Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

EL ORIGEN DE LAS ENFERMEDADES DEL ALMA (Pte 9)

p0101200.jpg 

A) DEFINICIÓN DE SANIDAD INTERIOR.

 

Cómo mencionamos anteriormente, ella se fundamenta en el propósito que Dios tiene para la vida de sus hijos. Reiteramos, pues, es de suma importancia lo que Pablo decía a los Filipenses: “Aquel que comenzó la buena obra LA PERFECCIONARA hasta el día de Jesucristo” (Fil. 1:6). Esto nos enseña que desde el dia que aceptastes a Jesucristo en tu vida, el Espíritu Santo, comenzó un proceso que habrá de continuar hasta que El Señor venga a buscar a su iglesia, en cada uno de sus hijos. El propósito de Dios es no dejar nada incompleto en sus hijos, perfeccionando sus vidas mediante una sanidad total.

 

Otra expresión de Pablo sumamente importante es la de 1 Tesalonicenses 5:23, aquí nuevamente el apóstol afirma que Dios dará fín a la obra que comenzó en sus hijos. En esta obra gradual, cada parte será finalizada por Dios; y el texto hace referencia a tres áreas de la vida donde se efectuará esta obra: espíritu, alma Psique) y cuerpo.

 

Se hace referencia, en ambos casos, al día en que Jesús vendrá a buscar a los suyos. Y la iglesia de Dios, está de alguna manera, llamada a prepararse para ese día. La Biblia enseña que Cristo viene a buscar a su iglesia, pero no a una iglesia cualquiera, ni a una determinada denominación religiosa; El viene a buscar una iglesia sin manchas y sin arrugas. Una iglesia libre de pecado al que El haya sanado todas y cada una de sus heridas.

 

Concluyendo entonces decimos que LA SANIDAD INTERIOR ES LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO, SANANDO, LIMPIANDO Y LIBERANDO LAS AREAS DEL ESPIRITU, ALMA Y CUERPO, CON LA FINALIDAD DE QUE EL CREYENTE VIVA Y EXPERIMENTE EL SEÑORIO ABSOLUTO DE CRISTO Y LA PLENITUD DEL ESPIRITU SANTO SOBRE SU VIDA.

 

B) ENFERMEDADES DEL ALMA – SUS CAUSAS-

 

Exísten muchas causas que pueden lastimar el alma permanentemente. Y debemos remontarnos aquí en lo posible, hasta las mas tempranas memorias de la infancia de una persona. Aún de lo que luego será informado, es decir, lo que está relacionado con la actitud de sus padres cuando recién estaba en el vientre de su madre. Psicólogos y educadores, concuerdan en afirmar que los primeros cinco años, son cruciales para la formación del carácter y personalidad de ese futuro jóven o adulto.

 

Antes sería bueno aclarar, que en la evolución formativa de cada ser humano, exísten dos series de influencias:

La primera es de orden hereditario: Tiene que ver con lo innato, con las características morfológicas, se vincula con lo temperamental, con el tono afectivo.

La segunda es de orden adquirido: Es aquello que incorporamos, que experimentamos en el contexto físico y social en el que nos encontramos. Estas experiencias van a estar asociadas al carácter, es decir a las distintas marcas que llevamos, como producto de nuestro contacto con el mundo exterior.

 

La experiencia de los distintos especialistas en el campo del conocimiento humano, como Pediatras, Psicólogos, Médicos, Enfermeros y Asistentes sociales, etc… coinciden, con los años de experiencia pastoral en reconocer que muchas alteraciones emocionales y espirituales de una persona adulta, se relacionan con vivencias traumáticas infantiles. Distintos tipos de miedos, angustias, sentimientos de culpa, bajo autoestima, etc…, tiene su orígen en los primeros años de la vida.

 

Refiriéndonos a esto, alguien dijo que un bebé recién nacido es como un vaso vacío, que llega a este mundo para ser llenado con amor, afecto, protección y cuidado (provisión).

Si en algunas de estas cuatro áreas, hemos tenido carencias importantes, eso se reflejará en nuestra vida adulta.

 

¿Cómo dar amor, si cuando niño no lo recibimos? De allí por ejemplo el fracaso de muchas relaciones familiares. Pero, ¡gracias a Dios!, que a mediad que avanzamos veremos que a través de Jesucristo podemos ser sanados, y aprender a recibir y dar amor.

 

De aquí se desprende que del cuidado y la asistencia que los padres (ú entorno familiar) brinden a esa criatura que llega indefensa al mundo, será fundamental para su evolución. Ellos pueden transmitirle seguridad y/o angustia, pueden cuidar a su hijo o abandonarlo a su propia suerte. Pueden constituirse tanto en agentes de salúd como de enfermedad para el niño. Nuestro próximo análisis sera entonces, una vez definido el término “herida” o “trauma”, desarrollar las conductas que las producen.

 

Oración: “Señor Jesús permite que el amado Espíritu Santo, me ayúde a recordar mientras hago este estudio, aquellos recuerdos que son importantes traer a tu presencia para ser sanados por tu obra redentora en la Cruz. Gracias porque en tí hay provisión suficiente. Amén!”

 

Ultimos comentarios
  1. JORGE FRANCO
  2. NUBIA LADRONDEGUEVARA ABIANTUN
  3. RUTH LESEM
  4. MARIA GALLEGOS
  5. Atilia Viloria
  6. Atilia Viloria
  7. wilson villamizar guevara
  8. delia
  9. clara ines arevalo
  10. edwin rodolfo
  11. Martha Quintanilla
  12. angela
  13. jose luis
  14. myriam restrepo e.
  15. Róger
  16. Martha
  17. luisa
  18. Cecilia Badillo
  19. Josè Dionisio
  20. Glenda E. de Rodríguez
  21. JORGE
  22. gumersindo
  23. JOSE LUIS VEGA GONZALES
  24. gloria patricia
  25. SILVIA
  26. sergio moreira v.
  27. Martha Vera
  28. rosa
  29. ADONAIDA
  30. Sadai

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *