Estudios Biblicos y Predicas Cristianas Gratis! Enseñanzas de Instituto Biblico Gratis!
El siguiente pp.s está basado en la buena intención de un padre de enseñarles a sus hijos, a no juzgar demasiado rápidamente a las personas, como tampoco los sucesos de la vida, contiene un buen material Para reflexionar en lo vital que es aprender de la vida misma. Cada periodo es una verdadera parte del éxito que alcancemos al finalizar.
¿Cómo alcanzar sabiduría? Nos guste o no debemos tomar conciencia de la fragilida de la vida. Así nos aconseja el escritor bíblico:
“Hazme saber, Jehová mi fin,
Y cuánta sea la mediad de mis días;
Sepa yo cuan frágil soy.” Job 39:4
Siempre el consejo de Dios es para nuestra felicidad. Reflexionemos entonces con esta palabra en nuestra mente. Y… ¡¡ feliz recorrido de tu estacion presente!! (click aquí): ESTACIONES_DE_LA_VIDA
8 No des lugar al enojo
ni te dejes llevar por la ira;
eso es lo peor que puedes hacer
9 Los malvados serán destruidos,
pero los que esperan en Dios
recibirán la tierra prometida.
Salmos 37:8-9 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
Salmos 40
Dios es mi libertador
Himno de David.
1 Toda mi esperanza
la tengo puesta en Dios,
pues aceptó atender mis ruegos.
Salmos 40:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
3 Pero también nos alegra tener que sufrir, porque sabemos que
así aprenderemos a soportar el sufrimiento. 4-5 Y si aprendemos
a soportarlo, seremos aprobados por Dios. Y si él nos aprueba
podremos estar seguros de nuestra salvación. De eso estamos
seguros: Dios cumplirá su promesa, porque él nos ha llenado el
corazón con su amor, por medio del Espíritu Santo que nos ha
dado.
Romanos 5:3-5 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
3 Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes
aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.4 Por lo
tanto deben resistir la prueba hasta el final, para que sean
mejores y capaces de obedecer lo que se les ordene.
Santiago 1:3-4 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
Paciencia y valor
7-8 Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia y no se
desesperen, pues ya pronto viene Cristo el Señor. Hagan como
el campesino, que con paciencia espera la lluvia y también
espera que la tierra le dé buenas cosechas.
Santiago 5:7-8 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
La evidencia clara de que cada discípulo fue lleno del Espíritu Santo en esa ocasión fue cuando demostraron la habilidad sobrenatural para hablar en lenguas que ellos nunca habían estudiado.
Jesús usó el término griego dunamis (traducido como poder), del cual derivamos la palabra dínamo. Un dínamo es una máquina que genera un suministro de energía consistente y continua.
Así que el Espíritu Santo dentro de nosotros genera poder que nos capacita para ser testigos para Cristo.
Note el énfasis íntimo: “Doy gracias a Dios…” El hablar a Dios en lenguaje del Espíritu aumenta y fortalece la conciencia personal de las relaciones y comunión íntima de uno con Dios. Pablo dio gracias a Dios por la habilidad de hablar en lenguas, ya que esto solo puede ser otorgado por Dios, a través de su Espíritu; el PRIVILEGIO de hablar en tales misterios sagrados e íntimos (1 Cor. 14:2); por la DISPONIBILIDAD de esas ricas bendiciones – que en cualquier tiempo, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia, una persona puede tener una comunión íntima con Dios. Podemos orar, cantar, expresar nuestra gratitud, bendecir a Dios en el Espíritu, etc… Nuestra mente para este tiempo esta neutral (1 Cor. 14:14); así que debemos sentirnos reposados, refrescados y edificados por este ejercicio espiritual.
Dios dice a través de Pablo: “Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas…” (1 Cor. 14:5).Pablo también dijo: “Doy gracias a Dios que hablo en lenguas mas que todos vosotros…” (1 Cor. 14:18).Note el énfasis íntimo: “Doy gracias a Dios…” El hablar a Dios en lenguaje del Espíritu aumenta y fortalece la conciencia personal de las relaciones y comunión íntima de uno con Dios. Pablo dio gracias a Dios por la habilidad de hablar en lenguas, ya que esto solo puede ser otorgado por Dios, a través de su Espíritu; el PRIVILEGIO de hablar en tales misterios sagrados e íntimos (1 Cor. 14:2); por la DISPONIBILIDAD de esas ricas bendiciones – que en cualquier tiempo, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia, una persona puede tener una comunión íntima con Dios. Podemos orar, cantar, expresar nuestra gratitud, bendecir a Dios en el Espíritu, etc… Nuestra mente para este tiempo esta neutral (1 Cor. 14:14); así que debemos sentirnos reposados, refrescados y edificados por este ejercicio espiritual.
Algunas veces estamos conscientes de que necesitamos ayuda, pero no entendemos que es lo que realmente esta mal y como orar al respecto.No obstante, el Espíritu supera tal insuficiencia por nosotros.
El examina nuestros corazones y descubre exactamente dónde estamos que nos hace falta. El sabe además cual es en la mente del Espíritu – la voluntad de Dios para nosotros.
Luego comienza a ora por nosotros según la voluntad de Dios, llevándonos de esa manera a la armonía con tal voluntad. El hecha fuera todos los consejos, inhibiciones y pensamientos negativos que nos han impedido. El nos induce hacia todo lo que sea positivo y hacia los propósitos buenos de Dios para nuestras vidas.
Esa clave de suplica del Espíritu a nuestro favor es uno de los medios más poderosos que Él usa para la “renovación” del espíritu de nuestra mente.
Cuando hablamos en lenguas, aunque las palabras parezcan un misterio para nuestro intelecto humano, nos estamos edificando a nosotros espiritualmente. Crecemos cada vez mas fuertes cuando practicamos este don.
El propósito principal de este ejercicio espiritual de hablar en lenguas no es que hablemos para los hombres, sino para tener comunión con Dios. Al tener comunión con Dios de esta manera, somos libres de las limitaciones y restricciones de nuestra mente finita. No estamos restringidos a hablar únicamente de las cosas que hemos aprendido por nuestro intelecto.
Somos libertados para hablar también de cosas que somos enseñados intuitivamente por el Espíritu de Dios (1 Cor. Cap. II). Tenemos comunión con Dios acerca de las cosas profundas, cosas que aún siguen siendo misterio para nuestras mentes finitas.
Esta es la profundidad de la comunión de la cual David habló: Un abismo llama a otro… (Sal. 42:7). La profundidad de nuestro ser espiritual tiene comunión con las profundidades del ser de Dios, y viceversa.
6 – Esto nos mantiene conscientes de que el Espíritu Santo mora en nuestro interior.
7 – Nos permite confiar en Dios mas completamente.
Desarrollarse en la vida del Espíritu es un caminar de fe. Cada expresión en lenguas es un acto de fe. A medida que Dios comienza a llevarnos del reino o esfera de la edificación del Cuerpo de Cristo (1 Cor. 14:6), cada nueva fase es un paso nuevo de fe.
8 – Es una liberación de emocional positiva.
El bautismo en el Espíritu Santo no es una experiencia emocional en su origen, sino espiritual. Sin embargo, nuestras emociones responden inevitablemente a esta experiencia y se envuelven en ella. Nuestras emociones son frecuentemente tocadas por el Espíritu, y le conferimos expresión por medio del estímulo del Espíritu. Esto no es algo nocivo o negativo. Por el contrario, es algo saludable y beneficioso.
Demasiados cristianos procuran negar o suprimir completamente sus emociones, como si hubiera algo malo o pecaminoso acerca de la expresión emocional. Pero esto no debe ser así. Somos seres emocionales. Dios fue quien nos creo de esa manera. A fin de que podamos funcionar a plenitud, deberá haber expresión emocional de tiempo en tiempo.
Cuando esta expresión es inducida y animada por el Espíritu dentro de nosotros, podemos estar seguros de que será la expresión emocional mas saludable y agradable posible. De seguro que nos limpiará, liberará, fortalecerá y edificará. No sienta temor de ella; confiérale salida libre a tales expresiones. De seguro que estará más saludable y feliz al hacerlo.
Pablo dice que podemos “… bien dar gracias…” (1 Cor. 14:17), por medio de expresar gratitud a Dios por el Espíritu en el lenguaje que El nos dé. Al expresar las gracias de esta manera, usando el don de lenguas, es algo superior a cualquier cosa que nuestra mente humana pudiera pensar o decir. Esto irrumpe a través de nuestras limitaciones, y ministra a Dios en el Espíritu (Jn 4:24).
10 – Esto capacita a uno a orar en el Espíritu.
“¿Qué pués? Oraré con el espíritu pero oraré también con el entendimiento” (1 Cor. 14:15). “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades, pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Rom. 8:26,27).
“Pero vosotros, amados, edificados sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo” (Jud. 20).
11 – Es un recurso de renovación y reposo.
El tener comunión con Dios en Lenguas es una experiencia tranquilizadora y refrescante. El cuerpo y la mente pueden reposar completamente. No tenemos que pensar lo que tenemos que decir después ni como decirlo. El Espíritu fluye a través de nuestra comunión perfecta con el Padre, y recibimos el beneficio de esa hermosa comunión. Es un tónico para el espíritu, alma y cuerpo.
