Memorias De Ultratumba

 

• A quienes también, después de haber padecido, se presentó (Jesús) vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días. – Hechos 1:3.

 François-René de Chateaubriand

François-René de Chateaubriand deseaba que sus memorias fuesen publicadas después de su muerte, por ello las tituló: «Memorias de ultratumba». ¿Quería dar la impresión de que era un mensaje enviado por él desde el más allá? Podemos preguntarnos cuáles eran sus objetivos, pero el hecho de haber escogido este título revela muy bien esta pregunta que oprime la mente de todo hombre con respecto a lo que ocurre después de la muerte. ¿Quién no desearía recibir una señal, un mensaje de ese lugar inaccesible? Pero nadie regresa para describirnos lo que ocurre allá.

Sin embargo hay un libro que nos habla de ello, y la autoridad de Aquel que lo inspiró es innegable, porque se trata de Dios mismo. La Biblia nos enseña que el cuerpo, que es polvo, vuelve “a la tierra, como era, y el espíritu” vuelve “a Dios que lo dio” (Eclesiastés 12:7). La parábola presentada por Jesús en Lucas 16:19-31.   nos describe los dos únicos lugares posibles para el alma de los difuntos: el descanso para los creyentes y los tormentos para los incrédulos.

No se esconda detrás de ilusiones engañosas. Más bien, busque las respuestas en la Biblia, donde encontrará a Cristo, el Hijo de Dios, quien vino a nuestro encuentro en forma de hombre. Él murió para expiar nuestros pecados, pero salió victorioso de la tumba. Crea en Jesucristo, pues hoy da la vida eterna a todo el que deposita su confianza en él. Entonces usted podrá decir en verdad, junto con el apóstol Pablo: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).

La Persona de Cristo y su Iglesia (8)

CRISTO INSTITUYE SU IGLESIA

Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mt. 18:19,20

Jesús estaba hablando aquí de lo que es la esencia de su Iglesia.
Una persona aislada no es la Iglesia de Cristo. En ella no hay lugar para «hermitas» o «anacoretas» (religiosos que viven en lugares solitarios entregados a la contemplación y penitencia) que dicen adorar individualmente a Dios por su propia cuenta. Ellos jamás pueden constituir la Iglesia de Cristo. En cambio, donde dos o tres estén reunidos en el nombre del Señor, entonces sí, y sólo así, se manifiesta la iglesia de la que Cristo es la cabeza y ella su cuerpo.

LA IGLESIA ES UNA COMUNIDAD DE CRISTIANOS SALVOS.

Dado que ya tenemos el FUNDAMENTO y las BASES sobre ese fundamento, veremos tres pasos a seguir profundamente inter-relacionados:

1) Obediencia – hacer lo que otro manda.
2) Compromiso – obligación contraída.
3) Responsabilidad – capacidad de compromiso.

¿QUE ES OBEDIENCIA?

Obediencia es simplemente CUMPLIR LA VOLUNTAD DE QUIEN MANDA; CEDER AL MANDATO. Obediencia en acción es la actitud de obedecer – la que se presta, sin examinar los motivos o razones del que manda.
Jesús predicó el evangelio del reino de Dios. Al decir reino de Dios estamos reconociendo el gobierno de Dios sobre nuestras vidas.

REDENCIÓN, significa pagar un precio por un rescate. Jesús pagó un precio muy alto para rescatarnos del mercado de esclavos. Quiere decir que al aceptar la dádiva, la cuenta saldada por Jesús a mi favor, SOY LIBRE, pero tengo un nuevo amo a quien obedecer. El primer paso a dar del cristiano redimido es… OBEDIENCIA.

OBEDIENCIA ES:
1- Requerida por Dios del hombre. «Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma». Deut. 26:16.
2- El precio del éxito: Jos.1:8
3- Mejor que el sacrificio: I Sam.15:22.
4- Asegura la entrada en el reino de Dios: Mt.7:21
5- El deber imperativo de la vida: Hch.5:29.

