¿Por qué creer en Dios?

¿Por qué creer en Dios?

Así dice el Señor: …
Yo deshice como una nube tus rebeliones,
y como niebla tus pecados; vuélvete a mí,
porque yo te redimí.
Isaías 44:6, 22.

La gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo,
que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Juan 1:17-18.

 

Hoy en día muchos piensan que la ciencia ha demostrado que Dios no existe. Olvidan, o no saben, que es tan imposible demostrar que Dios existe como que Dios no existe. Este asunto está fuera del campo limitado de la ciencia, la cual está lejos de poder responder todas las preguntas. Por ejemplo, no puede explicar por qué «hay algo en lugar de nada». Y si hay algo en lugar de nada, ¿por qué no habría alguien en lugar de nadie? Es muy razonable creer en Dios. Afirmar que no existe no es más que un prejuicio.

La fe en Dios es buena, da un sentido a la vida; da al hombre toda su dignidad. Ella explica nuestro entorno y nos permite escapar a sus límites; así las relaciones humanas conocen su verdadero nivel. También es cierto que la fe en Dios puede exponernos a ser incomprendidos, rechazados e incluso, en algunas regiones del mundo, encarcelados.

Sin embargo, tal vez el mayor impedimento para acercarnos a Dios, para creer en él, es que percibimos que toda nuestra vida será llevada a su luz con estas cosas malas que escondemos cuidadosamente a los demás y a veces también a nosotros mismos. Si este es su caso, no tenga miedo. Si Dios saca a la luz nuestras faltas es para liberarnos de ellas. Vaya por la fe a la cruz donde Jesús sufrió por usted y por mí.

Sólo la fe nos hace descubrir quién es el Dios de paz, de amor y de luz. Jesús nos lo dio a conocer.

UN LIBRO PRODIGIOSO!…

Un libro prodigioso

 

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. – Juan 17:17.

La Biblia es un libro inigualable. Es el libro más amado pero también el más rechazado. Es el libro más divulgado en el mundo, pero también ha sido el más fuertemente señalado. Contiene cosas tan sencillas que están al alcance de los niños, pero es tan profundo que cautiva las mentes más cultas.

La Biblia habla con autoridad sobre temas de interés vital para todo ser humano, sea cual sea su raza, su religión o sus opiniones filosóficas. Responde a preguntas que, sin ella, quedarían insolubles.

La Biblia fue escrita durante un periodo de más de quince siglos, por unos cuarenta autores de condiciones sociales muy variadas y de lugares muy diferentes.

A pesar de esta gran diversidad, la Biblia tiene una maravillosa unidad en cuanto a la doctrina y al pensamiento. Un único espíritu, el Espíritu de Dios, la anima desde la primera hasta la última página. Los que rehúsan verla así deberían creer en un verdadero milagro literario. Sería como si cuarenta personas venidas de todos los lugares del mundo trajesen cada una un trozo de mármol, sin haberse consultado entre sí, y los juntasen sin retocar nada, para formar una estatua con proporciones perfectas.

Al leer la Biblia sin prejuicios, siempre se sacará mucho provecho. Dios dice: “Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David” (Isaías 55:3). El que se acerca a él así reconocerá que Dios le habla.

Excusa: ¿Cómo Puedo Reconciliar La Doctrina Del Infierno Con El Dios Cristiano De La Salvación?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Excusa: ¿Cómo Puedo Reconciliar La Doctrina Del Infierno Con El Dios Cristiano De La Salvación?

Respuesta: «Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles» (Mt 25:41).
Dios preparó el Infierno para el diablo y sus seguidores. Si usted sigue al diablo, vivirá en tal lugar con él por la eternidad.

«Para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar» (Hch 1:25).  El lugar para los transgresores es el Infierno.
«El Señor no tarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento» (2 P 3:9). Dios no quiere enviar a ningún alma al Infierno. El desea que todos se arrepientan y se salven.

«¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?» (Ez 18:23). Aquéllos que se tornan del pecado a Cristo, disfrutarán de la vida ahora y de la vida eterna en el futuro.
«E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna» (Mt 25:46).

En la eternidad ya no habrá tiempo para arrepentirse. Nuestra oportunidad es cada día mientras estamos en esta vida. Para que no seamos sorprendidos como el hombre rico:

«Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lazaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado» (Le 16:25).
«¡Serpientes, generación de víboras!, ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?» (Mt 23:33).
«Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno» (Mt 10:28).

Así que no lo olvide, el infierno no es para usted. Arrepientase sinceramente. No tarde en venir a los brazos de un Dios amoroso que quiere perdonarlo y darle vida eterna a traves de la fe en Jesucristo!

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» (Jn 3:16).

«¿La Salvación se Pierde?»…

¿La salvación se pierde cuando uno peca ? Ayudarme a entender este tema.”

No creo que no haya cristiano, sincero en su corazón, que no se haya hecho esta pregunta. Ahora bien, debido a que son respuestas y no estudios completos (lo que llevaría mucho mas tiempo y espacio) trataremos de ser concretos. A la vez que daremos datos bíblicos para que cualquiera pueda profundizar el tema mediante su propio estudio en la biblia.

En este caso responderemos a la pregunta reflexionando sobre dos aspectos ligados a la misma. Esto es: 1- ¿La salvación se pierde? 2- ¿que debe hacer el cristiano cuando peca?

1- ¿La salvación se pierde?

Cuando nos acercamos a las páginas de la biblia con objetividad, encontramos con sorpresa que hay suficientes cantidad de textos bíblicos  ya sea para afirmar que la salvación se pierde, como también  que no se pierde. ¿es esto un problema? Sólo si tomamos textos aislados. Olvidando así  que la biblia debe estudiarse como un todo. Ya que toda la biblia es palabra de Dios.

Lo primero que tenemos que ver entonces es, lo que Dios afirma acerca de la salvación. Lo veremos en este orden:

a) Dios no quiere que nadie se pierda. 2 Pedro 3:9 Es muy importante que usted lea los textos que iremos mencionando.

b) Dios no envió a Jesús para condenar sino para salvar a la humanidad. S. Juan 3:17

c) Así, el regalo de Dios para los que se arrepienten y creen es la vida eterna. Lucas 5:32; S.Juan 3:3; Romanos 6:23.

La biblia es muy clara en esto. El deseo del corazón de Dios es que cada ser humano sea salvo. Y esa es la oportunidad que se nos brinda a través de Jesucristo. Dios siempre quiere lo mejor para nosotros. S. Juan 316; Lúcas 19:10; Romanos 5:8.

En segundo lugar, la biblia afirma que hemos nacido de nuevo. Dios lo dice, así que nunca dude. Aún así puede meditar en los siguientes textos. I Pedro 1:3-5; Juan 10:27-29; Romanos :38,39 y Efesios 1:13.

En tercer lugar, aunque usted es salvo, la biblia nos alerta de que ¡no debemos descuidar nuestra salvación! ¿Qué quiere decir esto? El Nuevo testamento afirma reiteradamente que aunque ya hemos recibido la salvación esta todavía no se ha consumado. Lea I Tes. 5:8-10 note que Pablo por un lado le dice a los creyentes de Tesalónica que se vistan “con la esperanza de salvación cómo yelmo.” Y luego añade que Dios nos ha puesto “…para alcanzar salvación.” Así vemos que la salvación es nuestra en el presente pero debe consumarse en el futuro. Parece contradictorio pero no lo es. De la misma manera, por ejemplo, cuando una persona ha recibido una herencia y está legalmente todo establecido, pero hasta que no se cumplan las condiciones que pueden ser, hechos concretos, fechas etc. no podrá disfrutar plenamente de la misma. Sin embargo mientras espera es el dueño de la herencia. Así con el cristiano y su herencia o salvación.

Relacionado con esta advertencia el escritor de hebreos nos exhorta,  casi con desesperación santa, a no descuidar nuestra salvación. Lea Hebreos 2:1 atentamente. El v.1 nos advierte del peligro de “deslizarnos” , el v.2 la consecuencia para los que desobedecen deliberadamente y el v.3 dice: “¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande…?”

Así vamos concluyendo, que aunque somos salvos, cada día debemos vivir en una actitud de arrepentimiento. Con el deseo de vivir en santidad. Es importante entender, que es imposible que un cristiano no peque. Aun pablo expresaba su conflicto con el pecado en su propia naturaleza humana cuando decía “no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” y pone fin a su lucha interior exclamando “gracias doy a Dios por Jesucristo señor nuestro.” Lea Rom. 7: 15-25. El ser cristiano no me libra todavía de mi naturaleza pecadora. Lo que debe quedar claro es que el pecado siempre en la vida del cristiano debe ser una excepción  nunca una forma de vida. La salvación no se pierde cuando pecas a menos que lo hagas deliberadamente y decidas vivir voluntariamente lejos de Dios. En ese caso vale la advertencia “¿cómo escaparemos si descuidamos…?”…el descuidado es el que no le importa la salvación, mientras que el verdadero cristiano siente la necesidad de buscar a Dios en arrepentimiento, día a día, y de agradarle.

2- ¿Qué debe hacer el cristiano cuando peca?

Es normal que luego que hemos pecado nos sintamos deprimidos y con un hondo sentimiento de culpa. En realidad esto es bueno. El Espiritu Santo nos muestra su tristeza para que reflexionemos y nos volvamos a Dios en arrepentimiento.

Lo primero que debemos hacer es volver a Dios y pedirle perdón. Debemos hacerlo cuanto antes. Alguien dijo que lo importante no es las veces que te caes sino lo rápido que te levantas. Dios es nuestro padre. No nuestro juez. Es un padre misericordioso. El es paciente y todo amor.

Lo segundo, creerle a su palabra. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” I Juan 1:9 Una vez que le cuenta a Dios su falta y le pide ayuda para superar ese hábito o debilidad, quédese tranquilo, recuerde que él es fiel y justo. No usted. El. Y él a ha decidido amarle y perdonarle siempre. Ah! Y no se preocupe si ha veces tiene que ir muchas veces en un dia…su amor es eterno. Isaías 1:18

En tercer lugar, eche fuera de su mente el espíritu de condenación  Dios perdona y olvida. Haga usted lo mismo. El padre celestial te dice: “Yo, yo soy el que borró tus rebeliones por amor de mí mismo,y no me acordaré de tus pecados.” Isaías 43:25; Romanos 8:1 ¡Alégrese en el perdón liberador del padre por medio de Jesucristo! Y recuerde la salvación consiste en una decisión voluntaria de amar a Dios por sobre todas las cosas cada día.

“Amados míos, así como mientras estuve con ustedes, solían obedecer fielmente mis instrucciones, ahora que estoy lejos deben procurar mucho más hacer las cosas como corresponde a los salvos, obedeciendo a Dios con gran reverencia, apartándose de cuanto pueda desagradarle.” Fil. 2:12 (LA BIBLIA AL DÍA INTERNACIONAL).

Anote estos textos y memorice alguno de ellos para cuando sienta dudas del perdón o se sienta en condenación. Ef. 1:6,7; Salmo 85:2; 2 Cor. 5:17; Salmo 103:12; 1 Juan 1:9 y 2:1; Heb. 8:12; Isaías 1:18; 43:25; 55:7; Col. 2:13 y 3:13; Mar. 11:25; Jer. 33:8; Sal. 32:1,2

 

Preguntas y Excusas: «Creo que Dios es demasiado bueno como para condenar a alguien.»

 

Excusa: «Creo que Dios es demasiado bueno como para condenar a alguien.»

Respuesta: Eso no es lo que dice la Biblia. «Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.

Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá» (Sal 1:5, 6).

Dios determina su salvación o condenación sobre la única base de su aceptación o rechazo de Jesucristo (Jn 12:48).

No es Dios quien es duro. Es el corazón del ser humano el que se endurece.

«Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios » (Ro 2:5).

Cada mensaje de Dios procura llevar a cada ser humano hacia el arrepentimiento (2 P 3:9).

Éste es el único y principal propósito de que el Padre enviara a su Hijo al mundo. Lea Juan 3:16 y 17.

 

Preguntas y Excusas: ¿Hay que Temer el Tribunal de Cristo?‏

5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 2 Corintios.

Pregunta: ¿Hay que Temer el Tribunal de Cristo?‏

Respuesta:Todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo” (Romanos 14:10). El que no haya creído en Cristo tendrá que comparecer ante el tribunal de Dios (Apocalipsis 20:12) y será condenado. El mal que haya cometido de ninguna manera podrá ser borrado por el bien que haya hecho. Pero si acepté a Jesucristo no iré a juicio, porque el castigo que merecían mis faltas ya lo recibió Jesucristo, mi Salvador. “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).

Sin embargo, como creyente tendré que presentarme ante el tribunal de Cristo para que todo sea puesto a la luz. Será el día del juicio de mis obras. No habrá ninguna condenación, ya que mis pecados han sido perdonados. Habrá una pérdida en relación con el mal que haya cometido… o una recompensa: el Señor recompensará todo el bien que haya hecho por él, incluso un vaso de agua dado en su nombre.

La idea del tribunal no me asusta, porque el juez que lo presidirá será mi Salvador, quien llevó él mismo mis pecados. Allí estaré en presencia de su perfecta gracia; conoceré su apreciación de mis hechos y me maravillaré de la inmensidad del amor divino. Esta perspectiva en el fondo es estimulante para mí, pues me hace ser consciente de la seriedad de la vida y me anima a vivir más cerca del Señor.

 

Preguntas y Excusas: “Ahora no puedo… tal vez mas adelante…”

 

Excusa: “Ahora no puedo… tal vez mas adelante…”

Respuesta: Cada vez que usted dice que no, le será más difícil decir que sí. El día y la hora es hoy.

He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.” (2 Co 6:2).

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado. El tardarse al respecto, es una decisión por el camino equivocado.

Si oyereis hoy su voz,

No endurezcáis vuestros corazones.” (Heb 4:7).

Mañana es el día en el cual el hombre ocioso trabaja, el ladrón viene a ser honesto, el borracho es sobrio, etc. Mañana es un período que no se encuentra en ningún lugar excepto quizás, en el calendario del necio. El llamado de Dios no es un llamado para mañana, sino para hoy.

 

 

 

Preguntas y Excusas: «Tengo miedo a las persecuciones…»

Excusa: “Tengo miedo a las persecuciones…”

Respuesta: Es una cobardía negar a Jesucristo.

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Ap 21:8.

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.” Mr 8:38.

Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” Ro 8:18.

Es todo o nada.

Si sufrimos, también reinaremos con él;
Si le negáremos, él también nos negará.” 2 T 2:12.

Cuando usted se une a una compañía selecta, tiene la oportunidad de la vida para realizar algo que vale la pena.

Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.” Lc 6:22,23.

El no le pide que haga algo por El que El no haya hecho por usted (He 12:2).

¡Que privilegio tan grande nos ha sido dado! ¡Vivir y morir para El! ¡Bendiciones!

 

Preguntas y Excusas: ¿Qué sucederá a los que mueren en la infancia?

Pregunta: ¿Qué sucederá a los que mueren en la infancia?

Respuesta: Siendo que Cristo murió por todos los pueblos y razas del mundo – y siendo que es necesario recibir la salvación por una decisión personal – es muy normal que surga esta pregunta.

Así que, lo primero que debemos comprender, es que los que mueren antes de alcanzar la capacidad mental para hacer una decisión personal, para aceptar o rechazar la obra que Cristo realizó a favor de todos, son cubiertos por su sacrificio expiatorio en la cruz. De manera que al partir de este mundo van directamente a la presencia de Dios, en el cielo. El pecado de rechazar el plan de Dios y su provisión para la salvación a través de Jesucristo, no es posible para un infante o un niño en su temprana edad.

En un punto del desarrollo mental, emocional y espiritual de un niño, él o ella es responsable de hacer una decisión consciente de creer y recibir la salvación en Cristo. Los niños pueden alcanzar ese punto en edades diferentes conforme al desarrollo personal de cada uno.

De aquí se desprende que es muy importante que las iglesias provean enseñanzas y ministerios evangelísticos al nivel apropiado de las edades de los niños en un lenguaje que ellos puedan asimilar para que puedan aceptar la salvación de Cristo.

Los niños pueden ser salvos; ellos también están capacitados para adorar, orar, aprender o memorizar porciones bíblicas y aun para ministrar a otros. Cada niño debe ser enseñado a funcionar como parte de una iglesia y cómo vivir como un discípulo de Jesús (Mt 18:1-6; 19:13-15).

En esta cuestión de la salvación para los que no han alcanzado todavía el desarrollo mental para hacer una decisión de recibir a Cristo, tenemos que dar gracias a Dios que El se revela en su Palabra como un Padre de amor (1 Jn 4:8). Su carácter es Santo y perfecto y conocemos de su gran misericordia y amor, de manera que con total confianza podemos declarar:

El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Gn 18:25).

He aquí, otra faceta maravillosa de la fe cristiana. El conocimiento de Dios trae esperanza. Su Palabra trae confianza a nuestro corazón. Y para los padres que han sufrido una pérdida, conocer que si ponen su confianza en Jesucristo, volverán a ver a sus niños y abrazarlos de nuevo. Sencillamente, porque Dios nos ama, y quiere lo mejor para nosotros (lee Jn 14:1-4). ¡Dios te bendiga!

 

 

¿Por qué no todos son salvos?

Pregunta: ¿Por qué no todos son salvos?

Respuesta: Las escrituras enseñan claramente que Cristo murió por toda la humanidad, y no solo por unos cuantos (Lea Juan 1:29; 3:16; 1 Timoteo 2:6; 4:10; Tito 2:11; Hebreos 2:9; 2 Pedro 3:9; 1 Juan 2:2).