12 – Es un ministerio de Alabanza y Adoración.
“Porque los oían que hablaban en lenguas, Y QUE MAGNIFICABAN A DIOS” (Hch. 10:46).
“Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en nuestros corazones” (Ef. 5:19).
Muy a menudo cuando hablamos en lenguas, el Espíritu esta adorando, alabando y loando a Dios. El Espíritu está magnificando las obras maravillosas de Dios a través de nosotros. ¡Que privilegio y gozo que El pueda utilizar nuestros labios para pronunciar loores tan elevados a Dios!
13 – Esto incluye cantar Cánticos en el Espíritu.
“… cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.” (Ef. 5:19; Col. 3:16).
14 – Es un medio escritural de mantener la plenitud del Espíritu Santo.
15 – Con interpretación es un medio para edificar a otros.
Nuestra lengua personal, devocional o usada para la oración es de edificación para el que la ejercita. Solamente la persona individual es edificada por su uso. No obstante, esa lengua puede ser una bendición para los demás si es interpretada. Así es que el que habla en lenguas debe orar también por si interpretación, a fin de que otros creyentes reciban edificación.
16 – Es una llave para traer la mente de Cristo sobre nuestras mentes.
Cuando ofrecemos nuestro centro de control al Espíritu Santo, El comienza a llevar nuestra conversación y conducta hacia el control de Cristo.
Nuestro sometimiento al Espíritu Santo tocante al don de lenguas es como la liberación de las aguas dulces de la vida, la palabra de Dios. Por medio de usar este don regularmente, encontraremos fuerza para resistir las conversaciones negativas y de crítica – lo que santiago llama aguas amargas.
Es un medio de producir la mente de Cristo en nosotros, a fin de que podamos hablar únicamente aquellas cosas que sean útiles para nuestra propia edificación y para de quienes nos oyen.
CAPÍTULO SIETE
D) SU ORACIÓN PRIVADA
En cuanto a este tema, necesitaríamos tratarlo aparte, procuraremos apuntar – por lo menos – el aspecto esencial que tiene la oración en la vida de un predicador. La oración del predicador es la señal de su profundo amor hacia aquellos que ministra con su palabra.
”El descanso para el ministro debe ser como la máquina de afilar para la hoz: que se usa solamente cuando es necesario para el trabajo. ¿Puede un médico durante una epidemia descansar más de lo indispensable para su salud mientras los pacientes están esperando su ayuda en casos de vida o muerte? ¿Puede el cristiano contemplar a los pecadores en las agonías de la muerte y decir: “Dios no me pide que me afane por salvarlos?” ¿Es ésta la voz de la compasión ministerial y cristiana o más bien hablan la impureza sensual o la crueldad diabólica?”
Richard Baxter
Esto es así porque nadie que ha gustado el amor y el perdón del Salvador puede quedarse indiferente ante la angustia de los pecadores que caminan hacia la puerta del infierno. Dios necesita hombres con corazones ardientes, hombres dispuestos a colaborar en sus planes.
La Biblia afirma esta verdad de parte de Dios cuando expresa: “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra para corroborar a los que tienen corazón perfecto para con él.”
Hoy más que nunca la iglesia debe recuperar esta verdad fundamental. Cuando la institución humana procura mejorar sus programas, modernizar sus maquinarias y crear nuevos métodos, Dios sigue buscando un hombre de corazón perfecto para con El. Ninguna organización puede suplir al hombre ungido por el Espíritu de Dios.
”El Espíritu Santo no pasa a través de métodos sino de hombres. No desciende sobre la maquinaria sino sobre los hombres. No unge a los planes sino a los hombres: los hombres de oración.”
Tal debe ser el carácter y la conducta que irradiará un predicador que ama la oración. E.M. Bounds en su libro “La Oración, Fuente de Poder” nos expresa lo siguiente:
”El buen nombre y el éxito del evangelio están confiados al predicador, pues, o entrega el verdadero mensaje divino, o lo echa a perder. El es el conducto de oro para el aceite divino. El tubo no sólo debe ser de oro, además tiene que estar limpio para que nada obstruya el libre paso del aceite, y sin agujeros para que nada se pierda.
El hombre hace al predicador, Dios tiene que hacer al hombre. El mensajero, si se permite la expresión, es más que el mensaje.
El predicador es más que el sermón. Como la leche del seno de la madre no es sino la vida de la madre, así todo lo que el predicador dice está saturado por lo que él es. El tesoro está en vasos de barro y el sabor de la vasija impregna el contenido y puede hacerlo desmerecer.
