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Las Tres Caras de la Tentación (12)

¿COMO RESPONDIÓ JESÚS A LA PRUEBA EN EL DESIERTO? Lc.4:1,2
Las tres caras de la tentación:
1) LA TRAMPA DEL HAMBRE.
El diablo es muy sutil en sus tentaciones, como se ve desde las primeras palabras con las que se dirige a Cristo al sugerirle que pruebe su divinidad cambiando las piedras en pan. Sin duda que durante un largo ayuno se pierde el apetito, pero, ¡mucho cuidado! pues al darlo por terminado el apetito vuelve multiplicado, haciéndolo a uno capaz de devorar hasta las piedras.
Lc. 4:3. Sin duda el conoce muy bien los momentos oportunos y tentó a Jesús en el preciso momento psicológico cuando estaba físicamente debilitado por tan largo ayuno. Notemos el significado de lo que el diablo le dice a Jesús: “Si eres el Hijo de Dios.”
Comienza la batalla con el tema de su filiación divina. Su táctica es introducir sospecha sobre la divinidad de Jesús.
Era un momento crítico producido por el hambre de un largo ayuno, Pueden surgir alucinaciones, falsas ideas e impresiones en el ánimo. Cuando el diablo lo pone a Jesús en el trance de probar su divinidad, lo que en realidad quiere es confundirlo, sembrar dudas en la misma conciencia que Jesús tiene de tal hecho, apelando al lado sensual de su naturaleza humana. Sensual significa sensitivo, (de los sentidos), de los gustos y deleites de los sentidos. Relativo al apetito carnal.
Aquí vamos a entender las dos facetas de la tentación:
a) el tentador que lo induce a hacer.
b) su estado hambriento que lo impulsaba a comer.
Recordemos Gen.25:32, El hambre de Esaú, “Estoy que me muero y ¿qué provecho saco por mis derechos de primogénito?” …
El sentido profundo de la tentación está en que Cristo vino no para hacer su voluntad sino la del Padre. Jesús vino al mundo como un hombre con todas las limitaciones propias de los seres humanos, para actuar como un hombre y no para hacer prodigios en su propio beneficio.
Entonces Jesús le respondió a Satanás como el Hijo del Hombre y no como el Hijo de Dios cuyos derechos sobre la tierra estaban plenamente establecidos.
Su cuerpo necesitaba pan pero su corazón no estaba en la comida. Ver Deut.8:3 y Prov.4:21,22.La cuestión está en dónde poner el énfasis. Esaú lo puso en su hambre. Notemos que a Jesús no le preocupaba el problema del hambre en el mundo, ¿por que?. En primer lugar porque el hambre es consecuencia directa del pecado: la desobediencia a Dios. Ver Deut.28:1-14 , bendiciones por obediencia y maldiciones por desobediencia. En segundo lugar, aunque primero en importancia está lo que el mismo Jesús dice en Mt.6:25: “No se preocupen por la comida, la bebida, el dinero, la ropa. ¿No vale más la vida que la comida, o el cuerpo más que la ropa?…” Recuerda que tu Padre celestial sabe todo lo que necesitas y te lo proporcionará si le das el primer lugar en tu vida.

Las Tres Caras de la Tentación (12): vida cristiana 2
En todas sus enseñanzas sobre este punto Cristo ofreció a sus oyentes el PAN DE VIDA (Jn.6:41-66), si él hubiese escogido la política de satisfacer solamente el hambre material, no habría tenido razón alguna para entregar su cuerpo al sacrificio de la cruz ni tampoco que El mismo fuera LA VIDA, LA VERDAD y el CAMINO. Juan 14:6; 11:25.
Jesús respondió al tentador: “Escrito está”.
¿Dónde estaba escrito? Usó la espada de la Palabra, grabada en su corazón y derrotó con una sola estocada al primer ataque dirigido al cuerpo.
2) LA TENTACIÓN DE LA VANIDAD.
Esta segunda tentación apunta hacia los apetitos del alma; es una tentación de vanagloria, dirigida a sobreexaltar los deseos de autoreconocimiento.
Es en esencia la misma clase de tentación que la serpiente presentó a Eva en el Edén: “Serán ustedes como dioses” Al decir ésto le estaba sugiriendo a la mujer entrar en los dominios de una nueva experiencia que ella aún no había experimentado – algo sensacional y sorprendente.
Así también el diablo quería que Jesús se exhibiera antes las multitudes. Notemos la sorna del diablo al decirle a Jesús: “Si eres el Hijo de Dios”. El príncipe de los poderes del aire que opera en las almas de los rebeldes contra Dios (Ef.2:2) desafiaba a Jesús a que hiciera algo semejante a lo que el había acabado de hacer al llevarlo sano y salvo al techo del templo. Pero el jaque mate no funcionó. Jesús con imperturbable serenidad sobrelleva el desafío y rehusó el dejarse empujar a la trampa de hacer un vulgar despliegue del poder de Dios para satisfacer el gusto del diablo.
Jesús ya había optado desde su encarnación, por las limitaciones humanas y no tenía por qué andar imitando los despliegues de Satanás. Le contestó simplemente: “Escrito esta; no tentarás al Señor tu Dios. Deut. 6:16.



3 Comentarios para “Las Tres Caras de la Tentación (12)”

  1. margarito dice:

    Dios les bendiga pastor
    gracias por sus boletines
    me han servido de mucho
    puedo pedirle un favor de enviarme el boletin completo
    las tres caras de la tentacion
    gracias por su gentileza

    Dios les bendiga….Amen

  2. Daisy Ramos dice:

    Dios le bendiga son maravilliso esos estudio biblico . Podria enviarme por favor un estudio biblico sobre el ayuno

  3. Frank Romero dice:

    A Satanán TU LE DAS un centimetro y te roba toda la regla. Las escrituras muy bien describe en 1 Pedro 5:8 《Sed templado, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a
    A QUIEN DEVORAR》(O sea “A QUIEN SE LO PERMITA) Si tu le das cabida al diablo en tu corazón estás dejando entrar el pecadoen ti.

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