La pregunta que debiéramos formularnos de una manera correcta, sería: “Si Cristo murió por todos, ¿por qué entonces no todos son salvos? Y encontraremos que la respuesta a este interrogante es bastante simple.

Sí, es cierto que Cristo murió y pagó con Su propia sangre por los pecados de toda la humanidad. Pero a fin de recibir y disfrutar los beneficios de esa salvación gratuita, cada individuo tiene que creer y recibir a Cristo como Salvador y aceptar su obra redentora de una manera personal.

Todos pueden ser salvos por el sacrificio de Cristo – y Dios no desea que nadie se pierda o perezca sino que todos se salven (2 P 3:9). No obstante, a fin de ser salvo, se requiere que la persona o el individuo haga una decisión – la de creer en Cristo (Juan 3:16).

Es importante entender, que dicha decisión debe ser tomada y expresada por cada persona. Esto está claramente explicado en Romanos 10:9 y 10:

«… que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación».

La provisión de la salvación por Cristo tiene que ser creída y recibida personal e individualmente por fe. Esta es la razón de porqué tenemos que compartir las Buenas Nuevas del Evangelio con otros (Ro 10:14; lea también a Juan 1:12 y 3:16).

Concluyendo, el sacrificio de Cristo es por toda la humanidad. Pero, nadie es salvo, si no toma una decisión clara y se compromete con Cristo como Señor y Salvador. Estimado lector: ¿Has tomado ya esta decisión? De ella depende el destino eterno de tu alma. No tardes, Cristo está a la puerta de tu corazón ¡invítale a entrar a tu vida!

 

Información Adicional:

Solo a modo de breve información, debemos decir, que el concepto erróneo de que todos son salvos, se debe a la teología universalista, que enseñó la Iglesia Católica a partir del siglo III, precisamente fecha de la creación de la misma con un edicto del emperador Constantino, el cual hacia católicos por imposición a todo un imperio hasta ese momento pagano.

A partir de allí se asoció la salvación con simplemente “pertenecer” a la iglesia a través de los llamados sacramentos. Esta teología universalista a continuado confundiendo hasta la fecha ha gente sincera que seguramente desearía ser salva. Ahora entremezclada con movimientos como la Nueva Era, Santería y ocultismo. Por supuesto, esto debido a que el propósito de satanás es distraer al ser humano para que no ponga sus ojos en Jesucristo como Salvador y así recibir el don de la salvación y vida eterna. No olvidemos entonces:

«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos». (Hch 4:12).

 

Preguntas y Excusas: «¿Se debe Adorar a los Ángeles?…»

Pregunta: ¿Se debe adorar a los ángeles?

Respuesta: Los ángeles son seres creados (Neh 9:6). Como seres creados, son realmente inferiores a Dios en todo. Los ángeles son espíritus sin cuerpos (He 1:7), aunque en ocasiones se han mostrado con cuerpos, es decir teológicamente hablando lo que se describe como antropomorfismo, es decir en forma corporal (Capítulo 19 de Genesis; Jueces 2:1, Lucas 1:11-20). No son seres humanos quienes hayan muerto y quienes hayan sido glorificados; fueron creados separados y diferentes a las personas (1 Co 6:3; He 12:22, 23). Los ángeles no tienen los atributos de Dios, aunque su poder y conocimientos son mayores que los del hombre (2 S 14:20; 2 P 2:11). Ellos no se casan, como tampoco mueren (Mr 12:25; Lc 20:34-36). Son seres inteligentes y racionales, pero no son humanos ni divinos.

La terminologia “ángel” en hebreo significa mensajero. Los ángeles fueron creados para ser mensajeros o para servir a Dios en la categoría de mensajeros; para ejecutar su voluntad y propósitos (He 1:14). No obstante, hay ángeles que escogieron ser malos (Satanás y sus demonios), quienes se oponen a Su Reino y voluntad benevolente. Esos ángeles del mal no fueron creados para ser malos, sino que ellos escogieron la rebelión en lugar de la justicia. Siendo que ellos no pueden causar daño a Dios, esos ángeles del mal (demonios) procuran engañar y esclavizar la obra maestra de la creación de Dios – que no es otra que la misma humanidad (2 Co 11:3, 12-15).

Los verdaderos ángeles del cielo tienen, como su primordial papel, ministrar dando alabanzas y adorando al único Dios verdadero (Lc 2:13, 14; Ap 7:11, 12) y a su hijo, Jesucristo (He 1:6; Ap 5:11, 12). Los ángeles ministraron a Cristo cuando vivía sobre la tierra (Mt 4:11; Lc 22:43). Ellos nos ministran como herederos de la salvación (He 1:14). Ellos revelan la voluntad de Dios (Job 33:23).

Sin embargo, es de gran importancia notar que los ángeles no deben ser adorados. La Biblia claramente nos advierte contra tal práctica. La humanidad caída tiene la debilidad de adorar ídolos. Los israelitas – aunque ellos habían visto las señales y prodigios poderosos de Dios día y noche durante el éxodo de Egipto – con todo – demandaron a Aarón que les hiciera un becerro de oro para adorarlo (Capítulo 32 de Exodo).

Una idolatria similar continúa hasta el dia de hoy, a medida que la gente pecadora se mantiene intercambiando la adoración de un Dios glorioso por la adoración hacia la gloria corruptible de las cosas que han sido creadas (Ro 1:21-25). La adoración de los ángeles es prohibida (Col 2:18; lea también en Apocalipsis 19:10; 22:8, 9). Es también prohibido adorar alguna cosa o a alguien que no sea Dios y a Jesucristo. Los ángeles que son leales y obedientes a Dios NO aceptarán ser adorados; le prohíben a cualquiera que se incline para ofrecerles adoración.

 

Preguntas y Excusas: ¿Cómo debemos responder ante las pruebas? (Pte 2 de 2).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pregunta: «¿Cómo debemos responder ante las pruebas?»

Respuesta: (Continuación… )

3- No huyas de Dios

Cuando somos probados arduamente por Dios, quizás quisiéramos huir de lejos de El, del ministerio o de tales circunstancias. ¡Sin embargo, esa es una seria equivocación! (Por supuesto que tales presiones presumen que afrontamos tribulaciones porque estamos obedeciendo al llamado divino.)

Usted podría manifestar: «Señor, si no haces algo la respecto, me voy huyendo». Pero una oración mejor expresaría: «Dios mío, me quedaré aquí sufriendo hasta que Tú me liberes o hasta que sea asignado a otro lugar si es tu voluntad. Ayúdame a perseverar y a ser fiel a tu llamamiento».

Únicamente cuando usted demuestre su fidelidad a una asignación determinada, estará listo o preparado para confrontar otra mayor (Lucas 16:10; 19:17). La mayoría de las veces, Dios no nos conduce o dirige al abandono de una asignación a menos que entendamos claramente que sea Su voluntad que aceptemos marchar hacia otra asignación.

Si nos movemos prematuramente, es posible que lo hagamos fuera del propósito que Dios tenía para nosotros. Por el contrario, Dios puede que intervenga a fin de conseguir nuestra atención (lea los dos primeros capítulos de Jonás como ejemplo).

4- Obedezca TODO lo que Dios le diga

Es importante escuchar la voz de Dios durante las pruebas -luego obedézcale. Su senda formativa para su vida es singular. Usted no puede imitar lo que hacen los demás. Tiene que descubrir de por sí lo que Dios desea que usted haga.

Es necesario someterse a Dios de corazón. Tenemos que dejar que las pruebas sean utilizadas por El para lograr Su propósito (Stg 1:2-4). Si necesitamos sabiduría, podemos demandarla a Dios. El desea otorgarnos sabiduría liberal y abundantemente (Stg 1:5).

La obediencia requiere mucha oración, además de nuestro sincero arrepentimiento, de escudriñar las escrituras -y de mucha espera, espera y mas espera en el Señor- y de la obediencia a El. Sea rápido en responderle y obedecerle.

5- Mantenga su corazón recto

Únicamente usted puede escoger su respuesta o reacción ante una prueba. Solamente usted puede permitirse a sí mismo enojarse, sentirse temeroso o amargado. O puede escoger recibir el perdón de Dios, Su paz, gracia y fortaleza.Estas no siempre son decisiones fáciles de hacer.

Nuestra frustración o desilución puede ser enorme. Los ataques contra nosotros pueden ser muchos. Puede que temamos poner toda nuestra confianza en Dios. Se toma tiempo para laborar a través de los retos contrarios a nuestra fe, que emergen durante las pruebas.Es vital que sigamos yendo a Dios con nuestras ansiedades, temores y preocupaciones. Seamos honestos con El, pues El ya conoce nuestros corazones.

