QUE HACER CUANDO TE SIENTAS PREOCUPADO I
Que hacer cuando te sientas preocupado I
7 Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes1 Pedro 5:7 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
1 Poco después, Jesús les dijo a sus discípulos:
–No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí.
Juan 14:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
6 No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos.
7 Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.
Filipenses 4:6,7 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
15 Ustedes fueron llamados a formar un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones, y sean agradecidos.
Colosenses 3:15 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
3 Al de carácter firme
lo guardarás en perfecta *paz,
porque en ti confía.
Isaías 26:3 (Nueva Versión Internacional)
8 Cuando me acuesto, me duermo en seguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad. Salmos 4:8 (Biblia en Lenguaje Sencillo) 19 Por eso, de sus riquezas maravillosas mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta.
Filipenses 4:19 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
¿BIBLIA CATÓLICA O PROTESTANTE? (18)
CAPITULO V
EL CANON DEL ANTIGUO TESTAMENTO
Aquí empezamos a desarrollar otro tema sumamente importante, relacionado con la biblia. En primer lugar porque nos va a responder acerca de una duda generalizada y que causa mucha confusión. ¿Por qué las biblias católicas tienen otros libros que no tienen las protestantes? La verdad que el tema es largo así que trataremos de ordenarlo de la manera más sintética y clara posible. Por eso comenzamos con el AT y luego de dilucidado éste lo haremos con el NT.
La palabra “canon”, que significa literalmente “caña” o “vara de medir”, fue usada para denominar la lista de los libros reconocidos como la palabra “inspirada de Dios” para distinguirlos de entre todos los demás libros como la “regla de fe.”
Cómo ya vimos anteriormente a medida que Dios se fue revelando “progresivamente” a la humanidad, de manera paralela, El fue preparando la formación del libro que había de ser el medio de la revelación en si mismo.
Así tenemos por ejemplo, muy temprano en la historia, los diez mandamientos, grabados en piedra, Dt. 10:4,5.
-Las leyes de Moisés escritas en un libro, fueron guardadas al lado del arca. Dt. 31:24-26.
-También se hicieron copias de este libro. Dt. 17:18.
-Josué añadió al libro. Josué 24:26.
-Samuel escribió en un libro y lo guardó delante de Dios, I S. 10:25.
-Este libro era bien conocido 400 años después. II R. 22:8-20.
-Los profetas escribieron en libros. Jer. 36:32; Zac. 1:4; 7:7-12.
-Luego vemos también que Esdras leyó este libro de la ley públicamente. Esd. 7:6; Neh. 8:5.
De esta manera llegamos al tiempo de Jesús donde éste libro se le llama “LA ESCRITURA” y era leído públicamente y enseñado con regularidad en las sinagogas. De manera que era recibido entre el pueblo como Palabra de Dios. Y tengamos en cuenta que el mismo Jesús compartió este pensamiento y lo llamó repetidamente por ese nombre.
Es sumamente llamativo que el NT contiene unas 300 citas de estas “Escrituras” y también que no cita de ningún otro libro fuera de ellas, salvo únicamente las palabras de Enoc, que aparecen en la epístola de Judas.
Recordemos que muchas de estas citas se hacen de la versión Septuaginta del AT que estaba en uso general en la época de Jesús y aún cuando esta versión contenía los libros apócrifos, no aparece en el NT ninguna cita referente a los mismos. Esto es también una evidencia de que ni Jesús ni los apóstoles reconocieron a los libros apócrifos como parte de LAS ESCRITURAS.
Es muy importante para nosotros que estas escrituras se componían de 39 libros que son los mismos que figuran hoy en nuestro AT. La única diferencia era la manera en que estaban ordenados:
Se les llamaba LA LEY a los primeros cinco libros: GENESIS, EXODO, LEVITICO, NUMEROS Y DEUTERONOMIO.
LOS PROFETAS incluía: JOSUE, JUECES, SAMUEL, REYES, ISAIAS, JEREMIAS, EZEQUIEL Y LOS PROFETAS MENORES.
LOS ESCRITOS que se componían de: SALMOS, PROVERBIOS, JOB, CANTARES, RUTH, LAMENTACIONES, ECLESIASTES, ESTHER, DANIEL, ESDRAS, NEHEMIAS Y CRONICAS.
De esta manera ustedes notaran que hacen 24 libros, tal como los clasificaban los hebreos. ¿Y por qué 24 y no 39? Sencillamente porque combinando los dos libros de Samuel, dos de Reyes, dos de Crónicas y Esdras y Nehemias como uno, y los 12 profetas menores (que se escribían en un solo rollo) en uno, hacen 24 que son exactamente los mismo 39 del AT nuestro.
Ahora bien, hasta aquí seguramente nos bien dando vuelta en la mente la pregunta: ¿Quién fue el que determinó la canonicidad de estos libros como regla final? La verdad es que no hay una respuesta concreta acerca de como este grupo de libros se completó y fue puesto o considerado aparte como la palabra “reconocida” de Dios. La tradición judía le atribuye a Esdras esta recopilación y selección final de los libros.
Ahora notemos como hemos visto antes, que nosotros creemos que a medida que los libros iban siendo escritos, comenzando desde Moisés, ya fueron en su propia época reconocidos, como inspirados, por Dios mismo y guardados en el tabernáculo, o en el templo según se iban acumulando. Uno también se imagina que en el cautiverio babilónico, por ejemplo, muchos de estos escritos se perdieron.
Fue Esdras quien al regreso del cautiverio reunió los ejemplares dispersos y los devolvió como grupo completo a su lugar en el templo, de allí se harían copias de copias para las sinagogas de los distintos lugares donde estaban dispersados los judíos.
Tomamos un texto interesante del “Compendio Manual de la Biblia” de Henry H. Halley quien se refiere a un texto escrito por el gran historiador judío del primer siglo, quien dice lo siguiente:
“Tenemos solamente 22 libros que contienen la historia de todos los tiempos, los cuales se consideran divinos. De éstos, cinco pertenecen a Moisés y contienen sus leyes y las condiciones del origen de la humanidad hasta el tiempo de su muerte. Desde la muerte de Moisés hasta el reino de Artajerjes. Los profetas que sucedieron a Moisés escribieron la historia de los eventos que ocurrieron en sus propios tiempos en 13 libros. Los restantes 4 libros son de himnos a Dios y preceptos para la conducta de la vida humana. Desde los días de Artajerjes hasta nuestros propios tiempos, todo evento en verdad ha sido registrado; pero estos registros recientes no se han tenido por dignos de igual crédito que aquellos que los precedieron por cuanto no ha habido una exacta sucesión de profetas.
En esto hay demostración práctica del espíritu en el cual tratamos nuestras Escrituras; pues aún cuando ha ocurrido tan grande intervalo de tiempo, nadie se ha atrevido a añadir ni quitar ni cambiar una sola sílaba. Y es instintivo de todo judío, desde el día en que nace, considerar a estas escrituras como enseñanza de Dios, persistir en ellas y si fuere necesario, gustosamente dar sus vidas por ellas.” (Flavio Josefo).
Como pueden ver este testimonio es de suma importancia. Josefo nació en el 37 DC en Jerusalem, de la aristocracia sacerdotal.
Recibió una educación esmerada, tanto en la cultura judía como en la griega. Además fue gobernador de Galilea, y comandante militar en las guerras de Roma, y estuvo presente en la destrucción de Jesusalem. Fue llevado a Roma donde se dedico a actividades literarias. Así escribió cuatro libros: “Las guerras de los Judíos,” “Antigüedades de los Judíos”, “Contra Apión” (de donde tomamos esta cita) y su “Autobiografía.”
Estas palabras de Josefo son testimonio inexcusable de la creencia de la nación judía de la época de Jesús, acerca de cuales libros constituían las escrituras hebreas y de que aquella colección de libros se había completado y cristalizado desde hacia 400 años antes de sus días.
Claro que aquí surge otra cuestión: ¿Cómo dice Josefo que los libros son 22?, ¿No habíamos dicho que los judíos contaban 24?.
Lo que sucede es que a veces Rut se escribía en un rollo aparte y a veces en el de Jueces. Lamentaciones a veces ocupaba un rollo aparte y a veces se escribía con Jeremías. Por ello generalmente el número total de rollos se reducía a 22. Y ésto tenía un propósito intencionado, que era conformarlo al número de letras en el alfabeto hebreo.
También debemos tener presente que los traductores de Septuaginta re clasificaron los libros de acuerdo a su contenido, arreglo que han seguido los traductores latinos y modernos.
Por ello podemos notar que aunque los libros de nuestro AT son idénticos a los libros de las escrituras hebreas, no están clasificados en el mismo orden y no se los llamó Antiguo Testamento, hasta después de la terminación de las “Escrituras Cristianas”, para diferenciar entre ambos.
EL SIGNIFICADO Y MODO DE LA INSPIRACION (17)
EL SIGNIFICADO Y EL MODO DE LA INSPIRACION
Bien, creo que con lo dicho hasta aquí tenemos bastante introducción ¿verdad? Por lo tanto de aquí en adelante comenzaremos a ordenar en un resumen todo lo que hemos visto de manera general, lo que sin duda les facilitará a ustedes el estudio.
a- El significado de la inspiración
Esto ya lo vimos al comienzo de la introducción en cuanto a las acepciones de la palabra. Aquí solo repetiremos que la palabra griega que más se aproxima a la palabra “inspiración” (theopneustos o «exhalado de Dios») aparece una sola vez en la Biblia. En término significa más bien “exhalado” que “inspirado” y se refiere a los escritos de autores especialmente controlados y guiados por el Espíritu Santo.
b- El modo de la inspiración
Aquí surge otro aspecto de la limitación ya que una definición exacta del modo es obviamente imposible, de la misma manera que no podríamos explicar en manera alguna el modo del nacimiento milagroso de Jesús.
Sin embargo, es muy importante que no tengamos una idea errada sobre los puntos que pasaremos a ver ahora:
1-La personalidad del escritor humano no fue anulada.Muchos de los libros dejan entrever con claridad rasgos de la personalidad del autor, tanto su cultura como su preparación eran utilizados por el Espíritu Santo para una mejor transmisión del mensaje.
2- Dios eligió deliberadamente hombres de todas las esferas de la sociedad, y los preparó mediante experiencias diversas, a fin de que el mensaje bíblico fuera lo más cercano posible a las variadas circunstancias de la vida humana.
3- Deja ver claramente que la escritura nunca fue “mecánica” (ej. estilo dactilógrafo) y que los autores fueron meros amanuenses, como algunos erradamente suponen. Al contrario, Dios que respeta nuestra personalidad, dio libertad a que los procesos de pensamientos de los escritores humanos no fueran anulados. Por eso notamos que el estilo literario de cada libro es inconfundible con el autor.
4- En cuanto a todo el material que el escritor utilizaría, por ej. genealogías, estadísticas y documentos que obraban en su poder (ej. Lc. 1:1-4) los escritores mismos afirman que el Espíritu Santo controló al escritor a fin de que no introduzca defecto humano alguno (como historia falsa, descripciones imprecisas o doctrinas erradas) de tal manera que viciara la revelación contenida en el escrito o echara a perder su autoridad.
5- Dejamos hasta aquí el aspecto más importante para concluir diciendo que: La inspiración bíblica es verbal, es decir que el mensaje “exhalado por Dios” es presentado en palabras y palabras que fueron aprobadas por el Espíritu Santo y tal como fueron expresadas por el escritor.
Nos volvemos a detener aquí para aclarar que lo que estamos diciendo no es, que cada palabra fuera “dictada mecánicamente” sino todo lo contrario.
El autor describió en lenguaje humano, lo que vio y oyó del mensaje de Dios, aplicando concientemente su mente a la descripción y guiado, por cierto, por la iluminación del Espíritu Santo que se ocupó de que el escritor hallara las palabras adecuadas.
Podríamos continuar hasta la infinidad con datos detallados acerca de la validez de la inspiración. Sin embargo, nada de ésto convence a los que falsamente se llaman “ateos” o “escépticos” pues ellos cierran sus ojos a la realidad.
En primer lugar porque sus corazones no han sido regenerados por el Espíritu Santo y permanecen en tinieblas sin poder “ver” la realidad espiritual.
Y en segundo lugar por su arrogancia, producto del orgullo de su corazón, como lo expresa el salmista: “dice el necio en su corazón no hay Dios…”
Sólo aquel que tiene el Espíritu Santo puede detenerse a considerar los misterios de Dios. La dificultad de la mente para captar la naturaleza y medida de la inspiración, se debe al hecho de que estamos tratando con una combinación de lo humano y lo divino.
Repetimos, dondequiera que esté Dios, hay misterio.
Pero es precisamente este elemento lo que constituye la gran gloria de la revelación cristiana.
Existe la necesidad de una mezcla misteriosa de lo divino y lo humano en el libro.
Es indubitable que Dios habla en la biblia pero a El le ha placido hacerlo en ropaje humano muchas veces, en lenguaje de los hombres, porque a los hombres se dirigía y ha sintonizado la música de su mensaje a los tiempos, los idiomas, los individuos, los temperamentos; más el sello, el soplo de su espíritu permanece.
Por ello si los amigos de Job han hablado y sus palabras están dentro del libro inspirado, allí mismo Dios les dice: “No habéis hablado por mí con rectitud…” (12:8).
Bien, con todo esto ensayaremos una definición de la inspiración que contiene todos los elementos de las que hemos tratado y que nos ayudará memorizarla, pero ahora, comprendiendo cada frase.
“La inspiración es la acción del Espíritu Santo que obra en los escritores sagrados y los impulsa a escribir la revelación que recibieron de Dios para que los demás hombres puedan conocerla de manera inerrable e infalible.”
Conclusión:
Podemos todavía terminar haciendo algunas conclusiones importantes que nos ayudarán para responder a los “desconfiados de turno” que siempre encontraremos.
En primer lugar: es maravilloso pensar que en la misma biblia el Espíritu Santo se anticipa a decirnos que las palabras de Dios no vinieron por la voluntad o deseo del hombre, sino que fueron “movidos” precisamente por el Espíritu Santo según leemos en II Pedro 1:21.
En segundo lugar: no es de extrañar que el Señor Jesucristo en todo su ministerio público enseñara y explicara el sentido del A.T y nunca en ninguna oración hizo alusión a la posibilidad de errores en sus sagradas páginas y, sin embargo, si recordamos, que él denunciaba los errores de su día (Mt.23) y que estaba presto a detectar y a corregir los errores de su propio pueblo, (Lc 9:55), “Entonces, volviéndose él, los reprendió, diciendo: vosotros no sabéis de qué espíritu sois.”
Si en la biblia hubiesen existido todos esos errores que han preocupado a tantos escépticos, el mismo Señor Jesucristo nos habría advertido contra ellos; pero no fue así, sino todo lo contrario, ya que El, siendo como dice Apocalipsis 3:14: “El testigo fiel y verdadero” atestigua de la veracidad de las escrituras al decir en Juan 10:35, “Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?” y en Lucas 21:22, “Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.” El puede afirmar: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.” (Mateo 5:18).
Ahora bien, conviene precisar que los términos “la ley, los profetas y los salmos” eran las expresiones utilizadas por los judíos para representar todo el A.T y el Señor Jesucristo no podría nunca hacer alusión al mismo y utilizarle si alguna de sus partes no fuese inspirada o tuviese errores, de ahí que El afirma: “Todas las cosas que están escritas en la ley de Moisés y en los profetas y en los Salmos referentes a mí han de ser cumplidas.” (Lucas 24:44).
Si todo lo que hasta aquí hemos dicho para corroborar la inspiración divina de las escrituras ha sido importante ¿no es más importante todavía el testimonio del mismo Señor Jesucristo? Eso es mas que suficiente para que todo aquel que se llame cristiano descanse confiadamente en la Palabra de Dios.
Podemos concluir aquí meditando en las palabras del Salmo 19:7-14. ¿No sentimos cierto escozor al pensar que Jesús también meditaba y oraba con este salmo? ¡Qué alto privilegio! Este de tener a nuestro alcance toda la Palabra de Dios, llena de las cualidades eternas que aquí se describe. ¡DISFRUTALA, AMALA Y OBEDECELA!
EL PODER DE LA MISERICORDIA (5)
c) PABLO CONOCIA LA MISERICORDIA DE JESUCRISTO EN SU VIDA Y POR PROPIA EXPERIENCIA. v.16
Nadie puede compartir lo que no ha vivido. Sólo un pecador perdonado puede compartir la gracia y la misericordia de Dios a los pecadores.
El orden es el siguiente: Pablo dice: «Para que Jesucristo mostrase en mí EL PRIMERO toda su clemencia PARA EJEMPLO de los que habrían de creer en él para vida eterna» v.16.
Aquí Pablo nos demuestra que primero la obra de Dios debe ser una realidad en nuestra propia vida. Una vida transformada por la gracia de Dios es un ejemplo más elocuente que cualquier predicación.
Porque la vida habla más fuerte que nuestras palabras. Cuando la gente nos ve cambiados en nuestro carácter, en nuestra manera de ser, pronto querrán contagiarse y tener lo que nosotros tenemos.
Uno queda asombrado cuando se da cuenta que nuestro ejemplo puede determinar que una persona alcance la vida eterna. Y peor aun si pensamos lo contrario, que un mal ejemplo lleve a esa persona al infierno.
Aquí Pablo recalca que el ejemplo es para los que habían de creer en El «para vida eterna.»
El v.17 es una exclamación del corazón de Pablo. Noten ustedes que hasta aquí todo lo que Pablo ha ido desarrollando en su carta lo ha elevado progresivamente a sentir cada vez en mayor grado una gratitud tan intensa hacia su Señor... que no puede seguir escribiendo ... y se detiene ... para alabar y exaltar el nombre de Aquel a quien amaba por sobre todas las cosas. El v.17 es un clímax y también un paréntesis para luego seguir sus recomendaciones a Timoteo.
d) EL PRIMER ENCARGO SOLEMNE A TIMOTEO. V.18–20
¿Cuál es el encargo solemne? Nada menos que como un buen soldado «militar la buena milicia«. Claro que debemos tener en cuenta que esta es una milicia divina» y Timoteo la había recibido a través de varias profecías; noten que lo dice en plural.
Un hombre no puede descuidar su llamado cuando viene acompañado de señales. Cuando alguien me dice la frase: «el Señor me ha dicho ...» yo lo considero con temor y prudencia para que Dios me revele la autenticidad de esa frase. No es cuestión de andar diciendo «el Señor me dijo». Eso es delicado y no debemos tomar el nombre de Dios en vano.
Pero cuando por ejemplo un hermano o hermana dice: “siento en mi corazón que debería dedicarme al campo misionero” y ese anhelo viene acompañado por un período en el que hermanos de reconocida trayectoria espiritual comienzan a anunciar por medio de profecías serias que Dios está levantando esa persona en medio de la congregación, allí es cuando sé que debo animarla y como iglesia comenzar a apoyar su preparación.
Ningún llamado al servicio viene de forma desordenada ni impulsiva. Debemos buscar que Dios confirme lo que hay en nuestro corazón.
Ahora, hay otro aspecto que es el negativo y que era el problema de Timoteo. Nos deprimimos cuando las cosas no salen rápido según “nuestros planes.” Nos revelamos ante la voluntad divina y casi que nos enojamos con Dios. Debemos aprender que El pone los tiempos y no desanimarnos por la espera.
Si hacemos esto último, la conciencia “se endurece”, se insensibiliza por nuestra impaciencia. Por eso Pablo le dice a Timoteo que hay cosas que debemos mantener nosotros. Y mantener nos habla de perseverar.
Si yo no me esfuerzo cada día, entonces no mantengo mi fe, y lo que es peor: pierdo “la buena conciencia.
Esto es lo que ignoran la mayoría de los cristianos, además la palabra PERSEVERANCIA significa trabajo, movimiento y acción.
Y hay algunos que están muy tranquilos durmiendo «la siesta espiritual«.
Con este tipo de cristianos no se puede militar ninguna buena milicia. ¿ Se imaginan lo que se puede lograr con un ejército durmiendo la siesta? El enemigo puede entrar a robarles todas las armas y encima, ¡es capaz que les pinten la cara! ¡Y ellos ni enterados!
Bueno …esto parece gracioso, pero es una realidad.
En ocasiones algunos se molestan cuando el pastor les exhorta. Pero tomen nota que el v.18 no le sugiere mansamente a Timoteo que persevere . No, no, nada de eso.
Leamos este v .18. “Este MANDAMIENTO, hijo Timoteo, TE ENCARGO ... » ¿Qué mandamiento? «Que milites ... » que te pongas en marcha, que pelees la batalla de la fe, que te levantes; ¡ponte en acción cuanto antes!
De otra manera es imposible «mantener la fe» ... y mucho menos una “buena conciencia” que sea sensible para ser usada por el Espíritu Santo.
Ahora convengamos en ésto mi querido hermano: hay dos cosas que debes cuidar de mantener en perfectas condiciones por que de ello depende que llegues a la casa del Padre.
1)Mantener la fe.
2)Mantener la buena conciencia.
Como un barco manejado por un capitán inexperto o descuidado, la vida de fe de un cristiano puede naufragar en un mundo dominado por el príncipe de las tinieblas donde las mentes de las personas están enceguecidas.
Aquí en el v. 20 Pablo cita dos ejemplos de naufragios de fe y conciencia.
1) Se cree que este Alejandro es el mismo de II Tim. 4:14 quien se opuso a la enseñanza apostólica. Aunque de este texto se denota claramente cómo la maldad había llenado su corazón, al punto de llegar a causar daño al mismo apóstol Pablo. Tristemente podemos notar que los creyentes apartados del Señor pueden llegar a ser mas malvados que los incrédulos, a causa de la dureza de su corazón.
2) Himeneo se menciona en II Tim. 2:l7 y se especifica la herejía – seguramente una herejía gnóstica- que ponía énfasis en el conocimiento humano, rechazando al Espíritu Santo.
La frase «a quienes entregué a Satanás» algunos han interpretado como un castigo extraordinario por parte del apóstol. (Hch. 5:5; 13:11) Sin embargo la comparación con I Cor. 5:3-5, hace que el significado mas probable sea el de excomunión.
El que no pertenece a la Iglesia, cuerpo de cristo, está bajo el dominio de Satanás.
Blasfemia, es cualquier violación al tercer mandamiento. Como también cualquier uso ligero y pecaminoso del nombre de Dios.
QUE HACER CUANDO TE SIENTAS DESANIMADO III
Qué hacer cuando te sientas desanimado III
Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.
Filipenses 1:6 (Nueva Versión Internacional)
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.
Gálatas 6:9 (Nueva Versión Internacional)Nueva Versión Internacional (NVI)
Todos ustedes, los que confían en Dios, ¡anímense y sean valientes!
Salmos 31:24 (BLS)
Salmos 27
Tú proteges mi vida
Himno de David. 1 Dios mío, tú eres mi luz y mi salvación; ¿de quién voy a tener miedo? Tú eres quien protege mi vida; ¡nadie me infunde temor! 2 Cuando mis malvados enemigos me atacan y amenazan con destruirme, son ellos los que tropiezan, son ellos los que caen.
3 Me puede atacar un ejército, pero yo no siento miedo; me pueden hacer la guerra, pero yo mantengo la calma. 4 Dios mío, sólo una cosa te pido, sólo una cosa deseo: déjame vivir en tu templo todos los días de mi vida, para contemplar tu hermosura y buscarte en oración.
5 Cuando vengan tiempos difíciles, tú me darás protección: me esconderás en tu templo, que es el lugar más seguro. 6 Tú me darás la victoria sobre mis enemigos; yo por mi parte cantaré himnos en tu honor, y ofreceré en tu templo sacrificios de gratitud. 7 Dios mío, te estoy llamando: ¡escúchame! Ten compasión de mí: ¡respóndeme!
8 Una voz interna me dice: «¡Busca a Dios!» Por eso te busco, Dios mío. 9 Yo estoy a tu servicio. No te escondas de mí. No me rechaces. ¡Tú eres mi ayuda! Dios mío, no me dejes solo; no me abandones; ¡tú eres mi salvador! 10 Mis padres podrán abandonarme, pero tú me adoptarás como hijo.
11 Dios mío, por causa de mis enemigos dime cómo quieres que viva y llévame por el buen camino. 12 No dejes que mis enemigos hagan conmigo lo que quieran. Falsos testigos se levantan, me acusan y me amenazan.
13 ¡Pero yo sé que viviré para disfrutar de tu bondad junto con todo tu pueblo! 14 Por eso me armo de valor, y me digo a mí mismo: «Pon tu confianza en Dios. ¡Sí, pon tu confianza en él!»
Salmos 27 (Biblia en Lenguaje Sencillo)Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS) Copyright © 2000 by United Bible Societies
¿ES LA BIBLIA PALABRA DE DIOS? (16)
¿La Biblia es la Palabra de Dios ó contiene la Palabra de Dios?
Esta pregunta es también problema de debate continuo entre teólogos y especialistas.
Aprovechándose de esto muchos “falsos maestros” han engañado a cristianos sinceros que hoy militan en sectas, atentos a la voz de cualquier «profeta» que se ponga de moda.
Si decimos que la biblia es Palabra de Dios significa que desde el principio al fin, su mensaje, fué dictado por el Espíritu Santo mismo, que seleccionó a los hómbres que actuaron como sus amanuenses.
Claro que muchos de estos fenómenos no pudieron ser explicados porque hay mucho en la escritura y especialmente en el AT que era difícil de aceptar como Palabra de Dios.
Entonces de allí surgieron las disputas de que no todo lo escrito podía ser Palabra Dios. Pero vayamos a algo que nos ayudará.
Consideramos que el Dr. A. T. Pierson ha becho una buena definición de la inspiración en su buen libro «Conociendo las Escrituras».
Allí se lee: «El término inspiración verbal ha sido mal entendido. No significa, desde luego, que cada palabra que encontremos en la Biblia es la palabra de Dios o representa su pensamiento, pues algunas palabras relatan los hechos de los equivocados y de los impíos, ni son dichos suyos, porque en algunos casos el que habla es el diablo. Cualquier teoría que conceda igual importancia o autoridad a toda la palabra que encierra la Biblia es absurda… cada estudiante debe observar lo que en la biblia tiene autoridad y lo que solamente tiene exactitud.
Las palabras de Satanas a Eva son exactas en el trasplante a la Saqrada Escritura, pero son falsas y engañosas en intención y en sentimientos respecto del pensar de Dios.
La mayor parte del libro de Job, aunque relato inspirado de acontecimientos y dichos, no es de la aprobación de Dios … incluso profetas y apóstoles, aparte de su carácter y capacidad como tales, siendo meros hombres falibles, estaban sujetos a equivocaciones. (I Reyes 19:4; Gal 2:11-14).”
De estas consideraciones, salió la fórmula de que la Biblia no es la Palabra de Dios sino que contiene la Palabra de Dios.
Por supuesto que ustédes se darán cuenta de lo peligroso que es ésto.
Por otra parte es sencillo si solamente usamos nuestro sentido común, sería ilógico pretender que la voz de Satanás hablándole a Eva sea Palabra de Dios ¿verdad? Pero si es relato inspirado, lo que quiere decir que es exacto y esto no es lo mismo que atribuir esas palabras al Espíritu Santo.
No debemos ser tan pretenciosos y arrogantes cuando nos acercamos a la lectura de la Escritura. Nosotros no vamos hoy a la Biblia a preguntarle en qué lugar está hablando Dios y en qué lugar es la voz del hombre la que oímos.
No podemos decir ésto es inspirado y aquello no lo es, porque semejante actitud nos llevará a grandes dificultades que no podemos explicar ni solucionar.
La investigación actual nos presenta una teoria que reconoce que la Biblia en su totalidad no es tan sólo más grande que cualquiera de sus partes, sino que es sencillamente la suma total de todas ellas tornadas como fragmentos desconectados.
La Biblia es una unidad orgánica que tenemos que juzgar corno tal en su totalidad, y entonces veremos que lo que nos presenta es un desarrollo progresivo de Dios mismo, su propia y gradual comunicación al hombre finalizando con la llegada del mismo Dios a la vida humana de un modo intenso y excepcional que conmueve todo el pensar y el sentir de la humanidad.
¿Recuerdan cuando hablamos de la infalibilidad del relato bíblico?
Muchos eruditos dicen que la inerrancia o infalibilidad es un «corolario natural de la inspiración» porque si la Biblia es la Palabra de Dios entonces participa del carácter de Dios que incluye la infalibilidad y esto significa confesar dos cosas en las que tenemos fe:
1- en el orígen divino de la Biblia.
2- en la veracidad de Dios.
Sin embargo debemos saber que a la infalibilidad o inerrancia sólo podemos aplicarla a los AUTOGRAFOS BIBLICOS, es decir, a los manuscritos originales porque en el copiar incesante, que sucedió posteriormente, se encuentran faltas comprensibles que son prueba de la flaqueza y debilidad humana, ya sea por no tomar los recaudos necesarios y porque se notan en las transcripciones errores de vista, oído, de mano e incluso hasta de juicio de los escribas.
Como es el caso por ejemplo de I Juan 5: 7 donde se admite generalmente que hay una nota marginal incorporada por error del texto.
Otra ilustración se ve comparando II Samuel 10:18 con I Crónicas 19:18.
Que nos quede claro, estos errores que se deslizaron en el incensante copiar de los amanuenses son “insignificantes” y no le resta absolutamente para nada el crédito de ser la Biblia totalmente inspirada por el Espíritu Santo.
¿ES LA BIBLIA INSPIRADA POR DIOS? (15)
CAPITULO IV
LA INSPIRACION DE LA BIBLIA
Este es un aspecto sumamente importante a tratar para el cristiano. Especialmente cuando que la biblia es un libro «divinamente inspirado» para diferenciarlo de cualquier otra literatura.
Y también porque debemos tener una respuesta satisfactoria para aquellos que nos preguntan el por qué de tal afirmación que con tanto convencimiento sostenemos. Toda vez que ello esta profundamente relacionado con los principios de vida cristiana cuya fuente es la bilblia.
Las Sagradas Escrituras son un conjunto de libros escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo y tienen, por tanto, a Dios por autor; sin embargo, Dios ha utilizado a hombres para que Su Palabra nos llegue escrita en varios idiomas hasta nuestros dias.
El grado de esta inspiración y la fórmula correcta de la misma ha sido, no hay que negarlo, tema de prolongada y acre discusión.
Es notable que mientras el espíritu de inspiración se percibe en las páginas de la Biblia y también iluminan cada palabra de la misma, el método divino de inspiración, es decir, la manera en gue Dios comunicó sus pensamientos y palabras a los escritores de la Biblia, no se nos dice de un modo claro y tajante.
Esta es la razón por la que hay tal discrepancia entre los estudiantes de la Biblia, incluso dentro del seno católico y del seno protestante, con respecto a la manera exacta en que las palabras de la Biblia nos fueron transmitidas a la posteridad.
Job dice (32:8) “Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del omnipotente le hace que entienda.” Y David afirma (II Samuel 23:2) “El espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su Palabra ha estado en mi lengua”, en tanto que Isaías afirma(1:2): “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová…”
Y Jeremias expresa decididamente: “Vino, pues, palabra de Jehová a mi diciendo”, sin que se nos informe cómo llegó esa palabra de Jehová a él, aunque un poco más adelante afirma: “Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca” (1:2,9).
Así vemos que aunque los profetas y apóstoles afirman clara y decididamente que sus palabras fueron escritas por inspiración de Dios ninguno nos dice el cómo sucedió en la práctica.
Comencemos viendo algunas acepciones de la palabra: Inspirar, sinónimo de aspirar,
tiene en esta primera aplicación el sentido de «atraer el aire exterior a los pulmones» es decir, poner dentro algo que estaba fuera.
Su segunda acepción, «infundir en el ánimo, sugerir afectos, ideas, designios” implica igualrnente el «aplicar» algo a la otra persona, y en el sentido que nos compete a nosotros, en el teológico, significa «iluminar Dios el entendimiento de uno y mover su voluntad.
Por ello al hablar de la inspiración de la Biblia, el versículo tal vez más adecuado sea el de II Timoteo 3: 16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia«.
En este maravilloso verso es donde aparece por una sola vez en el N.T. la palabra THEOPNEUSTOS, compuesta de «Dios» y «espíritu«, significando que lleva el “hálito” ó “soplo” de Dios.
En consecuencia los hombres que fueron escribiendo la Biblia no eran simplemente escritores, sino hagiógrafos; esto es , escritores con una inspiración santa (agio significa «santo”) y de ahí que San Pedro díga: «Los santos hómbres de Dios, impulsados por el Espíritu Santo, hablaron», (II Pedro 1:21).
Todo ésto ha traído como consecuencia el debate siempre de moda que acostumbra preguntarse: si el pensamiento que tenemos en la Biblia fue comunicado de modo sobrenatural, dejando la expresión al autor humano o si tanto el pensamiento como la expresión fueron dictados de una manera “mecánica” por el Espíritu Santo.