Quiera el Señor concedernos un corazón obediente que como resultado esté pleno de la presencia del Espíritu Santo, y así, glorificarle como cristianos obedientes en el seno de su amada iglesia. ¡Bendiciones!

LA PERSONA DE CRISTO ES EL FUNDAMENTO DE LA DOCTRINA CRISTIANA (7)

LA PERSONA DE CRISTO ES EL FUNDAMENTO DE LA DOCTRINA CRISTIANA 
Ahora bien, hasta aquí hemos visto que luego de alcanzar estos tres pasos en la fe personal y que ahora repasamos, a saber:
1) Un verdadero arrepentimiento.
2) Un nuevo nacimiento.
3) Una persona en quien creer: Jesús.
NECESITAMOS apoyar la doctrina sobre un fundamento.

Nunca se preguntaron, “Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el Justo?” (Salmo 11:3): NO HABRÍA ESPERANZAS.
Salmo 82:5: «No saben, no entienden, andan en tinieblas. Tiemblan todos los cimientos de la tierra.»
Toda doctrina sin fundamento esta en condiciones de torpeza, sin entendimiento, en oscuridad espiritual.
Los cimientos de la tierra tiemblan, nosotros sabemos que en cualquier momento la tierra va a ser removida, consumida por el fuego, y con ella, todos los hombres que no hayan edificado sus vidas sobre el fundamento de Dios.
I Corintios 3:11: «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.»
Jesús no se detuvo en una doctrina. El llevó el plan de Dios hasta las últimas consecuencias. Se enfrentó a la cruz, para llevar a cabo en su propia persona, la ley ceremonial, el cumplimiento de las profecías.

Cuando Dios Padre en el Edén sacrificó un animal para vestir con su piel a Adán y Eva, mostró su misericordia protegiéndolos; y estableció un principio: sin sacrificio no hay remisión de pecado. (Ahora Adán y Eva debían tapar su desnudez pues habían pecado).
Luego, vemos en las Escrituras al pueblo de Israel ofreciendo sacrificios por la expiación. Expiar, significa borrar las culpas por medio de algún sacrificio, purificar una cosa profanada.

ESTOS SACRIFICIOS DE ANIMALES SOLO CUBRÍAN EL PECADO MAS NO LO BORRABAN.
Lev. 4:16. Aquí vemos como se efectuaba entonces la reconciliación de Dios con el hombre al ser «cubierto» ante Dios el pecado del hombre.
Jesucristo en la cruz con un solo sacrificio perfecto – pues El era sin defecto – PUSO EL FUNDAMENTO para una expiación definitiva.
Levantándose de la muerte, se presentó al Padre habiendo llevando una ofrenda perfecta, su victoria total sobre LA LEY, EL PECADO y LA MUERTE.
Y sobre ese fundamento edificó su Iglesia. La doctrina de Jesús está puesta sobre el fundamento de Dios. San Pablo en II Ti.2:19-21 lo expresa así:
“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: CONOCE EL SEÑOR A LOS QUE SON SUYOS; y: APÁRTESE DE INIQUIDAD TODO AQUEL QUE INVOCA EL NOMBRE DE CRISTO.
Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.”

Seguramente alguna vez habrán entrado a una de esas casas que de tan grandes y bellas no parecen reales, pues es como ver un sueño; y no por casualidad en un lugar estratégico, nuestros ojos se fijan en un adorno de esos espectaculares, de oro y plata que aunque no nos interese tenerlo, no podemos dejar de admirar por su belleza. Y está allí, en su puesto de honor.

Pero seguimos recorriendo y de repente en la cocina podemos ver un contenedor de basura – lindo – pero solo sirve para contener desechos: todo lo que no sirve. Lo miro y pienso… entonces lo tomo entre mis manos, le quito en primer lugar toda la basura, luego lo lavo bien y cuando está bien limpio, comienzo a adornarlo de modo tal que al darme cuenta estoy viendo un hermoso florero. Luego tono un ramo de preciosas rosas rojas, perfumadas, las ubico dentro del contenedor convertido en florero. Y saben qué: lo coloco justo al lado del precioso adorno de oro y plata.