Tenemos que contarle acerca de nuestras preocupaciones y solicitarle Su ayuda y gracia.Unicamente nosotros podemos decidir el continuar tornándonos a El, escogiendo Sus caminos – El puede hacernos líderes efectivos en Su Reino. Mas allá de cualquier circunstacia -si somos fieles- El se ha comprometido a perfeccionarnos, y así cumplir su propósito en nosotros (Sal 138:8).

Para ver la parte I presiona aquí: http://estudiosbiblicoscristianos.net/%C2%A1respuestas-a-preguntas-inquietantes/preguntas-y-excusas-%C2%BFcomo-debemos-responder-ante-las-pruebas-1-de-2.html

 

Preguntas y Excusas: ¿Cómo debemos responder ante las pruebas? (1 de 2).

Pregunta:

¿Cómo debemos responder ante las pruebas?

Respuesta:

Por supuesto que todos los creyentes genuinos en Cristo sufrirán pruebas. Jesús dijo: «En el mundo tendréis aflicciones…» (Jn 16:33). El significado del vocablo «tribulación – aflicciones, sufrimientos» incluye «presiones, opresiones, tensiones, angustias, trastornos, adversidades, aflicciones y depresiones». Las tribulaciones representan a un cristiano seguidor de Cristo que ha sido liberado -es libre y desatado de sus grillos y cadenas- y quien por tal razón, es puesto en grandes presiones y sufrimientos por la causa del Evangelio.

Somos libres en Cristo. No obstante, este mundo nos acarrea presiones, tribulaciones y pruebas. ¿Cómo podemos triunfar sobre las pruebas y crecer a través de ellas? Seguidamente exponemos algunos puntos que pueden ayudarnos.

1- La oración.
La oración es esencial si queremos tener éxito en triunfar sobre las pruebas. El apóstol Pablo declaró: «Orad sin cesar». Es necesario perseverar orando continuamente, suplicando a Dios que nos de fuerzas, gracia y sabiduría. Tenemos que orar a El para que nos santifique durante las pruebas y que las use para Su gloria y nuestro bien. Es urgente examinar nuestros corazones y permitir que Dios purifique nuestras impurezas de la carne y del espíritu. Por supuesto que tenemos que renunciar a nuestro orgullo -arrogancia- y al esfuerzo propio, clamando a Dios humildad por Su ayuda y poder.

Necesitamos poseer un corazón crédulo. Tenemos que confiar en que Dios tiene un propósito para nuestras pruebas y que suplirá todo lo necesario para soportarlas. El nos dará la sabiduría a medida que se lo pidamos (lea Stg 1:2-8), a fin de que sepamos qué hacer en respuesta a las pruebas. Por supuesto que Dios saldrá a nuestro encuentro para enseñarnos, consolarnos y ayudarnos.

a- Ore en el Espíritu
Las pruebas pueden ser desalentadoras y hasta abrumadoras. A veces no podemos hallar las palabras adecuadas con las que orar. Es en estas ocasiones que debemos orar en el Espíritu. Cuando lo hacemos así, el Espíritu Santo nos ayuda para orar según la voluntad de Dios (Ro 8:26, 27).

El orar en el Espíritu es además, es una manera poderosa y efectiva de edificar nuestra fe (Judas v 20). Las pruebas a veces pueden ser ataques directos de Satanás o los demonios. En tales casos, debemos someternos a Dios y resistir al diablo (Stg 4:7), siempre batallando en oración suplicante (Ef 6:10-18).

b- Ore y ayune
El ayunar ayuda a aquietar nuestros impulsos carnales y a hacernos sensibles a la voz del Espíritu Santo. A medida que usted inicia el ayuno, asegúrese de que ora a menudo. También, tome tiempo para esperar quedamente en Dios. Dele tiempo para que El le ministre y hable tiernamente a su corazón.

2- «¡Tenga por sumo gozo!»
Pablo y Silas habían sido azotados severamente y echados en prisión por predicar el Evangelio. No obstante, esa misma noche comenzaron a orar y a cantar alabanzas a Dios en su celda (Hch 16: 22-25).

Dios, en su fidelidad, puso esos «cantos de liberación» en sus corazones (Sal 32:7). Mientras cantaban, vino un terremoto repentino que sacudió la prisión y los grillos cayeron de us pies y manos, liberándolos, junto a los demás prisioneros. Hasta el carcelero se convirtió. Como resultado, una iglesia fuerte fue establecida en Filipo.

¿Cómo pudieron Pablo y Silas cantar durante tal prueba? Porque eran misioneros humildes y entregados completamente a Dios, quien los llamó y formó para sufrir por el evangelio de Jesucristo. Ellos confiaban de que Dios protegería sus vidas para la causa. Pablo reconoció que la mano de su Dios estaba obrando en cada prueba y reto de sus vidas. ¡Maravillosa es la fe y gracia dadas por el Creador!

Dios es siempre digno de nuestro loor -alabanzas. A medida que le adoramos, nuestros ojos y espíritus se elevan al cielo. Su esperanza y gozo llenan nuestros corazones, y nos suple fortaleza para resistir las pruebas.

Podemos tener gozo y expresar acción de gracias a Dios en medio de las tribulaciones (Juan 16: 33; Stg 1:2). Sabemos que El las usará para nuestro bien y para Su gloria (He 12:3-11).

Podemos obtener la victoria a través de las pruebas si tornamos nuestros corazones a Dios en humilde adoración:

«Mas a Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús…» (2 Co 2:14).

Preguntas y Excusas: ¿Para qué usa Dios las pruebas y tribulaciones en nuestra vida?

 

 

 

 

 

 

 

 

Pregunta: ¿Para qué usa Dios las pruebas y tribulaciones en nuestra vida?

Respuesta: a) Aprendemos a caminar seguros en el amor de Dios, aún en medio de las pruebas.

Dios usa las pruebas y las tribulaciones para prepararnos, no para señalar o criticar nuestros fracasos ni para condenarnos (Ro 8:1). Recuerde: Dios quiere que nosotros triunfemos en cumplir Su llamado. El desea purificarnos a fin de que nuestro futuro sea fructífero. Dios está con nosotros, no contra nosotros (Ro 8:31).

Dios es omnipotente -vasto y que tiene todo poder. Sus perspectivas son eternas. El puede ver y entender todas las cosas – tanto más que los seres humanos mas capaces. El tiene un plan, Reino y propósito eternos que cumplir. Podemos escoger ser parte con El en tal cumplimiento, pero para hacerlo, vamos a tener que confiar en El para cualquiera que sea el papel que nos otorgue desempeñar.

Dios también nos promete que nunca nos dejará ni nos desamparará, que será nuestro pronto auxilio en la tribulaciones; por consiguiente, no necesitamos temer (He 13:5,6). Así como fue con José en medio de sus pruebas. Dios también estará con nosotros, sin importar las circunstancias, jamás seremos separados de su inmenso amor (Ro 8:38,39).

Puede que usted haya sufrido mucho por su entrega devota a Cristo. Sin embargo, escuche las palabras animadoras a Pedro:

«… sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.» (1 P 4:13, 14).

b) El castigo de Dios nos moldea

Es importante recordar que José no hizo nada malo para que todas esas pruebas vinieran sobre él. La Biblia no nos relata que José se rebelara o pecara contra Dios. Algunas veces nuestro propio egoísmo y pecado puede acarrear las pruebas y adversidades sobre nuestras vidas. Esto no es lo mismo que sufrir por la causa de Cristo. No habrá remuneración por los sufrimientos que nos acarreamos sobre sí mismos.

Cuando María, la hermana de Moisés habló contra él y fue herida de lepra, ese no fue un sufrimiento por la causa de Dios (Capítulo 12 de Números). Cuando Jonás pasó tres días en el vientre de una ballena, se debió a su propia rebelión (Capítulo 1 de Jonás). Cuando Ananías y Safira cayeron muertos a tierra, fue causa o resultado directo de sus propias acciones deceptivas (Hch 5:1-11).

Si somos precipitados y desobedientes o codiciamos posiciones de poder para las cuales Dios no nos ha llamado, sufriremos por nuestra propia codicia carnal. Si nuestras ambiciones y pasiones terrenales controlan nuestro buen juicio o si intentamos exaltarnos a sí mismos por sobre la verdad escritural, es posible que tengamos que padecer de terribles problemas.

Somos amonestados por las Santas Escrituras a ser diligentes a fin de evitar ser castigados por nuestra propia maldad:

«Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;» (1 P 4:15).

No obstante, aún cuando hayamos pecado voluntariamente contra Dios, no todo está perdido. El aún puede librarnos si nos arrepentimos sinceramente (renunciamos a nuestros pecados y nos volvemos de ellos, los abandonamos). Nuestros fracasos pueden acarrearnos sufrimientos innecesarios sobre sí o sobre nuestros seres amados. Sin embargo, Dios puede utilizar el peor de los fracasos de nuestras vidas para ayudarnos en el proceso de formación para transformarnos. Su castigo y disciplina, agregado a nuestra actitud de reacción, también nos formarán (Dt 8:5; Pr 3:12; He 12:7, 8).

