Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Apocalipsis: La restauración final de la unción y el poder de la iglesia (21).

Capítulo 11

Vrs 7-13. El poder redentor de los dos testigos.

Antes de tocar los versículos que nos preceden, recordemos que desde el vr 3, se nos indica la tarea de los dos testigos de una manera muy ilustrativa. Sin perder un solo día del tiempo que se les había asignado (1260 días), debían profetizar vestidos de silicio. Estas vestiduras daban a entender la médula de su mensaje. El arrepentimiento.

 No solo tenemos la figura de los DOS TESTIGOS sino que hay también DOS OLIVOS (Zac 4:3), que representan a JOSUE Y ZOROBABEL reflejando así el doble carácter del sacerdote y del Rey. El candelero simboliza el templo de Jerusalén en construcción. Y los dos olivos son el sumo sacerdote Josué y el gobernador civil Zorobabel, que están trabajando unidos en la reconstrucción del templo y alentando al pueblo de Dios.

 Como hemos visto, es común que Juan se sirva de esta visión de Zacarías para ilustrar realidades cristianas. LOS DOS OLIVOS y los DOS CANDELEROS del apocalipsis representan quizás los intereses espirituales de la iglesia marchando.

 Si miramos aquí a los dos testigos como representando a la misma iglesia. Veremos que Dios los ha armado de su poder para que puedan defenderse de sus enemigos y deshacer las obras del anticristo. Noten por ejemplo estas palabras: “Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir el de la misma manera.” Vr. 5. Así lo hizo Elías con los enviados del Rey Ocozias (2 Rey 1:10-12). Como también Moisés fue respaldado por Dios mismo quien hizo que la tierra se abriera y se tragara a Coré, Datán y Abiran, a la vez que descendió fuego del cielo para abrasar a los doscientos cincuenta hombres que habían ofrecido el incienso (Núm. 16:25-35). También como el fuego ardiente y poderoso será la predicción de los dos testigos. Parece ser una época en que la iglesia restaurará su unción y su poder. Como sucedió con el profeta Jeremías: “Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca POR FUEGO, y a este pueblo por leña, y los consumirá.” (Jer. 5.14).

 Vr. 7. Su mensaje, como su testimonio consistirán en juicios terribles que recordarán a Moisés y Elías que obligará a reconocer a sus adversarios el dedo de Dios en ellos como sus profetas. Aunque todo esto sucederá en Jerusalén la ciudad santa aquí es llamada con los nombres terribles de Sodoma y Egipto. En la historia pasada el profeta Isaías había llamado a los dirigentes judíos con el nombre de “líderes de Sodoma” y al pueblo de esa ciudad, “pueblo de Gomorra” (Is 1:9,10). Sodoma y Gomorra son símbolos del pecado y son las ciudades que no supieron demostrar hospitalidad a sus visitantes, especialmente cuando fueron del orden celestial (Gn 19:4-11).

 A este punto llegará la perversidad de Jerusalén. Así como había crucificado a Jesús. Presenciaría la muerte de los dos testigos. Y como señal de su desprecio sus cadáveres quedarían sin ser sepultados en las calles durante TRES DIAS Y MEDIO.

 Milagrosamente, sin embargo, luego de estos tres días y medio (el mismo período nuevamente) nos dice: “… entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies…”, vr. 1. “…Y CAYÓ GRAN TEMOR sobre los que los vieron”, vr. 11; “Y SUS ENEMIGOS LOS VIERON” vr.12.

 Hasta aquí parecía que el primer resultado de su testimonio parece ser perjudicial; el mal alcanza su mayor intensidad y como consecuencia, LA BESTIA sube del abismo PARA HACER GUERRA CONTRA ELLOS Y VENCERLOS, y el anticristo triunfa. Noten ustedes que “se le llama BESTIA, es decir, un poder cuya política está inspirada únicamente en móviles terrenales y carnales; el espíritu está ausente. SUBE DEL ABISMO ó del infierno, su verdadera procedencia, y de la mar, (13:1) del mundo político, siendo ésta su procedencia visible.”

 

Vr. 8. “Al poner brutalmente un fin a esa última tentativa de la misericordia divina, comete la Bestia un crimen de lesa humanidad que solo se puede comparar con el de haber dado muerte al hombre Dios (Lc 13:33) y que será un hecho en la alianza monstruosa de la religión formalista (LA GRAN CIUDAD), la inmoralidad (SODOMA) y la civilización (EGIPTO). Empero este triunfo, que tal vez sea de naturaleza puramente espiritual, siendo entonces la iglesia muerta, un CADAVER, cuya vista llena de alegría a LOS HABITANTES DE LA TIERRA, vrs 9,10, será de corta duración: TRES DIAS Y MEDIO, el número que representa el triunfo del anticristo súbitamente interrumpido, vr 11. Bien pronto despertada por esta misma victoria, la iglesia se deja llenar y vivificar por el Espíritu de Dios, y entonces, vr 12, parece verificarse en ella una ascensión análoga a la que el apóstol Pablo describiera en 1 Tes 4:17.”

 ¿Qué representa entonces la descripción anterior? Se refiere a toda la iglesia cuando sea arrebatada por el señor. Si los dos testigos representan a la IGLESIA MILITANTE en su labor profética de los últimos tiempos, es este un cuadro realmente alentador.

 Las señales y la vida intachable de estos dos testigos tuvieron como resultado algo que todas las desgracias y castigos anteriores no lograron, ahora lo que queda de la humanidad vuelve su rostro para “DAR GLORIA AL DIOS DEL CIELO” vr 13. Así vemos como en los planes perfectos de Dios para la historia redentora del hombre, VUELVE A REPETIRSE LA HISTORIA DE LA CRUZ Y LA RESURRECCIÓN. ¿Quién puede negar entonces que Dios es el Señor de la historia?

Ultimos comentarios
  1. Luz Idalia Ortiz
  2. Marleny Quisque
  3. sergio moreira valenzuela

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *