Dios a “su manera” determinó cuales de todos los escritos debían conservarse.
B) LAS PRIMERAS COLECCIONES ERAN INCOMPLETAS
Los medios de comunicación no tenían la velocidad y eficacia de hoy. Los viajes eran lentos y sumamente peligrosos. Lo que hoy lleva un viaje de una o dos horas en avión, en ese entonces lo era de meses o años. Tampoco se conocia la imprenta y el hacer constantemente copias a mano era un trabajo lento y laborioso. A eso debemos sumarle que era una época de persecución por lo que los escritos debían ser celosamente escondidos, para no ser destruidos, como pasó en cientos de ocaciones.
Así, hasta la época de Constantino tampoco había reuniones o asambleas públicas o concilios donde cristianos de distintos puntos geográficos pudieran reunirse y comparar sus informes de los escritos que tenían. Entonces las primeras colecciones del Nuevo Testamento variaron de una región a otra en cuanto a la cantidad de libros que iban poseyendo y por otra, “reconociendo” como Palabra de Dios. Se imaginan entonces, que el proceso de llegar a la “unanimidad” del NT era muy lento.
C) LIBROS FALSOS O DUDOSOS
Además de los que se iban reconociendo, había muchos “libros” (o escritos) más, tanto buenos como fraudulentos, como veremos mas adelante. Algunos eran tan buenos y valiosos que por algún tiempo se los consideraba como de “Las Escrituras”. Y otros eran unas falsificaciones a todas luces. En ésto es de suma importancia que la gran norma por la cual se juzgaba a un libro antes de aceptarlo, era si tenia procedencia apostólica genuina.
El estudio de los mismos no siempre era fácil, más cuando se trataban de escritos poco conocidos y de regiones sumamente distantes.
D) TESTIMONIOS CONTEMPORANEOS DE LOS ESCRITOS DEL NT
Existían pero son pocos, en parte por el material que se usaba para escribir que pronto se destruía con el tiempo. Pero también por la gran destrucción de los escritos cristianos en la persecución.
Pero aunque sean pocos, son un testimonio de la existencia en sus días de un grupo de escritos autoritativos a los cuales los cristianos consideraban como “Las Escrituras” y abundan en alusiones y citas del NT.
Por ejemplo, citaremos sólo algunos:
Policarpo, en su carta a los Filipenses cerca del 110 DC cita Filipenses y reproduce frases de otras nueve epístolas de Pablo y de I Pedro dice: “Tengo cartas vuestras y de Ignacio. Enviaré la vuestra a Siria, como pides. Y os mando la carta de Ignacio y otras y la presente carta mía.” Lo que indica que en la época de Policarpo las iglesias ya habían comenzado a coleccionar copias de escritos cristianos.
Papías, era alumno de Juan (70-155 DC) y escribió una “explicación de los discursos del Señor” en que cita de Juan y relata tradiciones de Mateo y Marcos en cuanto a su origen.
Ignacio, en sus siete cartas escritas cerca del 110 DC durante el viaje de Antioquía a Roma para su martirio, cita Mateo, I Pedro, y I Juan. Menciona a epístolas de Pablo y sus cartas revelan huellas de los otros tres evangelios.
Tertuliano, (160-220) de Cártago, quién vivía mientras los manuscritos originales de las epístolas aún existían, habla de las Escrituras Cristianas como el NT (título que aparece por primera vez en los escritos de un autor desconocido de cerca del 193 DC). En las obras existentes de Tertuliano hay 1800 citas de los libros del NT en su obra “Contra Herejes” dice:
“Si queréis ejercitar vuestra curiosidad con provecho en el asunto de vuestra salvación, visitad las iglesias apostólicas en donde las sillas mismas de los apóstoles todavía presiden en sus sitios; en las cuales se leen sus propias y autenticas epístolas, haciendo resonar la voz y representarse el rostro de cada uno de ellos. ¿Os queda cerca Acaya? Tenéis a Corinto. Si no estáis lejos de Macedonia, tenéis a Filipos y a Tesalónica. Si podéis ir a Asia tenéis a Efeso. Si estáis cerca de Italia, tenéis a Roma.”
Estas son sólo algunas citas de los llamados Padres de la Iglesia y que en parte fueron contemporáneos de los apóstoles con el fin de poder ver en general la seriedad con que se fue formando el canon del NT.
Por supuesto que también hay citas de escritos herejes donde se citan libros del NT para apoyar esas herejías como es el caso de Basilides, un hereje gnóstico que enseñó en Alejandría (117-138).
Marción, otro hereje cerca del 140 DC que formó un canon propio para favorecer su herejía. Por supuesto, ustedes pueden profundizar la investigación si lo desean. Nosotros continuaremos ahora con la recopilación final del NT.
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