Dios en su infinita misericordia, puede redimir y usar aun nuestros fracasos. El es digno de toda alabanza por Su gran misericordia para perdonar y por Su gracias redentora. Pero tampoco debemos olvidar la brevedad de la vida y que no podemos jugar con su gracia. Esto quiere decir, que hoy es todo lo que tenemos, mañana puede ser tarde. ¡Hoy es el dia de salvación!

 

 

Preguntas y Excusas: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte IV

Pregunta: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte IV

Respuesta: (e) Las pruebas nos enseñan a esperar.

Jeremías se lamentaba o quejaba de sus pruebas y aflicciones. Pero cuando recordaba las misericordias y fidelidad de Dios, pudo manifestar: «Bueno es esperar callando en la salud de Jehová» (Lam 3:26; lea también todo el capítulo 3).

Isaías también nos enseñó que Dios fortalece al débil con Su poder y renueva las fuerzas de los que esperan en El (Isaías 40:28-31). Esperar en Dios significa ir ante Su presencia en adoración y oración; hacemos esto para humillarnos a sí mismos ante El y tomar tiempo para recibir de El lo que necesitamos.

La Biblia enseña que hay tiempo para todo en la vida (Ec 3:1-8; Hch 1:7). Puede ser que Dios nos llame, pero tal vez todavía no es Su tiempo para enviarnos hacia la siguiente fase del ministerio. Es posible que primero necesitemos esperar soportar un poco mas de tiempo en Su proceso de formación y preparación.

A medida que sometemos nuestras vidas a Dios, es importante que esperemos en Su calendario perfecto, aun durante los tiempos de pruebas. Mientras lo hacemos, El nos irá puliendo, llenándonos de su poder, guiándonos y ayudándonos a tener paciencia.

(f) Las pruebas nos preparan

Los sufrimientos en realidad pueden estimular nuestro crecimiento espiritual y mejorar nuestra preparación:

«Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. « (1 P 5:10).

Dios utiliza las pruebas y sufrimientos para perfeccionarnos (prepararnos completa y acabadamente) y establecernos firmemente en Sus caminos.

José era solamente un jovenzuelo cuando Dios le otorgó los sueños relativos a su futuro. A fin de cumplir tan elevado llamamiento, José necesitaba tiempo para desarrollar su carácter santo.  Por supuesto que como parte del proceso necesitaba también vestirse de mayor sabiduría, madurez -capacidad- y experiencia.

(g) Las pruebas cambian nuestra perspectivas

Durante las pruebas, podríamos extendernos para alcanzar las cosas temporales del mundo, para mitigar o aliviar nuestras ansiedades por las posesiones, tales como el dinero, los viajes u otras atracciones terrenales. No obstante, pronto nos damos cuenta de que esas cosas terrenales no satisfacien permanentemente.

Las pruebas revelan quien es nuestra fuente de ayuda y fortaleza en tiempo de necesidad. ¿Acaso recurrimos a Dios o a alguna otra cosa? Las pruebas también realzan nuestros ojos hacia el cielo. Cuando perdemos a un ser amado o afrontamos retos severos, nuestros corazones se tornan hacia nuestra esperanza eterna. El cielo nos parece más dulce cuando estamos seguros de que tenemos un ser amado allá arriba. Las pruebas nos ayúdan a entender que este mundo, en conjunción con todo lo que hay en él, es pasajero. Los valores eternos y la voluntad de Dios vienen a ser más reales e importantes para nosotros. (Vea capitulos 4 y 5 de 2 Corintios; 1 Jn 2:15-17).

Las pruebas nos muestran la frivolidad de los recursos humanos. A medida que sufrimos, ello despierta en nosotros hambre por buscar la gloria de Dios.»…  si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.» (Ro 8:17b, 18).

Aunque Dios obra todas las cosas para bien -para formar la imágen de Cristo en nosotros -El nos prepara además, para el día en el cual revelará Su gloria a través de nosotros y para que de esa manera seamos glorificados con Cristo. ¡Aleluya!

Preguntas y Excusas: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte III

 

 

Pregunta: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte III

Respuesta: (c) Las pruebas liberan el poder de Dios.

Durante los tiempos de grandes pruebas, nuestras debilidades o puntos débiles son revelados – expuestos. Estas no vienen para desalentarnos, sino para enseñarnos a depender de Dios y para recibir de El. Pues El «da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas» (Is 40:29).

Una vez Pablo se sintió muy débil y oró a Cristo por Su ayuda. Entonces Jesús le dijo: «Bástate mi gracia, porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona» (2 Co 12:9).

Dios no es limitado por nuestras flaquezas, pues El ve o entiende qué podemos hacer con Su ayuda y poder. El llamó a Gedeón «…varón esforzado» (Jueces 6:12). Para esa ocasión, Gedeón estaba aterrado y escondiéndose de los madianitas que oprimían a los israelitas (v.11). Pero a pesar de todo, Dios llamó a Gedeón, y después le capacitó para cumplir una asignación o propósito muy importante (lea los capítulos 6 – 8 de Jueces).

«Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros» 2 Co 4:7.

Podemos expresar nuestra gratitud a Dios por las pruebas que revelan nuestras debilidades o flaquezas. Aunque las pruebas son dolorosas para nuestra carne (la naturaleza humana), éstas refuerzan nuestro espíritu – impulsándonos para lograr una mayor dependencia en Cristo – que todo lo puede.

Leamos aquí lo que nos exhorta Pablo en 2 Co 12:9, 10b:

«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo…porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.»

(d) Las pruebas nos fortalecen – nos hacen fuertes

No puede haber victorias sin batallas. Las pruebas nos enseñan a utilizar nuestra armadura espiritual debidamente; éstas nos ayudan a resistir y nos fortalecen para los «combates espirituales» que tenemos que afrontar (Ef 6:11-18). Aprendemos a desarrollar  las destrezas en el campo de batalla contra el diablo y sus demonios; además, aprendemos acerca de nuestra guerra espiritual y la intercesión en la oración, siempre creciendo en nuestra fe vencedora (2 Co 10:3-6; 1 Jn 5:4).

A medida que pasemos por las pruebas, nuestros «músculos espirituales» son ejercitados. Por supuesto que esos ejercicios nos hacen más fuertes para confrontar las siguientes pruebas. Entonces estaremos listos para batallar contra enemigos más diestros en el arte de la guerra. A medida que lo hacemos, somos cada vez más útiles desarrollando la virtud de la perseverancia (Ro 5:3,4; Stg 1:3). Por tanto, Dios podrá usarnos de maneras aún más poderosas. Vamos de «gloria en gloria» (de «fortaleza en fortaleza» – de victoria en victoria (Sal 84:7; 2 Co 3:18).

En medio de esas batallas, podríamos ser tentados por temor o – a sentir piedad por nosotros mismos. Pero tenemos que resistir esos temores y lanzarnos a orar de rodillas para clamar por la misericordia divina. Podemos admitirle que en realidad somos carne – débiles – y luego en esa flaqueza, orar por su ayuda y fortaleza. Cuando oremos: «¡Dios mío, te necesito! ¡No puedo lograrlo sin Tí» – El nos responderá. Pues según Mateo 19:26, no podemos hacer nada sin El.

 

Preguntas y Excusas: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte II


Pregunta: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte II

Respuesta: (a) Las pruebas nos purifican

Cuando el oro es purificado, se necesita ponerlo en el horno a temperaturas muy altas. Unicamente de esa manera pueden las impurezas del oro salir a la superficie para ser descubiertas y eliminadas. Algunas veces se necesita la aplicación de grandes presiones y temperaturas altas a nuestra vidas para revelar los pensamientos impuros, motivos y acciones. A medida que esas impurezas suben a la superficie, es entonces que tenemos la oportunidad de confesarlas y arrepentirnos delante de Dios. Luego El nos limpia de toda injusticia (1 Juan 1:9), en el proceso de nuestra purificación y preparación para hacer la voluntad divina (1 P 4:1-3).

(b) Las pruebas nos enseñan dependencia y humildad.

La humanidad no camina por la senda de Dios automáticamente; por el contrario, usualmente es todo lo opuesto (Is 55:8). Las pruebas muchas veces revelan el error de nuestros propios caminos, dirigiéndonos hacia el lugar de una dependencia mayor en Dios. A medida que nos humillamos ante El, procuramos buscar sus caminos con más diligencia. Estamos más dispuestos a cooperar y a rendirnos a El. Reconocemos cuán desesperadamente necesitamos depender de El – y de su fortaleza, sabiduría y dirección.