Y les aseguro que mis ojos se deleitaron tanto, o más, viendo el florero con sus rosas frescas fragantes y vivas como el adorno impactante.
Una vida consagrada al Señor en obediencia y santidad es un adorno del Espíritu que hace la enseñanza de Cristo brille en la oscuridad de este mundo.

Pablo, en este caso , habla a Timoteo instruyéndolo sobre algunas enseñanzas erradas de Himeneo y Fileto que eran como una gangrena dentro de la Iglesia pues estaban trastornando la fe de muchos, (v.17).

Y concluye con el verso 21, “Asi que si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra.”
Así, debemos reflexionar que un utensilio de uso vil se puede limpiar pero jamás un buen cristiano debe convertirse a lo vil.

Luego de comprobar bíblicamente que la doctrina de Jesús está plantada sobre el fundamento de Dios, nuestro siguiente punto a tratar sera estudiar los que el mismo Señor Jesucristo nos enseña acerca de Iglesia por el establecida. ¡Bendiciones!

El Verdadero Espíritu de Servicio (6).

 

Y ya que estamos en el capítulo 3 de San Juan veamos otro ejemplo: El de Juan el Bautista.
Después de la aparición del Mesías al cual Juan bautizó, algunos de los que habían seguido a Juan como discípulos se pasaron a las filas de Jesús. Y otros continuaron a su lado; Juan mismo les había señalado quién era el Mesías.
Sucedió que los que se habían unido a Cristo empezaron también a bautizar. Cuando ésto se supo entre los que estaban con el Bautista, se pusieron celosos y dijeron: Maestro, el que estuvo contigo y de quien nos hablaste está ahora bautizando y todos lo están siguiendo.

Este es un fenómeno muy corriente en el mundo para los seguidores de algún notable dirigente. Es el celo que se siente porque alguien trate de opacar en algo su prestigio.
Y fue así como les pareció a los discípulos de Juan el Bautista. Habían hecho tanto por despertar la conciencia de tanta gente sobre la necesidad del arrepentimiento, aún a riesgo de su propia vida. No era justo que de pronto viniera otro y cosechara los beneficios y hasta se llevara gran número de sus discípulos.

Sin embargo, Juan sabía bien el terreno que pisaba y sus limitaciones. Y con toda nobleza de alma no sólo justificó plenamente lo que Jesús hacía, sino que con sublimes palabras afirmó decididamente la divinidad y Mesianidad del Señor. En Juan 3:27-30 dice: «Nadie tiene algo al menos que Dios se lo dé. Ustedes ya me han escuchado decir claramente que yo no soy el Mesías sino su enviado a prepararle el camino. Así como en una boda el amigo del novio se alegra, mas no es el personaje principal sino el novio, así también yo me lleno de alegría porque El tiene que ser cada vez más importante y yo menos.»

Juan tuvo una cabal comprensión del ministerio de Cristo:
1) Juan sabía con certeza que él era sólo su precursor y por lo tanto «Jesús tiene que
ser más importante», v.30.

2) Juan rechazó todos los empeños de los suyos de tener preeminencia sobre el Mesías, pues el no era sino su predecesor, v.28.

3) Su oficio era sólo el de un amigo del novio, (v.29), y que cumpliendo con tal oficio «se llenaba de alegría.»

4) Juan sigue adelante diciendo en el v.31, que Jesús venía de arriba, y que estaba por sobre todo, proclamando la divinidad de Cristo.

5) San Juan dice en el v.34, que El enviado de Dios habla palabras de Dios, pues Dios le ha dado sin límites su Espíritu.

6) Cristo es el amado del Padre, a quien ha entregado todas las cosas en sus manos, v.35.

7) Tener fe en Jesús es tener vida eterna; rechazarlo es ganarse la condenación eterna
de Dios, v.36.

Juan el Bautista se levanta por encima de todos los pobres celos humanos y rivalidades. Había renunciado completamente a ambiciones personales y reafirma su absoluta fe en Aquel de quien sólo era su heraldo y lo identificó claramente como el Mesías de Israel.

Rogemos al Señor, que estos dos ejemplos de HUMILDAD y SUMISIÓN comiencen a adornar nuestra vida cristiana.

El Arrepentimiento Verdadero: ¿Qué Produce? (5)

LA BASE DEL CRISTIANISMO ES EL ARREPENTIMIENTO

Reflexión: Examínate y ve si has olvidado como sentirte arrepentido. Leer Salmo 51.

Tres condiciones básicas para el arrepentimiento:

1) Confesión: decir, expresar.

2) Convicción: sentirse culpable.

3) Contricción: sentirse triste.

EL ARREPENTIMIENTO VERDADERO: ¿QUE PRODUCE?

Trae revelación y perdón. En Lc. 23:39-43 tenemos un claro ejemplo de arrepentimiento: Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: «Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.» Vemos aquí a dos personas en la misma circunstancia con actitudes totalmente distintas.

v.40. Respondiendo el otro, le reprendió diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios estando en la misma condenación?

v.41. Nosotros a la verdad, justamente padecemos porque recibimos lo que merecieron

nuestros hechos mas éste ningún mal hizo.

v.42. y dijo a Jesús: acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

Al primero sólo le preocupaba su tan comprometida situación; estaba molesto por haber sido descubierto – ni avergonzado ni arrepentido, pensando sólo en salvar su pellejo.

El otro en cambio, sentaba bases de su arrepentimiento:

1.Temía a Dios

2.Reconoció su culpa

3.Se identificócon la falta

4.Admitió un merecido castigo por la culpa

5.Reconoció la necesidad de un salvador.

El arrepentimiento trae revelación.

El ladrón arrepentido nunca antes había hablado con Jesús. Le dijo: «Cuando vengas en tu reino». Estaba hablando Escrituralmente: Jesús lo enseño a sus discípulos – «Vénganos tu reino» pero al ladrón le fue revelado.

v.43 Entonces Jesús le dijo: «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.»

El único medio para alcanzar revelación y perdón es el arrepentimiento.

PASOS CORRECTOS PARA UN VERDADERO ARREPENTIMIENTO

1.Reconocer que la culpa tiene un merecido castigo. Ro.6:23

2.Confesar con tristeza por nuestros pecados. 2 Co.7:9,10; Sal.51:16,17.

3.Renunciar a todo pecado – todo lo que ofende a Dios. Is.55:7.

4.Confesar la necesidad de un salvador. Jn.3:16; He.2:3; I P.3:18,19.

Examinemos las últimas palabras de Jesús en el v.15 de Marcos 1. «Creed en el evangelio.»

Vamos a compartir una conversación muy interesante y muy reveladora: Juan 3:1-7.

Los hombres necesitaban un nacimiento espiritual – completamente nuevo – para poder entrar en el reino de Dios.

La nueva era que Jesús anunciaba no iba a estar limitada por el antiguo ciclo del nacimiento y la muerte física. Era un comienzo radicalmente nuevo, una nueva calidad de vida: LA VIDA ETERNA.

Juan 3:1. Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Nicodemo era una persona importante en la ciudad de Jerusalen. Era fariseo, lo que quiere decir que estudiaba las Escrituras y pasaba mucho tiempo en el templo. Era un gobernante de los judíos y maestro en Israel, la gente buscaba a Nicodemo para que les enseñara y aconsejara. El era el maestro.

Sin embargo, este hombre tan importante tenía muchas preguntas. Tenía un problema que no podía alcanzar a resolver por símismo.

Nicodemo ciertamente había escuchado mucho acerca del Señor Jesús. Quizás se dijo a si mismo: Yo sé que este hombre es un maestro sabio; debo tener una conversación con él.

v.2 Entonces vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí sabemos que has venido de Dios como maestro porque nadie puede hacer estas señales que tú haces si no está Dios con él. Jesús lo escuchaba y sabía cuál era su verdadera necesidad, de modo que le dijo… v.3 De cierto, de cierto (ésto es seguro) te digo que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Nicodemo venía en busca del maestro sabio. Jesús quería decirle: Nicodemo, tú no necesitan un maestro, necesitas un salvador, alguien que pueda quitar tu pecado: tú necesitas un nuevo nacimiento.

Nicodemo no entendía. Hizo la pregunta que todos hubiéramos hecho: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¡Eso es imposible! Si aun eso fuera posible y pudieras volver a nacer y ser un bebé como al principio, estarías en las mismas condiciones en que estas ahora.

Salmo 51:5: «He aquíen maldad he sido formado y en pecado me concibiómi madre.»

Luego Jesús le explicó cuidadosamente que hay dos clases de nacimientos: un nacimiento físico y un nacimiento espiritual.

v.6. Lo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del Espíritu espíritu es.

v.7. no te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

Necesario significa algo que no puede dejar de suceder.

Nicodemo tenía muchas preguntas: ¿Cómo puede hacerse ésto? Jesús le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel y no sabes ésto?

Esto parece una enseñanza de niños, pero Jesús se lo estaba enseñando precisamente a un gran maestro de Israel, maestro de las Escrituras y Jesús le dijo: ¡No sabes ésto!

Cuidado, yo he oído un pastor que lideraba una iglesia cristiana sin haber nacido de nuevo.

El arrepentimiento, el nacer del Espíritu y creer en el evangelio son bases que Jesús estableció para su Iglesia.

También le dice que así como al hombre le es necesario nacer de nuevo, a Jesús, también debía sucederle lo que dice el v.14 «Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es NECESARIO que el Hijo del Hombre sea levantado para que todo aquel que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna.

Y ésto era NECESARIO. Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

v. 17. Porque no envióDios a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por por el.

v.18 El que en él cree, pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

La convicción de pecado, la maravilla del perdón y la santidad están tan estrechamente entrelazados que sólo el hombre perdonado es EL HOMBRE SANTO.

Vida Cristiana, es un tema que nos llevará a a sentar bases y cimientos. Durante este período me esforzaré por conseguir que en el corazón de cada uno de nosotros se queden grabadas para siempre las verdades básicas que el Señor nos enseñó con el fin de experimentar un verdadero arrepentimiento, y así nacer verdaderamente de nuevo.

Cuando pensamos en educación cristiana «oiremos» : Es el proceso de formación de la persona a la imagen de Cristo.

Cuando pensemos en el único medio para alcanzar revelación y perdón, «oiremos» : Arrepentimiento.

Si nos preguntamos ¿Cómo entrar en el reino de Dios? Responderemos: Es necesario nacer de nuevo.

Y ¿qué es el reino de Dios? La respuesta será: Cristo Jesús morando en mi vida – viviendo dentro de mí. (El gobierno de Dios en mí).

Cuando necesite seguridad de la salvación, diré: Creo en Jesús. (Jn.1:12)

Pero también iremos tornando ejemplos de las personas que estuvieron cerca de Jesús para enriquecer nuestra vida cristiana, ¿qué aprendí de Nicodemo?

HUMILDAD. El era un maestro, un principal y tomar la decisión de arriesgarse a buscar a Jesús para preguntarle sobre sus dudas, seguramente él sabía que su entorno no le permitiría ir a Jesús; pero él decidió hacerlo, y de noche. Me imagino que se habrá tapado muy bien, ocultándose para que nadie le reconociera y se habrá percatado bien de que nadie lo siguiera.

Y yo doy gracias a Dios por personas como Nicodemo que dejando de lado todo prejuicio, BUSCO LA VERDAD y gracias a él, hoy tenemos esa enseñanza magistral de Jesús, que nos abre las puertas de la entrada al reino de los cielos: Juan capítulo 3.

A Nicodemo no le importó sentarse delante del hijo del carpintero para recibir sabiduría y nada me alegra tanto que leer Juan 19:38,39, porque esta escritura me da la alegría de saber que Nicodemo alcanzó la salvación en Cristo Jesús. Alcanzó la sabiduría y la revelación en el conocimiento de la persona de Jesús.

El Castigo de la Muerte (4).

EL CASTIGO DE LA MUERTE PUEDE SER DISTINGUIDO EN TRES DISTINTAS MANIFESTACIONES:

1- MUERTE FÍSICA.

Aunque Adán y Eva no cayeron muertos al instante que comieron el fruto prohibido, el principio de la muerte comenzóa operar en sus cuerpos. A partir del instante que desobedecieron, sus cuerpos pasaron a un plano inferior, en otras palabras: comenzaron a morir.

2- MUERTE ESPIRITUAL

Tal cual como la física, la muerte espiritual también opera una separación. Antes de pecar Adán gozaba plena comunión con Dios, teniendo el la fuente de vida espiritual. Pero al pecar, quedó separado de Dios por la barrera del pecado y por lo tanto separado de la vida. La muerte en este sentido cayó sobre ellos inmediatamente, tornándolos en personas que tenían vida física pero al mismo tiempo muertos espiritualmente. Por eso la Biblia hace una invitación a todo ser humano para recuperar otra vez la verdadera vida. Por ejemplo en Efesios 2:1 donde afirma: «Y El os dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”.

3- LA MUERTE ETERNA.

La muerte eterna es la separación total de Dios. El término muerte eterna no significa cesación definitiva de la existencia, sino que es una separación eterna de Dios y de todo lo que es de Dios.

OTROS RESULTADOS DEL PECADO

a) La perdida de la comunión con Dios

b) La corrupción de la naturaleza

c) La sujeción a las enfermedades de la esclavitud al pecado

e) la expulsión del paraíso

Dios envióal hombre fuera del huerto que contenía sus bendiciones y delicias. Pero la sentencia pronunciada fue acompañada por la notable promesa de un Salvador que redimiría a la raza humana de la maldición del pecado y sus consecuencias eternas.

Gen.3:15.

La simiente de la mujer que vendría a aplastar la cabeza de la serpiente y a reparar las ruinas de la trágica caída del hombre, Jesús el Salvador prometido es el que nos dice ARREPENTÍOS.

Entonces surge la pregunta ¿De quétengo que arrepentirme?

Romanos 5:16b: «porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado PARA

condenación. Pero el DON vino a causa de muchas transgresiones PARA justificación.»

Hemos encontrado el problema: Hay un juicio que pesa sobre el Hombre.

Ro.6:23: «Porque la paga del pecado es muerte más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús nuestro Señor.»

Ro 3:23: «Por cuanto TODOS PECARON están destituidos de la gloria de Dios.»

Desde este punto podemos ver claramente que se desprenden 2 cosas:

1) Un juicio por un solo pecado para condenación sobre el hombre.

2) Un don para justificación por muchas transgresiones.

EL ARREPENTIMIENTO ES LA LLAVE QUE ABRIRÁ LA PUERTA QUE NOS SEPARA DE DIOS.

II Co.7:10. ¿Cómo se produce?

Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación. La convicción de pecado es el umbral de una comprensión de Dios. Jesucristo dijo que cuando el Espíritu Santo viniera redargüiría de pecado. Redargüir significa convertir el argumento contra el que lo hace. Impugnar una cosa por algún vicio que contiene.

Y cuando el Espíritu Santo despierta la conciencia de un hombre y le trae a la presencia de Dios NO es su relación con los hombres lo que le preocupa, SINO SU RELACIÓN CON DIOS.

Salmo 51:4 «Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos.»

La convicción de pecado, la maravilla del perdón y la santidad están tan estrechamente entrelazados que es sólo el hombre PERDONADO quien es el hombre santo. Y da testimonio de ese perdón siendo por la gracia de Dios lo contrario de lo que era antes.