El hombre – el hombre entero – está detrás del sermón. Se necesitan veinte años para hacer un sermón porque se requieren veinte años para hacer un hombre. El verdadero sermón tiene vida – nace juntamente con el hombre. El sermón es poderoso cuando el hombre es poderoso. El sermón es santo si el hombre es santo. El sermón estará lleno de unción divina siempre que el hombre esté lleno de la unción divina.”
Vemos entonces, con claridad, que el camino de la predicación no es para cristianos con convicciones simplistas, y una experiencia superficial en la oración. Esta clase de “pretendientes al púlpito” son como nos dice Pedro en su segunda epístola:
“fuentes sin agua, y nubes empujadas por las tormentas…” (2:17a).
Suficiente es el hambre espiritual, de afecto y amor que las ovejas sufren en el mundo para que sobre eso vengan a la iglesia y se les alimente con “sobras espirituales”, “comida guardada” por años y en proceso de descomposición, que mas que alimentar a los hambrientos los intoxican, los enferman. Tengamos temor de Dios antes de subir a un púlpito. Si nosotros no estamos bien alimentados, ¿cómo alimentar al pueblo?
Nada justifica a un predicador que no se prepara en oración y en estudio de la palabra. Ojalá que en la eternidad ninguno de nosotros tengamos que rendir cuentas por almas, que murieron en nuestras congregaciones por falta de un sólido alimento espiritual. ¿No te estremece al pensar en esto?
Hoy en día pululan en nuestras congregaciones muchos “picos de oro” – personas de palabra fácil.
Yo no estoy de acuerdo que cualquiera predique. A veces no se toma conciencia de lo que es un púlpito. Muchos creen que es como un arco de fútbol – cada vez que les hacen un gol, otro jugador pasa de arquero y el desastre es cada vez peor. Porque entonces es la iglesia la que pierde por goleada.
Si no hay alguien capacitado es mejor que nadie hable. Se puede leer la Biblia, orar y cantar. No se trata de que agarre la pelota el primero que llegue. Un hermano sencillo pero con sentido común puede hablar si es necesario. Pero lo hacen con una conducta y una trayectoria que los respalda. Mis hermanos, cuidemos la calidad y el contenido de nuestra enseñanza.
Sobretodo estemos alerta para evitar que se nos suban a los púlpitos ciertas cotorras de saco y corbata, muy en moda en estos días que hablan de todo y no dicen nada.
Es para mí tan importante este tema que quiero citar otras palabras de este gran hombre de Dios:
”La predicación más enérgica y más dura del ministro ha de ser para sí mismo … Dios demanda no grandes talentos, ni grandes conocimientos, ni grandes predicadores, SINO HOMBRES GRANDES EN SANTIDAD, EN FE, EN AMOR, EN FIDELIDAD, GRANDES PARA CON DIOS … Estos son los que pueden modelar una generación que sirva a Dios.”
Cuánto pierde la iglesia y cada uno de nosotros por no orar con más fervor, con más entrega! … Cuánta superficialidad notamos muchas veces en las oraciones de la iglesia. Parecen ser solamente un número del programa.
Y cuán pocos se dan cuenta que el “no orar”, es un grave pecado. ¿Por qué? Es decirle a Dios: no te necesito, yo sólo me basto. Creo que hoy, cada uno de nosotros debemos pedirle perdón al Señor por el pecado de nuestra falta de oración.
No me cabe la menor duda que aún si nos faltaran otros dones pero somos fieles intercesores delante de Dios, eso sería más que suficiente para que Dios pueda usarnos para su gloria.
Día a día quienes sirven al Señor se sienten abrumados por cargas y tentaciones tan difíciles y complicadas que solo una auto disciplina seria, aplicada a la oración, les mantendria en pie, vigorosos y bien parados, en medio del fragor de la batalla.
Muchas veces el activismo es nuestro peor enemigo – corremos de aquí para allá sin detenernos. Hay tantas cosas por hacer que olvidamos lo más importante.
Es cierto que nos damos cuenta que la oración “es en verdad la respiración vital del creyente, el aire que respira a diario”, sin embargo, nos cuesta buscar la presencia de Dios. No nos es fácil deleitarnos en su presencia.
Nuestra naturaleza se opone al espíritu como bien explica Pablo: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí para que no hagáis lo que quisiereis.” (Gal.5:17)
Esto no debe amilanarnos. Debemos mirar y considerar las vidas de hombres igual a nosotros que lucharon para superarse y lo lograron.
El biógrafo de Samuel Chadwick escribió: “Era esencialmente un hombre de oración: cada día se levantaba poco después de las seis e iba a una pequeña habitación, su santuario privado, donde tenía su hora devocional antes del desayuno.
Era potente en la oración pública porque era constante en su devoción privada.
Cuando oraba esperaba una respuesta de Dios. Ojalá hubiese orado más – escribió al final de su vida – aún si hubiese trabajado menos; y de lo más profundo de mi corazón desearía haber orado mejor.”
Cuando aprendamos que la oración privada es lo más importante, nuestra predicación sacudirá el corazón de los pecadores y molestará a los creyentes perezosos.
La oración es la que determina si hacemos nuestra predicación con nuestras propias fuerzas o si la hacemos con la unción del Espíritu.
No importa la clase de servicio que prestas en tu iglesia, cualquiera que sea, si no está previamente regado con lágrimas de oración y acciones de gracias en la presencia de Dios, será nada más que la presunción religiosa vestida de hermoso ropaje por fuera, pero vacía e inútil por dentro.
Así era el “celo religioso” de Pedro. Cuando a viva voz juraba que no negaría al Señor su orgullosa carne quería quedar bien con lo que lo miraban y le escuchaban. En realidad lo que él pensaba en su corazón era: “¡qué bien que estoy quedando delante de todos! El Señor debe estar contentísimo conmigo!”
Pero no terminó el señor de darle la espalda cuando el tuvo que aprender con dolor que él no estaba capacitado con sus propias fuerzas naturales para ser un discípulo fiel. Saboreando con amargura sus lágrimas aprendió una dura verdad. El servicio natural no sirve en el reino de Dios.
Antes de servir hay que morir. Mi hermano, la oración mata tu carne. La oración quiebra tu orgullo. La oración te humilla bien humillado. Para que no le robes la gloria a Dios.
Lo que quiero decir es que sin oración no hay fruto. Es trabajar en vano. Como pretender que la semilla germine en tierra seca.
”La forma, la hermosura y la fuerza del sermón es como paja a menos que tenga el poderoso impulso de la oración en él, a través de él y tras él.
El predicador debe, por la oración, poner a Dios en el sermón. El predicador por medio de la oración, acerca a Dios al pueblo, antes de que sus palabras hayan movido al pueblo hacia Dios.
Hay innumerables predicadores que desarrollan sermones notables, pero los efectos tienen corta vida y no entran como un factor determinante en las regiones del Espíritu donde se libra la batalla tremenda entre Dios y Satanás, el cielo y el infierno, porque los que entregan el mensaje no se han hecho militantes, fuertes y victoriosos en la oración.” (E.M. Bounds).
El diablo sabe esto y procurará que los predicadores no oren. Hará todo lo que está a su alcance para impedirlo. Así que no te extrañes de que te cueste orar. Eso demuestra que debes elegir entre la vida y la muerte. Cada vez que oras eliges por la vida. La tuya y la de todos aquellos que alcanzarás por tu ministerio.
LAS SEIS PRIMERAS TROMPETAS – (CAPS. 8 y 9).
Como vemos aquí las SIETE TROMPETAS son el SEPTIMO SELLO, cuando el septimo sello se abrió, hubo “silencio en el cielo como por media hora.” Como el telón que se baja para preparar a los espectadores para algo portentoso. Luego de este misterioso silencio, comenzarán a sonar las trompetas en una progresión ordenada hasta su total consumación (11:14-15).
Las cuatro primeras trompetas (8:7-12). Parecen estar relacionadas con los “cuatro vientos” de la “ira del Cordero” (en 6:16 – 7:3), y que habían sido detenidos mientras se sellaba a los 144.000 que pasarían por la gran tribulación. Al sonido de cada trompeta se nos describe estas calamidades:
1- Granizo,fuego y sangre sobre la tierra.
2- Un monte ardiendo echado al mar.
3- Una estrella candente cae sobre los ríos.
4- Son heridos el sol, la luna y las estrellas.
Los vrs. 7 al 12, cada uno en su segunda parte nos ilustran, su alcance desvastador, con la frase que afectaba a “La tercera parte de…”
El vr.13, siguiendo con el gran protagonismo angélico, tenemos los tres áyes, o clamores por la suerte futura de los habitantes de la tierra ante los próximos e inminentes desastres.
La quinta trompeta (Cap. 9: 1-11).
Tenemos aquí la descripción de una terrible invasión de demonios, salidos del abismo, en forma de langostas infernales. Su trabajo es atormentar a los hombres que no están marcados con el sello del señor, pero sin llegar a quitarles la vida. En la zona de Palestina estas plagas de langostas son frecuentes y conocidas. Las mismas provienen de la parte oriental del Mar Muerto y avanzan dejando desoladas las tierras.