Dios utiliza las pruebas para hacernos humildes y para examinar la consistencia de nuestra fe. (Dt 8:16). Además, utiliza las adversidades para recordarnos que todas las cosas buenas, éxitos, toda cosa fructífera nos vienen únicamente por la gracia de Dios en su gran amor y poder (Dt 8:17,18; Stg 1:17). Tengamos estas cosas en mente a fin de evitar que nuestra propia arrogancia nos haga pensar en alguna ocasión que el éxito que tenemos en el ministerio nos viene por nuestros propios esfuerzos. Pablo fue usado poderosamente por Dios. Sin embargo, sufría de un aguijón o prueba física que evitaba que no fuera a «exaltarse sobremanera» (2 Co 12:7-10).

A medida que Dios efectúa poderosas obras a través de nosotros, las pruebas nos recuerdan que no poseemos de fuerzas espirituales genuinas sino que nos vienen de parte de la gran gracia y capacitación divina.

 

Preguntas y Excusas: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? Pte I

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pregunta: ¿Cuál es el propósito de las pruebas?

Respuesta: La Biblia nos enseña que las pruebas son necesarias para nuestro crecimiento espiritual. Santiago declara:

2 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas *pruebas,3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.4 Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean *perfectos e íntegros, sin que les falte nada. Stg 1:2-4

La terminología “perfectos” aquí significa “madurez – capacidad” (no significa perfección en el asunto de ser sin pecado, porque solamente Dios es perfecto). Los creyentes en Cristo son fortalecidos en la perseverancia y en madurez espiritual a través de las pruebas.

Hay muchas otras cosas que Dios quiere lograr en los creyentes a través de ellas. Veamos algunas:

1-Las pruebas verifican la calidad de nuestra fe.

La Biblia describe la preparación de la vida de José como un tiempo en el cual “el dicho de Jehová le probó (refinó)” (Salmo 105:19) A su vez Pedro nos exhorta:

“Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la *prueba que están soportando, como si fuera algo insólito.” 1P 4:12

Dios ha veces permite que nuestra fe sea probada y examinada con el fuego de las tribulaciones.

 

David escribió:

 

Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. Salmo 7:9

 

Dios conoce todas las cosas; así que, conoce lo que hay en nuestros corazones. Sin embargo, Sus pruebas nos revelan lo que hay en nuestros propios corazones. Necesitamos conocer los puntos fuertes y los débiles de nuestra fe en Dios.

 

Por ejemplo, durante las pruebas, ¿se muestra usted ansioso? ¿Temeroso? ¿Airado? ¿Impaciente? Si es así, eso revela las áreas débiles de su fe, áreas en las que no confía en Dios. Esas áreas pueden ser grandes impedimentos para la obra que El desea realizar a través de usted en el futuro. El reconocer los puntos flojos de nuestra fe nos ayuda a confrontarlos, a arrepentirnos y a volvernos a Dios por Su ayuda, fortaleza y victoria final sobre los mismos.

 

El Señor también prueba nuestras motivaciones. ¿Acaso le amamos y servimos por egoísmo-para conseguir Sus bendiciones? Satanás acusó a Job de eso mismo. Job demostró que Satanás estaba equivocado y permaneció fiel a Él a pesar de perder todo lo que tenía (lea el libro de Job).

 

Dios nos prueba para ver si es verdad que le amamos (Dt 13:3). ¿Acaso amamos a Dios más que nada o alguien, sin importar lo que sea? ¿Acaso el seguirle es más importante para nosotros que cualquier otra cosa? (Lea Lucas 14:26-33).

“Jehová prueba al justo” (Sal 11:5). Las pruebas son como un examen que podemos aprobar o fracasar. Si lo aprobamos, pasamos adelante hacia puntos más fuertes en Dios. Si fracasamos, veremos las áreas en que necesitamos crecer y aprender de nuestro fracaso.

 

(Próxima entrega: ¿Cuál es el propósito de las pruebas? II ).

 

Nota: Estimado lector puede enviarnos sus preguntas sobre este tema que dentro de lo posible trataremos de responderle. También le animamos a comentar y a narrar brevemente testimonios que pueden ser de ayuda para otras personas. ¡Dios le bendiga!

 

 

Preguntas y Excusas: «¿De donde vienen las pruebas?»

 

 

Pregunta: ¿De dónde vienen las pruebas?

Respuesta: Algunas vienen de los tratos de Dios al llamar líderes para dirigir y edificar su iglesia en este mundo. Otras nos vienen por nuestros propios pecados o rebeliones. Y aún otras vienen como ataques directos de nuestro acérrimo enemigo, Satanás.

Muchas pruebas son simplemente el resultado de nuestra lucha por sobrevivir en este mundo quebrantado por el pecado. Estas pueden incluir las siguientes:

Las opresiones o persecuciones de gobiernos civiles, por el mero hecho de creer en Jesucristo.

Otras pruebas nos vienen por la oposición de miembros de la familia u otros que nos traicionan o desprecian por nuestra fe.

Grandes retos contra nuestro llamado al ministerio. Las cosas pueden ponerse muy difíciles hasta el grado de sentirnos aislados y solos en las luchas. Esos ataques podrían venir de otras personas, pero a la verdad vienen de fuerzas infernales en operación contra la obra de Dios (Ef 6:12). Al diablo le encantaría extinguir el fuego de nuestra pasión por el evangelio de Cristo o nuestro celo por servirle.

Grandes pruebas físicas que nos acaecen o que vienen sobre nuestros seres amados. Un ser amado a quien amamos mucho podría morir. La agonía y dolor que acompaña tal pérdida puede llegar a ser la más tenebrosa opresión.

Las circunstancias naturales de este mundo quebrantado y lleno de pecado pueden acarrearnos tremendas dificultades – tales como: hambres, enfermedades, pestilencias, temporales bien severos o desastres naturales – todas estas tragedias pueden producir terribles tribulaciones.

La importancia de la perseverancia

Dios no nos promete que nuestra vida sobre esta tierra será fácil y cómoda todo el tiempo, o que nos haya de preservar del dolor y las adversidades sin que haya excepciones.

Esta vida es muy corta comparada con la eternidad. Es una temporal; por eso no debemos poner nuestros afectos en las cosas de este mundo ni en las cosas que nos ofrece. (Mt 6:19-21; Col 3:2). Este mundo no es nuestro hogar permanente; somos peregrinos aquí (Fil 3:20; He 11:13; 1 P 2:11).

La Biblia nos dice que como creyentes en Jesucristo, seremos aborrecidos en esta vida (1 P 5:8,9) Por supuesto que afrontaremos tribulaciones, persecuciones y adversidades por amor del evangelio de Jesús (2 Tm 3:12;  Lea también a Marcos 4:17; Rom 8:35,36).

Lo importante es que Dios es fiel y siempre ha de sostenernos cualquiera sea la situación. Siempre saldremos fortalecidos y mejores de cualquier prueba que el Padre permita en nuestra vida.

(Próxima entrega: ¿Cuál es el propósito de las pruebas?…)

 

Preguntas y Excusas: «La gente se burla…»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Excusa: «La gente se burla…»

Respuesta: Es mejor dejar que se burlen o rían que ver a Dios dando la última carcajada.

«También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis.»  (Pr 1:26)

Descarte los compañeros o amigos impíos.»No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos. El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan.» (Pr 4:14, 19)

No te averguences de Cristo.

«A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.»  (Mt 10:32, 33)

Preguntas y Excusas: «Dios es injusto…»

Excusa: Dios es injusto.

Respuesta: ¿Quién es Dios? ¿Quién es usted? Toda injusticia es pecado. ¿Acaso está usted acusando a Dios de pecado? El es tan justo que nunca demanda dos pagos por dos deudas. Jesús pagó la deuda de sus pecados sobre la cruz – la deuda completa. Por lo tanto, cuando acepta a Cristo, no tiene que pagar la deuda de su pecado. Y todo esto por una sola razón, El nos ama y quiere que seamos salvos.

Para reflexionar:

¿Quién es Dios?

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Salmo 22:3 Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

¿Quién es usted?

Romanos 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
3:11 No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios.
3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
3:26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
3:27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.

Conclusión:

Dios es Santo y perfecto en su carácter. El hombre es pecador. Sin embargo ha decidido pagar nuestra deuda. Lea nuevamente el v 26 y 27 de Romanos. El ha decidido justificar «al que es de la fe de Jesús.»  No pierda su tiempo en discusiones estériles. Simplemente crea a un Dios Santo que le ama y ha provisto todo lo que usted necesita a través de la fe en Jesucristo.

¿Cómo ataca Satanás al cristiano? – Parte II

 

Prédicas para Jóvenes: Como ataca Satanás – PARTE II
por Esteban Reina
[Puedes ver la primera parte de esta prédica aquí]
bruce shark red Como ataca Satanás – Parte IIREPASO:
Aprendimos ciertos puntos importantes en la reunión anterior:

  1. El Diablo no solo te ataca cuando “estas en pecado”, sino también cuando buscas a Dios con todo.
  2. EL aprovecha tu debilidad para tentarte y hacerte caer con cosas por las cuales tú tienes hambre, y sería fácil para ti conseguir.
  3. Jesús demostró que era más importante para él la voluntad de Dios que cualquier otra cosa, aun su propio sustento.

