OBEDIENCIA ES EL PRECIO DEL ÉXITO (14).

GETSEMANI (2)

OBEDIENCIA ES EL PRECIO DEL ÉXITO:
Así lo expresa Josué 1:8. “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.”

Hemos visto tres ejemplos muy claros, hablándonos de obediencia y tentación: Adán y Eva en el Edén, Esaú en la cocina de su tienda con Jacob y Jesús en el desierto. El secreto esta en donde ponemos el énfasis:
Adán y Eva, lo enfocaron en su vanidad.
Esaü, en su hambre.
Jesús, en las razones de su Padre.

El hambre física de Jesús no tenía valor comparada con el propósito de Dios de alcanzar la salvación para todos los hombres por medio de su persona. He.5:7-10: “Y aunque era Hijo, por lo que padeció, aprendió la OBEDIENCIA, y habiendo sido perfeccionado vino a ser autor de eterna salvación para todos lo que le obedecen.”

COMPROMISO:
Jeremías 2:2. “Acuérdate de lo que Dios se acuerda.”
¿Soy tan espontáneamente bondadoso con Dios como solía serlo? ¿O espero tan solo que Dios sea bondadoso conmigo?
¿Estoy lleno de las pequeñas cosas que alegran su corazón a mi respecto? ¿O me estoy lamentando porque las cosas van mal?

NO HAY GOZO EN EL ALMA QUE HA OLVIDADO LO QUE DIOS APRECIA.
Es una gran cosa pensar que Jesucristo tiene necesidad de MI. “DAME DE BEBER”. (Jn.4).
¿Cuánta bondad le ha mostrado esta semana pasada? ¿He sido yo bondadoso manteniendo Su reputación con los hechos de mi vida?
Dios está diciendo a su pueblo: “No son amantes de mí ahora, pero recuerdo el tiempo cuando lo eran.”
“Heme…acordado…del amor de tu desposorio”. DESPOSORIO, significa una promesa mutua de contraer matrimonio. Ej. el desposorio de la virgen María con José.

COMPROMISO, significa una relación de pacto, un acuerdo entre dos o más personas.
¿Estoy tan lleno hasta rebosar de amor a Jesucristo como lo estaba al principio, cuando buscaba la manera de probarle mi cariño? ¿Me ve el Señor recordando el tiempo cuando no sentía gusto en nada sino sólo en El? ¿Me halla así ahora o me he vuelto tan sabio en mi manera de amarle? ¿Estoy tan atento al respecto que creo merecer pensar primero cuánto de servicio le debo dar?

COMPROMISO
Para hablar de compromiso, lo primero que tengo que tener bien en claro es: ¿qué quiere Dios de mí? ¿Qué me pide a mí como persona que está dispuesta, que ha determinado obedecerle reconociéndolo como Dios Soberano, asumiendo su soberanía sobre mi vida?

1) DIOS TIENE INTERÉS EN MI PERSONA
Los anhelos de su corazón están puestos en mí. Yo soy el objeto de su amor. El quiere derramarse en mí en ternuras, cuidados, en compasión. Oseas 11:8: “¿Cómo puedo abandonarte, oh Efrain? Mi corazón se conmueve dentro de mí. Se inflama toda mi compasión.”

¿Qué me pide Dios Padre? Prov.23:26: “Dame, hijo mío, tu corazón (mi vida).”
“De toda cosa guardada guarda tu corazón porque de el mana la vida.”
Compromiso es una relación de pacto, un acuerdo entre dos o más personas.

Jesucristo establece un pacto, mediante el cual yo puedo recuperar mi antigua naturaleza de Hijo de Dios creyendo en él y recibiendo el regalo de mi deuda saldada, pagada con su sangre a mi favor.
Yo he pactado con Jesucristo al creer en El y reconocerlo como mi Señor y Salvador personal; El ahora es mi Señor y Amo.

Pero Dios es un Dios de Amor, no un Dios tirano. Siempre que Jesús invita a una persona a ser su discípulo le precede un “si”: Si quieres; nunca obliga. Pero aclara las condiciones. Lc. 14:26,27,33. “Si alguno viene a mí y no aborrece no puede ser mi discípulo” ¿Cómo entendernos ésto?
Si los lazos más Íntimos de la vida chocan con las demandas de Jesucristo, dice el Señor que debe haber inmediata obediencia a El. El discipulado significa devoción personal y apasionada a una persona, nuestro Señor Jesucristo.

Hay una diferencia entre devoción a una persona y devoción a unos principios o a una causa. Nuestro Señor nunca proclamó una causa. Proclamó devoción personal a El mismo. Ser un discípulo es ser un esclavo por amor del Señor Jesús. Muchos de los que nos llamamos cristianos no somos consagrados.

Ninguna persona en el mundo puede tener este amor apasionado hacia el Señor Jesús si el Espíritu Santo no se lo ha infundido. Ro.5:5.
Le podemos admirar, le podemos respetar y reverenciar pero no le podemos amar sino a través del Espíritu Santo. El único amante del Señor Jesucristo es el Espíritu Santo y El es el que derrama el mismo amor de Dios en nuestros corazones. Siempre que el Espíritu Santo ve una oportunidad de glorificar a Jesús en tu vida, llenará tu corazón, tus nervios, toda tu personalidad y te hará realmente arder y brillar con verdadera devoción a Jesucristo.

¿Cuál es el primer mandamiento personal que Dios ordena a sus hijos? Deut.6:5; Mt.22:34: El gran mandamiento: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y con toda tu alma y con todas tus fuerzas.”
¿Dónde están tus fuerzas? ¿En obras? ¿Dónde está tu alma? ¿Tras qué sueño?
¿Donde está tu corazón? ¡Puede estar en tantas cosas!

Jesús el Hijo de Dios habla así en Juan 14:9-11: “Como el Padre me ha amado, así yo os he amado; PERMANECED EN MI AMOR. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y PERMANEZCO EN SU AMOR. Estas cosas os he hablado para que MI GOZO ESTE EN VOSOTROS y VUESTRO GOZO SEA CUMPLIDO.”

No hay gozo en el alma que ha olvidado lo que Dios aprecia.
¿Qué recuerda Dios con respecto a la Iglesia? Que formamos el conjunto de personas redimidas. Ap.2:2-4: “Yo conozco tus obras y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos y has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos. Y has sufrido y has tenido paciencia. Y has trabajado arduamente por amor de mi nombre y no has desmayado. Pero TENGO CONTRA TI (demanda) que has dejado tu primer amor.”
Dios nos está revelando el punto principal donde debemos poner el énfasis. Como individuo y como Iglesia el énfasis está en el amor, (demanda).

En contraste veamos a Is.61:10 – ésto es lo que Dios aprecia de su iglesia: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó con manto de justicia, como a NOVIO me atavió y como a NOVIA adornada con sus joyas.
ISAÍAS 62:4,5.
v.4 “Nunca más te llamarán desamparada, ni tu tierra se dirá más desolada sino que seras llamada Hefzi-ba (mi deleite está en ella) y tu tierra, Beula (desposada) porque el amor de Jehová estará en ti y tu tierra será desposada.”
v.5 “Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.”

2- DIOS NOS BUSCA PARA TENER UNA PROFUNDA E ÍNTIMA COMUNIÓN CON NOSOTROS.
En las siguientes palabras expresa su deseo de esta manera:
“Me he acordado de ti: Cuando andabas en pos de mí en el desierto en tierra no sembrada.” (Jer. 2:2).
¿A cuántos de nosotros halló Dios en un desierto? ¿Cómo fuimos tratados por Dios en esas condiciones? ¿Cuántos saben cuál es la porción de jehová y la heredad que le tocó?

DEUTERONOMIO 32:9-14.
A) ¿Cómo lo halló? En tierra de desierto – en yermo de horrible soledad. (Yermo
significa terreno inhabitado, inculto sin cultivo.

B) ¿Cómo lo trató?
i) Lo trajo alrededor.
ii) Lo instruyó.
iii) Lo guardó como a la niña de sus ojos.
iv) Lo guió.
v) Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra.
vi) Lo alimentó con lo mejor del trigo.
vii) Le dio de beber.

C) ¿Cómo respondió a todo ésto la heredad? Dt.32:15:
v.15 “Pero engordó Jesurun y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa). Entonces abandonó al Dios que lo hizo y menospreció la Roca de su salvación.”

Notemos que para ser prosperados antes tenemos que aprender que ningún bienestar de este mundo puede impulsarnos a dar coces a Dios, que es la Roca de nuestra salvación. Jesurun es un nombre poético de Israel. Dar coces significa resistir, no querer convenir en una cosa.

Muchas veces Dios no nos puede dar todo lo que El desea porque eso nos haría daño. Examinemos tres causas que pueden producir el abandono.
1) Normalmente ocurre en tiempo de bendición.
2) Un liderazgo flojo, mediocre, sin sabiduría.
3) Olvidar al Dios verdadero y encontrar un sustituto.

¿Qué hacer cuando ésto sucede? Siempre hay solución.
Jeremías 3:14  “Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sión”.
v. 15 “Y os daré pastores según mi corazón que os apacienten con ciencia y con inteligencia.”

Dios no está mirando tu obra, la tiene en cuenta, pero está mirando tu vida. No puede haber Iglesia Victoriosa sin un pueblo con personas enamoradas del Señor. El se declara esposo enamorado. ¿Cómo y cuánto lo estas amando? La Iglesia de Jesucristo es la enamorada que se atavía para las bodas, la que por estar llena de amor va quitando sus manchas y sus arrugas. La que oye la voz de su Señor.

Esto es así porque El tiene diseñado el futuro de su Iglesia.
Isaías 35:1-4.
v.1 “Se alegrará el desierto y la soledad, el yermo; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.”
v.2 “Florecerá profusamente y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón.”
Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro. Profusamente, significa abundancia excesiva.
El verdadero cristiano transita un camino hacia arriba estableciendo relación de pacto (compromiso) responsabilidad y obediencia.

¿Ustedes creen, o alguna vez pensaron que hoy al igual que en el pasado, hay infidelidad en el pueble de Dios? Medítelo mientras lee el capítulo 2 del libro de Oseas.
Dios nos está hablando. El quiere atraer nuestra atención. Hay cosas que no podemos permitirnos el lujo de ignorar.
Oseas 2:14.
v.14 “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. (v.18b y 19) Y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre. Y te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. (v.20) y te desposaré conmigo en fidelidad y conocerás a Jehová.”
Nuestro compromiso es con una Persona, con ninguna cosa, con una Persona especial, única, que va más allá de nuestro entendimiento, un Dios en tres personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Dios nos está llamando a ENTENDER. Daniel 12:3 nos dice: “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.”
Y el v. 10: “Muchos serán limpios y emblanquecidos y purificados. Los impíos procederán impíamente y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos COMPRENDERÁN.” ¿Qué estamos edificando?… sobre el único fundamento seguro, es decir, la persona de Jesucristo.

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