Sin duda que en la mente de Juan están presentes las referencias de las plagas de langostas que Dios envió sobre Egipto (Ex 10:12-19), y también la que describe el profeta Joel. Notemos que este ejército de langostas sube del abismo, que aquí es considerado como la morada de los demonios. En esta concepción la tierra está comunicada con este abismo por medio de un pozo muy profundo, que permanece cerrado, y cuya llave la tiene el mismo Dios, con el fin de limitar la actividad diabólica sobre el planeta.
Siguiendo con la descripción de este capítulo tan terrorífico, dice en el vr.1, que Juan ve una estrella caer del cielo sobre la tierra, a la cuál fue dada la llave del pozo del abismo. La estrella representa un ángel y esto es debido a que en la literatura apocalíptica los ángeles eran quienes dirigían las estrellas y eran también la personificación de las mismas.
Para los judíos estos seres semi-divinos por su desobediencia, podían convertirse en demoníacos y malos, hostiles y dañinos a Dios y a los hombres. Algunos estudiosos creen que aquí se refiere al ángel que guardaba el abismo. Y que no sería extraño que aludiese a Uriel, que según el libro apócrifo de Enoc, tenía autoridad sobre el mundo y el abismo. Esto solo como un comentario informativo.
El abismo en el apocalipsis describe el lugar donde se castiga hasta el día del juicio final a los ángeles caídos, los demonios, la bestia y el falso profeta de Satanás (9:1-2; 11:7; 20:1-3). El lugar del castigo definitivo será el “lago de fuego.” (20:10,14,15).
Quizás sea importante detenernos, pues este concepto del abismo fue sufriendo una evolución con el correr de los siglos. En el principio, por ejemplo, era el lugar donde estaban aprisionadas las aguas. En la creación se nos describe que las aguas rodean la tierra, (Gén.1:6-7), y Dios las separa creando en medio de ellas el firmamento. Así, el abismo es el lugar donde las aguas que podrían invadir la tierra, son contenidas por el poder de Dios, formando una especie de gran mar subterráneo.
Posteriormente, el abismo se nos presenta como la figura donde moran los enemigos de Dios, (Am.9:3; Is.51:9; Sal.74:13), algo así como una prisión subterránea. (Is.24:21,22). La cita anterior también nos ayuda a concebir el abismo como una gran grieta de la tierra solida, dónde se nos dice que las huestes celestiales desobedientes y los reyes de la tierra son hechos prisioneros.
Como ya citáramos la descripción más detallada del abismo la encontramos en el libro de Enoc, que influyó mucho en el pensamiento teológico del período entre los dos testamentos. Allí se nos dice que el abismo era la prisión de los ángeles caídos, los ángeles que vinieron a la tierra y sedujeron a mujeres mortales, los ángeles que enseñaron a los hombres a practicar adoración a ídolos y demonios en lugar de Dios, (Gén.6:1-4). Allí se lo describe de manera desoladora. Carecía de firmamento y de suelo. No tenia agua ni aves; desolado y estéril, el confín mismo de la tierra y el cielo, (Enoc.18:12-16). Era un lugar caótico. Había en él fuego que quemaba echando llamas, y un acantilado, cuya profundidad era mayor que cualquier capacidad humana de medirlo, (Enoc 21:1-10).
Todos estos elementos son para ayudarnos a entender que lo que está viendo Juan, es que en ese terrible tiempo de devastación, los terrores no serán naturales ni de este mundo. Sino que son de origen demoníaco, vienen del abismo, donde han sido aprisionados los ángeles caídos, las estrellas malditas y los espíritus del mal. Las peores y más horribles criaturas del universo gozarán, durante un tiempo, de su última oportunidad para llevar a cabo su terrible y espantosa tarea. Como nunca el mal y sus agentes cubrirán la redondez de la tierra.
Las llaves del pozo del abismo: dice (vr.1), que le fueron dadas a “…la estrella que caía del cielo.” Cristo mismo le hace entrega de las llaves lo que está de acuerdo con Ap.1:18, donde dice que Jesucristo tiene las “Llaves de la muerte y del infierno.” Aquí se resalta que el poder y la providencia de Dios es total y también controla los abismos y los poderes del mal. A pesar de todo el movimiento y despliegue del mal, que a través de distintas figuras, a veces terroríficas, Juan nos describe la absoluta omnipotencia de Dios y el Señorío de Jesucristo SOBRE TODAS LAS COSAS, es cuidadosamente realzada por Juan a través de todo el relato.