Vamos a leer Mateo 4.1-11
Al ver el diablo que Jesús no cayó en su trampa él no se rindió, lo cual nos muestra lo persistente que es el Diablo. Recordemos que Jesús todavía no había comido, y estaba hambriento, físicamente débil, aunque alerta después del primer round con el Diablo,
II) Satanás va a atacar la mera esencia de tu fe (v. 5-7)
El Diablo se dio cuenta  de que la fortaleza de Jesús estaba basada en la palabra de Dios, y no en su divinidad, el todavía era humano y susceptible a la tentación, y esta es una de las cosas que el diablo sabe hacer mejor. Así que, yo me imagino que el Diablo pensó algo así: “Si este quiere Biblia yo le voy a dar Biblia, que yo si conozco de esto. Desde el principio soy maestro haciéndoles creer a estos humanos que Dios dijo algo que no dijo”(Adán y Eva, etc)
Entonces Satanás va en contra de Jesús con la misma arma, y le cita dos pasajes: Salmo 91:11 y 12. Leamos estos pasajes. ¿Se dan cuanta como el Diablo sabe la Biblia de memoria?
Entonces ¿Qué está mal con lo que el diablo le dijo a Jesús? ¿acaso no es la misma Palabra de Dios? Su engaño está en que:

  1. No dice “trata de suicidarte que yo lo impediré”, sino que él te guardara para que no tropieces.
  2. El templo era el centro religioso de la nación y el lugar donde los judíos esperaban la llegada del Mesías (Malaquías 3.1). El templo era el edificio más alto de la región, y el pináculo del templo era probablemente la pared que sobresalía del lado de la colina, desde donde se podía ver el valle. Desde este lugar, Jesús podía ver a Jerusalén y varios kilómetros a la redonda.  Satanás le ofrecía un espectáculo público, para probar que el realmente era el Mesías. El engaño era justificar con unos versículos Bíblicos un espectáculo totalmente ego centrista.

El pensamiento de cualquier buen cristiano hubiera sido: “yo le voy a mostrar a este diablo tarado que Dios no miente, vamos ya mismo me tiro un clavado con tres vueltas en el aire” Pero Jesús se dio cuenta de que esta no era la forma de probar que yo tengo fe en Dios, si no que la forma de probar mi fe es CREYENDO, aun cuando no veo,  por eso el responde: “La biblia dice que no pongas a prueba a Dios (Deut. 6.16) por cosas estúpidas, a causa de una apuesta ni cosas semejantes, yo creo en Dios y no necesito poner a prueba ni dudo lo que él dijo sin razón alguna.
¿Está tu fe tambaleando? Apliquemos un poco mejor esto. Esto es lo que el Diablo te dice:

  1. Cuando estas orando: “viejo vos oras, la Biblia dice que él te escucha y te bendice pero parece que a vos no”
  2. Cuando estas enfermo: “Tan sanador que Dios es y vos todavía tosiendo como un carro viejo”
  3. Cuando te falta dinero: “¿Y el famoso Dios del oro y de la plata?”
  4. Estas a punto de cometer un pecado cualquiera: “Dale si total vos sabes que Dios dice que siempre le podes pedir perdón en cualquier momento”

Tu fe no puede estar basada en que si Dios hace o no hace lo que vos quieres o le pedís día y noche. Tu fe ha de ser que porque él es Dios yo a él me rindo y por el vivo. Lo demás, se lo dejo a su voluntad.

De lo contrario no es fe, es más bien una especie de contrato donde tú esperas tu parte, o de lo contrario te retiras. Peor aún es que crees que Dios te ha fallado, o que no cumplió su palabra, esta es la consecuencia de no tener una fe firme, fundada en la Palabra de Dios, no en tus planes, emociones, razonamientos, etc. ¿Cómo está tu fe en Dios?
III) Satanás va a atacar tu llamado (v. 8-11)
Ya con un ojo morado, Satanás se dio cuenta de que este Jesús, Dios hecho Hombre, no iba a ceder por la debilidad de su humanidad, y que su fe era más fuerte que cualquier ataque. Así que va por el tercer y último round y decide usar un arma muy poderosa, una táctica casi infalible: La táctica del Fariseo.
Los fariseos organizados en pequeñas comunidades, se dedicaban a la docencia y promovían el desarrollo de la religión de la → Sinagoga. Esto muestra su compromiso con la formación del pueblo sencillo en el conocimiento y práctica de la Ley de Moisés, que incluye la Tora oral.[1]
Los fariseos se proponían alcanzar una perfecta obediencia a la Ley de Moisés tal como la interpretaba la tradición oral (Mc 7.13).[1]

Este grupo de personas muy educadas tenían una gran misión con un gran propósito, pero sucedió que con el tiempo dejaron el espíritu y propósito de la Palabra y transformaron todo en religión. (Ver Mateo 23). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!” (Mateo 23.23-24, RVR60)[1]
DE repente comenzaron a pensar que ellos sabían mejor que cualquier otro que significaban las Palabras de la Ley y como hacerlas realidad en la vida diaria, pero el resultado fue una religión muerta y seca, contraria a la voluntad de Dios. Por eso no aguantaban a Jesús, por que según ellos, el no enseñaba correctamente ni tenía “autoridad” para hacerlo.
La táctica del fariseo consiste en hacer que un cristiano crea que está viviendo para Dios, cuando en realidad está totalmente alejado de él y su destino es nada menos que el infierno mismo.
Veamos Mateo 4: 8-11
El diablo se dio cuenta de que el tenia bien en claro cuál era su misión, así que el trata de ofrecerle una alternativa, un atajo, una forma un poco más fácil de cumplir su llamado. Y básicamente le dice: “Mira Jesusito, los dos sabemos que si seguís así vas a terminar sufriendo increíblemente, el hambre que tenés ahora no se compara a la tortura de la cruz. Y no solo eso, si no que tenés que ir caminando de acá para allá tratando de convertir a la gente a que te crea, no vas a tener ni una cama para acostarte, pero aun vas a sufrir persecución rechazo, y buena, la lista es interminable, así que hagamos una cosa, cántame una cancioncita no mas así de rodillas, y yo te doy todo de un solo, así vas a poder salvar a todos sin tanto trabajo y todos terminamos contento, ¿Cómo la ves?
El engaño es este: hacerte creer que hay una alternativa a lo que Dios manda. Que Dios no vio todas las opciones, y seguramente hay otras más “fáciles”.
Satanás va a poner cualquier cosa en tu camino para distraerte con la mentira de “todavía va s tener tiempo de ir a la iglesia, y hasta más dinero para diezmar”: un mejor trabajo, una novia o novio, dinero, posiciones, una tele, un video juego, hasta la posibilidad de abrir tu propia iglesia. Cualquier cosa para hacerte un cristiano que cree que tiene una relación con Dios pero no la tiene.
La típica persona que cree que ser hijo de Dios es asistir a una iglesia, y de vez en cuando participar en algo que la iglesia hace. Aquel que te dice “bueno pero tan poco seas TAAAAAN FANATICO, lo que la Biblia dice es más que todo “espiritual “
¿Te imaginas a Jesús tratando de salvar al mundo bajo las órdenes de Satanás? Bueno así son muchos cristianos hoy en día, y si tu no crees que estas en este problema, leamos tu llamado: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. ” (Mateo 5.14-16, RVR60)[1]
¿Cuál es tu excusa por no cumplir este tu llamado? ¿Te das cuenta como Satanás nos engaña en pensar que estamos haciendo las cosas bien, cuando realmente estamos dormidos?
Si Jesús no hubiera estudiado la Biblia por esos 30 años, no hubiera podido responder así. Lo mandó a Satanás a freír papas por que estaba fundado en la Palabra de Dios. Esta es nuestra Fe, sin la cual no podemos vencer este mundo.
Ya conoces como ataca Satanás, ahora te toca prepararte para encontrarlo en el campo de batalla y darle una buena paliza.

 

Preguntas y excusas: ¿Cómo ataca Satanás al cristiano? – PARTE I –

Prédicas para Jóvenes: Como ataca Satanás –
por Esteban Reina

bruce shark Como ataca Satanás   Parte ILa vida es como una de esas películas que al actor principal le pasa una cosa tras otra, en donde esperamos que por fin llegue el “final feliz”, pero sabemos que no es así en la realidad, sino que el Diablo anda como constantemente como un león hambriento esperando al primer distraído que se le cruce para hacer de él su almuerzo,  (1 Pedro 5.8), ¡y lo peor es que nunca se sacia!

Vamos a leer Mateo 4.1-11

¿Te has preguntado alguna vez porque es que el Diablo va a tacar a Jesús si él era Dios? ¿Parece algo tonto querer venderle agua al mar no? Lo que sucede es que muchas veces no comprendemos el hecho de que él era HUMANO. Era Dios HECHO HOMBRE, algo que por ahí nos cuesta entender, tanto así que estamos acostumbrados a pensar que como él era Dios entonces “obvio que lo iba a lograr”, Jesús siempre fue Dios en su carácter y personalidad, pero  fue tan ser humano como vos y yo que tuvo que soportar las mismas tentaciones y debilidades de este cuerpo carnal, y eso es lo que hace tan grande e importante su venida y sacrificio.

Sabiendo esto el Diablo, experto en seres humanos, quiso aprovechar esta situación para su beneficio, y si él pensó que podía con Jesús, entonces créeme que no lo piensa dos veces a la hora de tratar de atacarnos a vos y a mí.

Antes de que pienses de que esta predica no es para vos porque eres un buen cristiano, déjame decirte que Jesús fue tentado en la mera voluntad de Dios, ¡hasta estaba ayunando! (V.1-2) Mientras más te acercas a Dios, mas Satanás va a querer alejarte de ahí, no importa lo que tenga que hacer, lo v a intentar todo.

I) Satanás te ataca en base a tu debilidad (V.3)

Tentar es poner a prueba, significa motivarte a hacer algo que está en contra de tus propios valores, la tentación te desafía. Anteriormente vimos, en Base a Santiago 1.14 que la tentación se produce a partir de los deseos de tu corazón, en otras palabras el ataque del Diablo es personalizado, diseñado solo para vos. ¿Cómo? Bueno, porque lo que para vos representa una ocasión de pecar contra Dios, por ej. Una botella de cerveza, para mí no es más que una bebida mas, que ni me llama la más mínima atención. (Explicar si es necesario)

Por eso el Diablo vino a probar a Jesús CUANDO ESTE TUVO HAMBRE. ¡Que diablo más vivo! El no llego en el clímax mas espiritual del ayuno, o cuando estaba de rodillas orando, sino cuando ya no aguantaba el hambre, y bien sabemos que cuando tenemos hambre ya ni pensamos coherentemente, estamos irritados, listos para fulminar a cualquiera que se interponga entre nosotros y una carne asada con puré de papas.

¿Cuál es tu área débil, de que tienes hambre? Quizás el Diablo está aprovechando tu hambre de amor, y te pone gente que dicen amarte para distraerte de recibir el amor de Dios, o quizás tienes hambre de dinero, entonces con unos pesos de mas que te tire Satanás entonces ya te saco del camino que debías andar.

Hoy en día hay una “HAMBRUNA” a nivel mundial: Todo joven quiere una novia o novio, tienen un apetito sexual tan grande que los consume la lujuria y es lo primero que piensan. Todo pasa por ahí. Y esto representa una puerta abierta de par en par para que venga Satanás y te quiera hacer caer. SI bien esto es normal como humanos que somos, todo tiene límites, y cuando los cruzamos entonces entramos en un abuso insalubre. El gran problema es cuando una necesidad o diversión se transforma en una obsesión.(Por ejemplo la música, o un tiempo de relax, video juegos, ropa, mascotas, etc.)

Muchas veces vamos por la calle bien tranquilos, y de repente vemos en un cartel gigante, o en esa teles gigante que están la calle una hamburguesa grandota, jugosa, humeante recién salida de la parrilla, con unas papas doradas a la perfección, y un vaso de coca grandote súper-helado, y lo que le sigue a eso es: “hey, ¡que hambre que tengo!” Este es el poder de la publicidad. Ahora decime, ¿Cuál es el tópico de toda publicidad? SEXO

Hay gente que quiere mantener nuestro instinto sexual ardiendo para hacer dinero de ello. Porque una persona con una obsesión es una persona que no puede resistirse a comprar[i]. Y el primer vendedor se llama Satanás. Te vende la mentira que te “sugiere que cualquier acto sexual que te tienta en ese momento es normal y saludable”.[ii]

Cuando realmente tenemos hambre, haríamos cualquier cosa por comida. Si yo te preguntara si serias capaz de matar a alguien por el último pedazo de pan en el país me dirías que no, pero la verdad es que nunca sabemos de lo que somos capaces hasta que estamos en ese momento. Entonces… ¿hay esperanza? ¿Cómo puedo salir vencedor ante tal inminente caída?

  1. Lo mejor que podemos hacer es aprender de Jesús, un ser humano como tú y yo, pero con una entrega a Dios como la que tú y yo necesitamos.

No es pecado tener hambre, es normal, es humano. Satanás quiso explotar esa verdad, y actuó con engaño, le dijo: “viejo, ya que sos Hijo de Dios, y tenés hambre, agarra la piedra esa y transfórmala en un pedazo de pan francés que acá yo tengo jamón y queso y hacemos un picnic” ¿Qué está mal con eso? ¿Acaso hay algo malo en tener hambre y buscar comida? ¿Dónde está la trampa?

La tentación era hacer que Jesús:

i.      Rompiera el ayuno. (El compromiso de no comer para buscar a Dios)

ii.      Usara su poder divino para satisfacer su carne, con lo cual iba a invalidar su condición de hombre, y si esto sucediera, entonces jamás podríamos decir que él fue humano como nosotros, y si esto es verdad, entonces su muerte en la cruz fue en vano  porque era Dios, por lo tanto ni sufrió ni derramo sangre humana, lo cual es la única forma de redención.

iii.      Echar a la basura el plan eterno por un momento de satisfacción.

La respuesta de Jesús fue que no solo de pan viviría el hombre si no de toda palabra que sale de la boca de Dios. En otras palabras: “Si tengo hambre y me gustaría aun pedazo de pan como no tenés idea, pero es más importante para mí la voluntad de Dios, esa es mi vida, sin eso prefiero morirme de hambre”

¿Cómo se traduce esto para nosotros? ¿Qué esperanzas tengo yo de responderle así al diablo, ¡yo no soy Jesús!? Déjame recordarte que Jesús no comenzó a predicar a dos días después que nación en el pesebre. EN este punto de la historia el tenia 30 años. O sea que obviamente el paso 30 años buscando a Dios. Eso de que como él era Jesús todo lo podía es inválido. El venció por que conocía la palabra de Dios.

En esa situación bien podría haber dicho “tenés razón diablo feo, la verdad que tengo hambre”, pero antes de responder de acuerdo a su necesidad, pensó “bueno, pero ¿que dice la Biblia al respecto?” Y esa fue la clave.

¿De qué tienes un hambre tremenda? ¿Qué dice la Biblia al respecto? La Biblia es para nosotros como el árbitro en un partido de futbol. Ambos jugadores tienen toda la razón según ellos, pero es la palabra del árbitro que va a traer una solución duradera al conflicto.

Hambre de posesiones: Lucas 12.15 La vida del hombre no consiste en sus posesiones.
Hambre de Mentir: Prov. 12.22 los labios mentirosos son abominación a Jehová
Hambre de Dinero: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Timoteo 6.10, RVR60) [1]
Hambre de Sexo, amor, fama, gloria, aceptación, una imagen determinada, atención, amigos…

¿Qué estamos persiguiendo? ¿Te esta dominando el hambre de tu cuerpo? Vamos a terminar esta noche rindiéndonos a Dios una vez más, corremos a el por qué el ya paso por esto y el tiene una respuesta para ti. Si puedes vencer la tentación, pero tiene que tener un compromiso inamovible con Dios.

En esta noche, ¿estas dispuesto a decirle a Dios: Sr. Yo quiero tu voluntad más que la vida, y porque sin ti la vida no es vida, te quiero querer a ti más que a cualquier otra cosa, y prefiero morirme de hambre antes que pecar contra ti?

 

– La predica no ha terminado, la conclusión será publicada en 7 días, suscríbete para recibirla en tu email! Haz click aqui para suscribirte a Predicas para Jóvenes por Email

 

 


[i] Mere Christianity by C. S. Lewis Page. 99

[ii] Mere Christianity by C. S. Lewis Page. 100

 

 

Preguntas y Excusas: «Hay demasiados hipócritas…»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Excusa: Hay demasiados hipócritas

Respuesta: Los hipócritas están perdidos. Si ustéd permite que los hipócritas le impidan ser salvo, de seguro que pasará la eternidad en el infierno con ellos.

Además, usted tiene que ser más pequeño que lo que oculta detrás. Si esconde detrás a un hipócrita, tiene que ser mas pequeño que él.

Le sugiero que lea detenidamente las siguientes escrituras: Zacarías 13:6; Hechos 1:16; Hebreos 12:2; Hechos 17:30,31; Romanos 14:12; Mateo 7:1-5; Romanos 2:16 y 1 Samuel 16:7.

Seguramente, concluirá en que la salvación es algo personal, entre Cristo y cada persona. Cuando estemos en la eternidad delante de Dios no nos será válida ningún excusa basada en la conducta de otros. Solo responderemos por nosotros mismo. Cada uno dará cuenta a Dios por si mismo. No se demore entonces…mire a Cristo y reciba perdón y salvación! ¡Él es el único camino al Padre! (Juan 14:6).