Y así llegamos a la siguiente situación:
1- Por una parte tenemos los que afirman que la Biblia es un libro humano, en el que el hombre trata de buscar a Dios, justamente igual que en los Vedas del Hindú o en lo escritos de Confucio, en el Zend-Avesta de los persas o en el Korán de los mahometanos, no siendo de ninguna manera infalible.
2- Otros afirman que la Biblia no es toda Palabra de Dios, sino que la contiene, sirviéndonos de guía a la manera en que un abogado es libre de interpretar por el espíritu de un texto y no por sus palabras.
3- Hay quienes aceptan como inspiradas todas y cada una de las palabras que aparecen en la Biblia; esto es, admiten la “inspiración verbal” añadiendo que sin las palabras no puede precisarse con exactitud el sentido del mensaje.
Alegan que esto creyeron grandes hombres que fueron visiblemente utilizados por Dios en el pasado, tales cómo Spurgeon, carroll, Moody, Torrey, etc. La Biblia en este caso no sólo contiene, si que es toda ella palabra de Dios y es infalible.
Por supuesto que todos estos planteamientos no preocupan al cristiano «nacido de nuevo» bien que el Espiritu da testimonio a nuestro espiritu de que somos hijos de Dios.
Nos basta sólo leer la Biblia con corazón sincero para escuchar de manera clara y viva la voz del Padre amoroso que habla a nuestro corazón de hijos.
Sentimos que las palabras de la Biblia «sintonizan» perfectamente con la necesidad más profunda de nuestro corazón.
Y todo ésto porque sómos “templo del Espíritu Santo.» Leemos la palabra y nos sentimos sumamente dichosos «como pez en el agua», en nuestro elemento natural, en donde siempre debimos haber estado, “en la casa del Padre” que es nuestro mismo corazón.
TRADUCIENDO LA BIBLIA (14)
LA IMPORTANCIA DEL GRIEGO Y LA VERSION DE LA SEPTUAGINTA
Al continuar con este emocionante estudio biblico, es muy importante tener en cuenta el propósito de todo lo que venimos desarrollando, y este no es otro de que al conocer el orígen de algunas lenguas antiguas se nos faciliten las herramientas para hacer llegar, con la mayor claridad posible, el mensaje cristiano.
Con respecto a los libros del NT, estos fueron escritos en griego en el primer siglo después de la muerte y resurrección de Cristo.
Los documentos originales fueron escritos con toda probabilidad sobre papiro con tinta (estos dos materiales de escritura se mencionan explícitamente en la segunda carta del Apóstol San Juan, versiculo 12: «Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara para que nuestro gozo sea cumplido«).
Los escritos mas cortos (como la epìstola a Filemón, la segunda y tercera epístolas de Juan y la de Judas) requerirían una hoja de papiro de un tamaño conveniente, pero los otros libros más largos serían escritos en rollos de papiro.
El más largo de todos, que constituye las dos partes de la historia de Lucas, y además los evangelios de Mateo y de Juan, representan tanto material escrito que seguramente se emplearía un rollo de papiro de una longitud normal.
Las cartas y el libro del Apocalipsis, cuando se escribieron se enviaron a individuos o a iglesias a quienes iban dedicadas, en tanto que los dos volúmenes de Lucas iban dirigidos a un tal Teófilo. Por lo que respecta a los evangelios, con toda probabilidad se depositaron en las iglesias de Roma, Antioquía y Efeso.
La internacionalización del griego hizo que el AT fuese traducido del hebreo al griego, según entendemos por el famoso documento conocido por «Carta de Aristeas« y que pertenece al año 100 AC aunque dice haber sido escrito un siglo y medio antes de dicha fecha.
Aristeas era un oficial de la corte del rey Ptolomeo Filadelfo de Egipto (285-346 AC) y se dirige a su hermano Filocrates, para comunicarle la traducción para la biblioteca del gran rey, de las Escrituras de los judíos a la lengua griega.
La historia de esta traduccion ha sido expresada de varias maneras; pero el nombre de SEPTUAGUINTA o Versión de los Setenta ha permanecido hasta nuestros días y constituye un documento de máxima importancia para los estudios biblicos.El valor de esta Septuaguinta, en el plano de los estudios eruditos de crítica del texto, es muy notable, por cuanto nos representa un texto hebreo del que ha partido, que no poseemos, y que lógicamente es anterior a los códices que poseemos de la Era Cristiana.Las secciones del AT de los grandes códices de los siglos IV y V (Vaticano, Sinaiticus y Alejandrino) están en griego.Jesús los apóstoles emplearon el AT en griego, y los judíos de la dispersión en las provincías de Asia, Galacia, Acaya, Macedonia y Roma también la emplearon. Exceptuando, posiblemente, una colección de dichos y narraciones del evangelio según San Mateo, todos los libros del NT parecen haber sido escritos originalmente en griego.
El griego aparece primeramente en la historia como lengua hablada mediante tres olas sucesivas de inmigrantes que entraron en la península balcánica desde el Norte. Estas olas pertenecen a períodos diferentes en el curso del milenio dos mil a mil antes de Cristo.
Y se conocen, respectivamente, como la Jónica, Aquea y Doria. Hasta el año 300 AC los distintos dialectos griegos pueden clasificarse en tres grupos, que corresponden a estas tres emigraciones; como los Jònicos fueron el primer grupo de griegos que bajaron al sur de Grecia, se vieron presionados por sus sucesores que venían detrás y la mayoría de ellos fueron arrojados de Grecia, propiamente dicha; para encontrar hogar en el mar Egeo, y allí se pusieron en contacto con los pueblos de Asia.
Antes de ser conocidos por el tèrmino de «Jónicos» el nombre que se les dio fue el de «griegos» y en hebreo, los griegos fueron llamados los Bene Yavan, Hijos de Yavan ó Javan, nombre que es idèntico a Jión, antecesor de los Jónicos. Un importante grupo de jónicos se refugiaron al otro lado del mar; éstos fueron los habitantes del Atica distrito de atenas.
Mas adelante; no solamente los Jónicos, sino los otros griegos fundaron colonias en Asia Menor, en Liblia, Chipre, Creta, Sicilia, el Sur de Italia, Marsella y alrededor de las costas del mar Negro, incluyendo la peninsula de Crimea.
El mundo griego estaba dividido en un gran número de pequeños Estados; pero dondequiera que la lengua griega era hablada, alli estaba Grecia.
El griego, pues, se habló en todo el mundo Egeo durante 3.500 años y se jacta de tener una literatura que se extiende hasta más de 1000 años antes del nacimiento de Jesucristo.
Los monunentos más antiguos de la literatura griega, las épicas homéricas; la Iliada y otros se alzan como obras clásicas de primer rango mundial y por la expresión delicada y la clásica fexibilidad griega, este idioma se considera como uno de los mas importantes de toda la humanidad.Es importante señalar que, debido a las condiciones y circunstancias que siguieron a la conquista macedónica, las diferencias antiguas entre los dialectos griegos dieron lugar en los últimos tres siglos al nacimiento de lo que se llamò griego «helenístico«; llamado frecuentemente «lengua común» del griego o «koiné dialectos» porque fue la forma de griego que se extendió más ampliamente por el mundo.Este koiné o lenguaje comùn incorporó rasgos distintivos y caracteristicos de los dialectos más antiguos, pero principalmente del ático, que era el dialecto de Atenas y del territorio vecino.Este griego helenístico se convirtió en la lengua oficial de los imperios que sucedieronal dominio y conquista de Alejandro despues de su muerte (323 AC).
Cuando Palestina fue incorporada al Imperio Romano el año 63 AC como parte de la provincia de Siria, el griego continuó siendo lenguaje común de aquellas regiones y de todo el Imperio Romano oriental en general.
El Imperio Romano, por otra parte, era bilingüe; en el ejército, el latín era la lengua oficial de todo el Imperio; pero por lo demás, el griego continuó siendo lengua oficial de todas las lenguas del mediterráneo oriental.
En la ciudad de Roma misma el griego se hablaba tanto como el latín, lo mismo en las clases altas como en las bajas; para las clases altas el griego era la lengua de la cultura y de la educación, y un hombre como Cicerón escribia en griego con la misma facilidad que en latin; pero para las clases bajas, los esclavos y los obreros hablaban generalmente, el griego desde su nacimiento.
Los primeros cristianos romanos hablaban el griego de una forma natural, y cuando Pablo escribió su carta a la Iglesia de Roma, escribió en griego, aunque, sin duda, pudo haberles escrito en latín de haber sido necesario.
No se puede evitar, en el NT, la influencia de la «traducción griega» de la Septuaginta y la influencia de la lengua arameica vernácula de los judíos palestinenses; incluso Pablo, aunque no era judio palestino, sino educado en Tarso, pertenecía a una familia que hablaba arameo, no griego, en su hogar, quizá sea esto lo que expresa él, cuando dice en su carta a los de Filipos, cap. 3:5 afirmando que era «un hebreo de hebreos’, hijo que hablaba arameo, de padres que hablaban arameo.
Fue en esta lengua original en que al parecer, la voz celestial se dirigió a Pablo en el relato de los hechos, donde nos cuenta su conversión con la frase «lengua hebrea«.
La persona acostumbrada a leer buen griego encuentra extraño el griego de la septuaginta, pero a un lector acostumbrado al idioma hebreo, la septuaginta griega es perfectamente inteligible.
Las palabras son griegas, pero la construcciòn es hebrea; esta fue la versión en que tantisimos cristianos primitivos conocieron el AT y para aquellos hombres que se convirtieron en «los hombres de un solo libro» la influencia del estilo, el giro hebreo del griego del NT y la influencia toda de la Septuaginta fue notabilísima.
Esto es aplicable incluso a un escritor como San Lucas, que dominaba un estilo griego bueno e idiomático, ensalzado por todos los estudiantes del texto original.
En vocabulario y estilo, pero mucho más en su contenido de pensamiento, es casi una lenqua totalmente nueva. Varias influencias produjeron este efecto; algunas de ellas fueron graduales y algunas muy repentinas.
Estos libros, escritos en las lenguas indicadas, constituyen la Biblia que hoy tenemos, después de haber sido aprobado su canon en dos ocaciones. Los libros aceptados en el canon hebreo del AT son los libros aprobados por el sínodo de Jamnia en Palestina entre los años 90 y 100 de nuestra era; dicho cánon no incluye los libros que generalmente se llaman apócrifos, que sí estaban incluidos en la Septuaginta o Versión griega del siglo III antes de Cristo.
El canon del NT comprende los libros incluidos en la Biblia Vulgata de San Jerónimo (405 DC) correspondientes al canon aprobado en el Concilio de Cartago en el año 397 DC y el Concilio de Laodicea en 366 DC.Este cánon sobrevivió por encima de unos cuarenta libros que circulaban y que no fueron aceptados ni considerados legítimos por las Iglesias.
En nuestro siglo XX el esfuerzo de tantos eruditos está llevándonos a un texto mejor. La investigación moderna continua añadiendo testimonios a la unidad esencial del mensaje de la Biblia transmitido tan perfectamente; pero en medio de hechos que indican la posiblidad de algunos cambios del texto que puedan haber ocurrido antes del tiempo de Constantino cuando el cristianismo fue aceptado por el Imperio.
El mismo Orígenes de Alejandría (182-251 DC) escribía: «Está claro que hay una gran diferencia en las copias por la pereza de los escribas, por audacia de algunos que se han atrevido a introducir alguna corrupción como corrección, incluso de otros que han quitado alguna palabra por alguna razón personal.«
Todo este trabajo es el que tienen delante los estudiosos eruditos del texto, para en su labor de critica, darnos las palabras más exactas posibles en las versiones y traducciones de la Biblia que se renuevan de época en época.
La Biblia, faro de la humanidad para todas las épocas, hizo escribir a D.F. Sarmiento:
«Como si Dios hubiese querido mostrar a los hombres la importancia de la palabra escrita, el libro más antiguo del mundo, el primer libro que escribieron los hombres, el libro por excelencia, la Biblia, ha lleqado a nuestras manos a través de cerca de cuatro mil años. El renacimiento de las ciencias después de siglos de barbarie ensanchó la esfera de acción de la inteligencia sobre el globo, la publicación de la biblia fue el primer ensayo de la imprenta; la lectura de la Biblia echó los cimientos de la educación popular, que ha cambiado la faz de las naciones que la poseen.»
HISTORIA DE LA LENGUA HEBREA (13)
HISTORIA DE LA LENGUA HEBREA
En realidad hay dos períodos que deben notarse en la historia de la lengua hebrea y como se distinguen por divisiones obvias:
Esther, Daniel, Ezequiel, Jeremias y Esdras presentan un contraste notable respecto a la pureza, encontrándose más anomalías en Ezequiel que en otros escritores. Los profetas siguientes al destierro, Hageo, Zacarías y Malaquías, escribieron en estilo menos corrompido y se nota un avance hacia la pureza, aunque no se hablaba así en sus tiempos.
La lengua hebrea se escribía
y se escribe de derecha a izquierda y solamente se escribían las consonantes, registrandosé lo que podríamos llamar una fuga de vocales lo cual condensaba y condensa la escritura, hacièndola dificil de leer, especialmente con el paso del tiempo y los cambios de la lengua.Justamente esta pràctica es causa de variedades en el texto, como apunta Sir F. Kenyon, porque es fàcil de comprender que puede dar lugar a errores. Por ej. si pudiesernos trasladar el sistema al español y nos encontrásemos con la palabra siguiente: M. R. podríamos pensar que decía moro, mora, mero, muro, mira, maria etc. Pero hablamos antes de los escribas, y en esta dificultad vienen en nuestra ayuda, como igualmente acuden a serenarnos cuando nos sorprendemos al saber que los manuscritos hebreos más antiguos que poseemos son de la era cristiana, y nada menos que del siglo 10.Ya que nuestro pensamiento vuela a los lejanos errores, mutilaciones y corrupciones. Este cuerpo de escribas, talmudistas y masoretas inventaron la puntuación vocálica para las palabras, basándose en la tradición de la pronunciación que se registraba en el Talmud.La escuela de doctores judíos que afrontaron semejante trabajo se hallaba en Tiberias; pero no fue este trabajo de una sola generación ni de un solo lugar y una comparación entre el texto del Antiguo y el Nuevo Testamento puede darnos idea de la dificultad y de la importancia, a un tiempo, de dicha puntuación.En Génesis 47:31 leémos: «Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama» y en Hebreos 11:21 «adoro estribando sobre la punta de su bordón». La palabra hebrea M. T. podía ser mita (cama), mate (bordón) y así se tradujo a la Septuaginta griega, antes de la puntuación masorética, y de allí citó el escritor de la epístola mencionada.Después del regreso de Babilonia declinó el uso del hebreo como lengua hablada, quedando como lengua sagrada, y ocupando su lugar en el pueblo el arameo; pero algunos eruditos como el profesor M.H. Segal, dicen que hasta el tiempo de Cristo el hebreo fue lengua hablada de Judea, si bien conceden, con respecto al lenguaje de Jesús, que el arameo era la lengua vernácula de Galilea en el periodo romano.El profesor T.W. Manson ha sugerido que, en sus discusiones con los fariseos, Jesús pudo emplear el hebreo como ellos. Es hebreo rabínico (desarrollo posterior del hebreo bíblico) que fue el lenguaje de la Mishna codificación de la tradición oral puesta por escrito por el año 200 después deCristo.Mencionemos que estas diferencias de lenguaje las señala la misma Biblia como por ejemplo el caso de la alianza en Mizpa, donde Jacob pone al majano un nombre en la «lengua de Canaán» y Labán otro en arameo (gen.31), y en el caso de Jueces 12 donde los de Ephra no podían pronunciar la palabra «shiboleth». En tiempos del N.T vemos que a Pedro «se le conoció» que era galileo, pues según Bruce, tenían fama de pronunciar de modo gutural. Winton Thomas dice que en Esther, Eclesiastés y muchos Salmos se descubre una poderosa influencia aramea, y que por el segundo siglo AC el hebreo, como lengua hablada, fue muerto. El libro de Daniel (165 AC) dedicado a la lectura popular, muestra la verdadera extensión de la influencia aramea por entonces.En uno de los escritos rabínicos se lee: «No sea el arameo ligeramente estimado por todos viendo que el Santo (bendito sea El) ha dado honor a esta lengua en la Ley, los Profetas y los Escritos.» Lo que indica que la lengua aramea se encuentra en porciones en las tres divisiones principales del AT. Se encuentra una mención en arameo en la Ley (Gen.31:47) un versículo en los profetas (Jer.10:11) y dos considerables secciones en los Escritos (Dan. 2:4 a 28 y Esdras 4:8 a 6:18 y 7:12-26).Al arameo se le llamó antiguamente caldeo, porque en Dan. 2:4 algunas traducciones, como la autorizada inglesa dieron pie a llamar caldeo al arameo, por una inferencia errónea.En este libro de Daniel han quedado sin traducir algunas palabras arameas, como «mene», «tekel» y «upharsin».Los judíos dicen: «Moisés nos ha dado la ley pero Esdras la ha restaurado» y por ello se dice que fue esdras quien, tras la cautividad, reunió todos los libros sagrados y formó lo que se llama el canon del Antiguo Testamento; opinión que otros no comparten; cierto es que a la vuelta del cautiverio, tanto Esdras como Nehemías, tuvieron que enfrentarse con una dificultad linguistica.Mucho pueblo no entendia el hebreo especialmente los hijos de los matrimonios mixtos, y cuando la gran concentración en Jerusalem para oír a Esdras y a sus ayudantes leer «El libro de la ley de Moisés», la lectura tuvo que interpretarse al arameo siendo notable aquí que la voz «meforash» que se traduce por «con interpretación» «aunque en español aparece como «claramente», es la misma aramea «mefarash» que se empleaba precisamente como término técnico en el servicio diplomático del imperio persa. Conociendo las dos lenguas, aquellos hombres pudieron traducir al pueblo lo escrito en el Libro Sagrado y las gentes «se entristecieron y lloraron.»Esta interpretación es sencillamente lo que se llama TARGUM o paráfrasis oral del texto hebreo de la escritura, y es la prueba más temprana y directa que se posee del texto corriente entre los judios.
Distintos hombres, sin perder su personalidad y su idiosincracia de escritor, en distintas épocas, fueron escribiendo la Biblia, y ese Libro, ese texto, fué considerado como sagrado.
Leèmos, pues que el rey Josafat mandó una comision de principes y levitas y doctores de la ley que «enseñaran en Judá, teniendo consigo el libro de la ley de Jehová rodearon por todas ciudades de Judá enseñando al pueblo» (II Crón. 17:7).En consecuencia fue que «cayó pavor de Jehová sobre todas las tierras» y más tarde, cuando Joas es coronado, el sumo sacerdote Joiada le unge, le pone la corona y le entrega «el testimonio» ( II Crón. 23) de conformidad con lo mandado en Deut. 17: 18: «Y será, cuando se asentare sobre el trono de su reino , que ha de escribir para sí, en un libro el traslado de esta ley, del original de delante de los sacerdotes levitas» viendose obligado el rey a tenerlo consigo y a leerlo todos los dias de su vida, «a fin de se prolonguen sus dias en su reino».Aunque el conocimiento de la lengua hebrea se hallaba en un nivel bajo durante la edad media en la Iglesia, pudo, no obstante, imprimirse un Antiguo Testamento hebreo, después de la invención de la imprenta en 1448. Johannes Reuchlin (1455-1522) a quien Philip Schaff llamó «padre del aprendizaje del hebreo en la Iglesia Cristiana» estudió griego en la Universidad de Paris y aprendió los rudimentos del hebreo del mismo John Wessel, que había trabajado allí durante 16 años antes que él.Reuchlin pagó diez monedas de oro a un rabino para que le explicase una simple frase hebrea que no podía descifrar.Basándose en las obras de David Kimchi que procedía de una familia distinguida de eruditos judíos, el tal Reuchlin preparó su Gramática Hebrea y Diccionario Hebreo, que fueron de tanta utilidad para los maestros cristianos.