La entrada al Reino de Dios se hace a través de los dolores agudos del arrepentimiento que se abren paso en la rectitud respetable de un hombre. Luego el Espíritu Santo quien es el que produce estas agonías, empieza la formación del Hijo de Dios en esa vida.

La nueva vida se manifiesta en un ARREPENTIMIENTO CONCIENTE y en una santidad inconciente, nunca al contrario. He.10:14; Jn.17:15-19.

La Muerte y el Hades son personas. (Pte. final)

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¿Cuál es exactamente la verdadera naturaleza de «la Muerte y el Hades», según la revela el «Nuevo Testamento»? La famosa visión de los cuatro jinetes del «Apocalipsis» arroja luz sobre esta pregunta. Con respecto a «los cuatro jinetes» Juan dice:

 

Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía”.

Apocalipsis 6:8

 

Es obvio que a Juan le fue revelado que la «Muerte y el Hades» eran personas. Sólo una persona puede montarse en un caballo, y sólo otra persona puede seguir a la primera. Por lo tanto, este pasaje arroja luz sobre la naturaleza de la muerte y el Hades, revelados en las Escrituras.

 

En un sentido la muerte es un estado o condición. Es la cesación de la vida, lo que ocurre al separarse el espíritu del cuerpo. No obstante, la muerte es también una persona. «Muerte» es un ángel de las tinieblas, un ministro de Satanás, que reclama el espíritu de toda persona injusta que se separa del cuerpo cuando muere.

 

Una verdad similar se aplica también al Hades. En un sentido el Hades es un lugar de confinamiento para «los espíritus» de los difuntos. Pero en otro sentido, Hades es una persona. Hades, como Muerte, es un «ángel de las tinieblas», un ministro de Satanás, que sigue a los talones de Muerte. Hades se encarga del espíritu de los injustos que han sido reclamados por Muerte y los lleva al dominio de los espiritus de los difuntos, del que recibe su nombre: o sea, Hades.

 

Así Muerte y Hades son ambos ángeles de las tinieblas, ministros del dominio infernal de Satanás. Pero la diferencia entre ellos es esta: Muerte reclama primero los espíritus de todos los que mueren en injusticia; Hades los recibe de Muerte y los lleva a su lugar designado de encarcelamiento. Por esta razón Juan los vio moviéndose entre los hombres en ese orden: primero Muerte, reclamando los espíritus de los muertos; después Hades, llevándoselos a su prisión en el mundo inferior.

 

Esta escena de Apocalipsis arroja luz sobre las palabras de Jesús:

 

De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

Juan 8:51

 

Jesús no habla aquí que el creyente no padecerá la muerte física. El dice que el creyente no “verá muerte”. No se está refiriendo a la condición física resultado de la separación del espíritu y el cuerpo, sino a la persona del ángel de las tinieblas cuyo nombre es Muerte, y al otro ángel de las tinieblas, su acompañante, cuyo nombre es Hades.

 

Jesús quiere decir que el espíritu del verdadero «creyente», al separarse del cuerpo, jamás caerá bajo el dominio de estos dos ángeles de las tinieblas, Muerte y Hades. Más bien, como el mendigo Lázaro, el espíritu de un verdadero creyente difunto se encontrará con los ángeles del Señor – los ángeles de luz – y ellos lo escoltarán al paraíso.

 

Con esto presente, podemos comprender también la declaración de Juan que “el último enemigo que será destruido será la muerte” (Apocalipsis 20:14).

 

En cada uno de estos pasajes la referencia primordial es a Muerte y Hades como personas, ángeles de las tinieblas, ministros de Satanás y enemigos de Dios y de la humanidad. El último de los enemigos de Dios que recibirá la sentencia que merece será Muerte. Junto con Hades será arrojada dentro del lago de fuego, para reunirse allí con su señor, Satanás, y todo el resto de sus siervos y seguidores, tanto angélicos como humanos.

 

Con este acto final de juicio, el último de los enemigos de Dios será expulsado para siempre de su presencia.