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Apocalipsis: El Destino Final de Satanás (50)

Apocalipisis 20:7-10

El diablo es lanzado al lago de fuego y azufre

Ya hemos visto en los capítulos precedentes (17-19) como todo el sistema diabólico mundial, representado por Babilonia y la bestia y el falso profeta como los agentes de Satanás eran completamente destruidos.

Al cumplimiento de los mil años, nos dice que será suelto deliberadamente – lo cual comprueba de una manera precisa que todo hecho en la historia humana, aún las fuerzas espirituales de maldad que lo generan – están bajo el control soberano de Dios.

En este momento de la historia, ha llegado otra vez el momento esperado por el diablo. De manera que aunque no se nos brindan mas detalles, vemos que la reacción del enemigo es violenta y furiosa. Como no podía ser de otra manera. Es como un intento desesperado, ya que el objetivo es recuperar el dominio sobre la tierra.

El v 8 comienza describiendo la actividad con la que comienza este plan diabólico. Es decir, con el engaño. Siempre será esa el arma que Satanás usa contra el ser humano. Magog es un nombre que define en general a muchas naciones, especialmente descendientes de Jafet (Gn 10:2) y el príncipe es Gog. Ezequiel también relata algo similar en los capítulos 38 y 39, los que nos ayuda a entender a lo que se refiere Juan. Es decir, los enemigos de Dios de todas las naciones que descenderán contra la ciudad santa.

Algunos lectores y estudiosos se preguntan al llegar a este punto: ¿Cómo pudo Satanás reunir a un número tan grande seguidores, si estuvo encadenado durante mil años y la humanidad vivió en un reino de justicia? Es necesario entender entonces, que como desde el principio Dios dio al hombre libre albedrío, de la misma manera será en el milenio.

Y también de que aunque será un reinado de justicia, sin embargo la naturaleza del hombre seguirá siendo pecadora.También nos hace reflexionar como cuando hay bonanza y prosperidad el hombre se olvida de Dios y le da la espalda. Como en nuestros días, y aún en las iglesias, que les molesta que se les enseñe un mensaje bíblico que habla del mal, del pecado y del diablo. Prefieren hacer oídos sordos y continuar mirando al diablo como un personaje de cómic rojo, con cuernos y tridente, mas bien inofensivo… que es lo que el precisamente quiere. ¡Y que decir si les hablamos de arrepentimiento!

Así reflexionamos, por el posible motivo que Dios tuvo al soltar al diablo. Debían ver otra vez, que el mal es una realidad, y que necesitaban a Cristo como Salvador de sus vidas. Pero luego de esa ultima oportunidad la humanidad nunca volverá atrás para mal. Solo vivirá en la plenitud de Cristo y de su Gloria!!Por último, en este relato tenemos el destino final de Satanás. El lago de fuego y azufre el cual pasa a compartir con la bestia y el falso profeta que ya le habían precedido.

En este punto muchos siguen preguntándose: “¿pero acaso el diablo no habita de por siempre en el infierno?” Pues nada mas alejado de la verdad. La escritura nos deja bien informados de que Satanás es “el príncipe de la potestad del aire”, y “el dios de este mundo” (2 Co 4:4). Así todo su ejercito puede deambular por los aires y la tierra hasta que sean expulsados del cielo (Ap 12:7-9). Ya hemos visto que toda su actividad termina con el regreso de Cristo a la tierra, donde es atado y encadenado en el abismo, y luego liberado por un breve período de tiempo, al final del cual es arrojado al lago de fuego y azufre donde – nos relata el v 10 – junto con todas las almas perdidas vivirá para siempre en tormento de “día y de noche por los siglos de los siglos”.

Otra vez, cerramos la página del relato para entrar a otra, no menos impactante y conmovedora cuando de la eternidad se trata. Tiene que ver con el destino eterno de las almas de los hombres. Lo veremos en la próxima entrega. ¡Bendiciones!

 

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