Cuando el ángel abrió el pozo (vr.2), para soltar la quinta calamidad sale una densa humareda, semejante -nos dice- al humo de un gran horno que oscureció el sol y el aire. Y de en medio de la humareda comenzaron a Salir fantasmagóricas langostas que se posaban sobre la tierra (Vr.3). No está hablando aquí de langostas, naturalmente, sino solo usando esta figura para tratar de describir a monstruos apocalípticos compuestos de varios elementos destructivos en sumo grado.
Veamos en los Vrs. 7 y 8, sus características, donde el autor describe estos monstruos como semejantes a caballos, preparados para la guerra que tenían rostros de hombres, cabellos de mujer, dientes de león y cola de escorpión. Esta terrible descripción está basada en pasajes bíblicos y también en tradiciones extra-bíblicas, como ya vimos. Así que notemos que “Los diversos elementos constitutivos de estas langostas infernales sirven para simbolizar el gran poder que tenían para hacer daño. Poseían la rapidez del caballo, la sagacidad del hombre, el atractivo de la mujer, la fuerza del león, la voracidad de la langosta y el veneno del escorpión. Difícilmente el autor sagrado podría imaginar otro ser más dañino y aterrador que el que aquí nos presenta.”
Notable es ver también que a estos seres tan maléficos se les prohíbe dañar los cultivos del hombre, es decir, la hierba verde de la tierra, la verdura y los árboles.
Tan sólo se les permite atormentar a los hombres que no están marcados con el sello de Dios sobre sus frentes (Vr. 4).
Lo terrible de este juicio es que se le ordena a estos monstruos-langostas no matar a los hombres, sino atormentarlos durante cinco meses. Esto a través de la picadura de un escorpión que a la vez que dolorosísima raramente es mortal. Estos cinco meses representan la duración de la vida de una langosta, o sea un verano entero. El tormento causado por estas langostas-escorpiones por medio de su picadura es tan doloroso que las victimas desearán y buscarán la muerte, pero no la hallarán, porque la muerte huirá de ellos (Vr. 6). Otra vez se nos presenta la muerte personificada, huyendo de los hombres, “para hacerlos sufrir más, y así obligarlos a volver en sí, reconocer su pecado y convertirse.”
De acuerdo con los comentaristas ya desde los tiempos,”las langostas son un símbolo de los tormentos espirituales provocados por los demonios en las conciencias de los hombres. Los malos espíritus atacarían a éstos con turbaciones de espíritu y remordimientos de conciencia tan fuertes que les harían desear la muerte y llamarla a gritos, aunque en vano. “El rey de estas langostas infernales es “el ángel del abismo”, en hebreo Abaddon y en griego Apolyon (Vr .11). Este primer término significa “destrucción” ó “perdición”, y suele ser empleado en la Biblia como paralelo de Seol que es sinónimo de región de los muertos (Job 26:6; Prov. 15:11; 27:20; 30:15). Es por lo tanto una personificación de los poderes de la muerte, como el Hades en Apocalipsis 1:18.
El autor traduce Abaddon en griego por Apolyon, que también significa, DESTRUCTOR. Lo que tal vez tenga relación con Apolo que con su arco y sus flechas causaba estragos, como las langostas con él aguijón venenoso semejante al de los escorpiones.
EL EJERCITO INFERNAL EXTERMINA LA TERCERA PARTE DE LOS HOMBRES – (9:13-21).
Vr.13: La voz que sale del altar parece personificar las oraciones de los santos allí ofrecidos.
Vr.14: La voz ordena que sean soltados los cuatro ángeles que estaban atados sobre el rio Éufrates. Históricamente en la literatura bíblica el Éufrates es el punto de partida de las grandes hordas invasoras. Durante siglos primero fueron los Asirios, después los babilonios, escitas y en tiempos de San Juan los partos.
Estos cuatro ángeles atados a orillas del Éufrates no debemos confundirlos con los de Apoc. 7: 1-3. Aquí parecen representar más bien las hordas invasoras que sembrarían por doquier la devastación y la ruina.
Los cuatro ángeles que estaban preparados por Dios para el momento preciso -para la hora, para el día, para el mes y para el año- señalado por su justicia, fueron sueltos (Vr.15). Su misión ya no es solo atormentar sino matar a la tercera parte de los hombres. El ejército que acompaña a los cuatro ángeles es una caballería infernal compuesta de 200 millones de caballos y sus Jinetes (Vr.16). Un número que indica la imposibilidad de contar las huestes del terror.
Aparentan estar armados con el fuego mismo porque el color de sus yelmos es como el rojo de un horno encendido, azul como el humo que se eleva desde un incendio y amarillo como el azufre que se quema eternamente en el abismo infernal. Los caballos tienen cabezas como de leones y colas como de serpientes; su respiración arroja fuego, humo y azufre. Para aumentar la destrucción, sus colas-serpientes muerden y envenenan. La consecuencia es que un tercio de la raza humana muere.
¿Cuál es el propósito?, que el resto los hombres recapacitara. Pero no ocurre así. Los hombres siguen adorando sus ídolos y los demonios que habitan en ellos y siguen en sus caminos de maldad. Y esto nos muestra la increíble dureza del corazón del hombre, al punto que la rebeldía produce una vida totalmente oprimida por fuerzas del mal. Aún cuando los hombres se creen sabios, toda su sabiduría es la muestra de su necedad. Basta mirar a nuestro alrededor la corrupción moral de nuestro mundo, como también lo afirma San Pablo (Rom. 1:28-32).
QUE DIOS GUARDE NUESTROS CORAZONES DE ADORAR CUALQUIER FORMA DE IDOLOS QUE NO SON EL VERDADERO DIOS VIVIENTE.
EL LLAMADO

¡Se ha hecho el llamado!
¡Un llamado para que la esposa le adore ha salido del Trono de Dios!
Dios está levantando una esposa adoradora. Una esposa que no sólo le ofrece alabanza de labios sino que le da alabanza de corazón. Una esposa que desea perderse en su amor por Su presencia.
Esta adoración trae vida al cuerpo de Cristo. Restaura el gozo a Su pueblo. Restaura nuestra amor hacia el Padre. Trae liberación y libertad.
Las banderas, las cintas, los panderos etc. son cada uno de ellos, adornos físicos que simbolizan lo espiritual. Nuestro propósito al utilizarlos es ministrar al Señor. Se utilizan como instrumentos de alabanza, adoración, guerra espiritual e intercesión.
Muchas personas consideran estos instrumentos como una nueva manera de adoración pero en realidad sólo son nuevas para nosotros. Estas maneras de adorar a Dios se mencionan a través de todo el Antiguo Testamento y acaban de ser re-descubiertas. Dios está restaurándolas para su esposa.
Isaías 61:10 habla de la esposa adornándose de joyas. Estos son adornos para que la esposa utilice.
Estos instrumentos son solamente simbólicos pero nosotros podemos sostenerlos en nuestras manos y físicamente levantarlos para expresar nuestro amor y gratitud a Cristo, nuestro Salvador.
Cuando Jesús entró en Jerusalén, la gente levantó ramas de las palmeras para saludar a Jesús como expresión de su amor, de victoria y de libertad.
Hoy día flameamos nuestras banderas y agitamos nuestros panderos como expresión de nuestro amor, de victoria y de libertad. Estamos flameando nuestras “ramas” simbólicas para darle la bienvenida a nuestro Rey que regresa pronto.
Esto es adoración visual. No hacen falta las palabras para entender esta adoración. Son símbolos que trascienden los idiomas y las barreras raciales. Las personas de diferentes idiomas y trasfondos culturales entienden que estás alabando al Señor. El Espíritu Santo puede usar estas expresiones visuales para alcanzar y penetrar un corazón endurecido.
De la manera que formas más tradicionales de alabanza y adoración preparan el ambiente y tocan el corazón para recibir la Palabra de Dios, así también esta forma de adoración es ungida y logra lo mismo.
Esta adoración visual es una forma de comunicación. Usamos estos instrumentos de alabanza para proclamar quién es Dios para nosotros. Al utilizarlos y levantarlos se puede representar un nombre, un tipo de carácter o un atributo de Dios. Y no sólo nos estamos comunicando con Dios sino también a los que están a nuestro alrededor.
Se ha hecho el llamado. Ahora necesitamos preguntarnos – ¿aceptaremos el llamado o nos resistiremos? Resistir es no hacer nada. Es el camino fácil – y el camino utilizado por la mayoría.
Una y otra vez oramos y pedimos que Dios nos use pero no queremos obedecerle cuando El desea obrar a través de nosotros. Suspiramos y decimos: “Oh, Señor, no puedo hacer eso”. Dios conoce nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. También sabe lo que podemos llegar a hacer con la ayuda del Espíritu Santo. Recuerda, El no nos usará en cosas mayores si nunca le obedecemos en lo pequeño. (Continúa leyendo mas sobre este tema relacionado a La presencia de Dios, haciendo click aquí: http://artescreativos.blogspot.com/2010_05_01_archive.html ).
35 Por eso, no dejen de confiar en Dios, porque sólo así recibirán
un gran premio. 36 Sean fuertes, y por ningún motivo dejen de
confiar cuando estén sufriendo, para que así puedan hacer lo
que Dios quiere y reciban lo que él les ha prometido. 37 Pues
Dios dice en la Biblia:
“Muy pronto llegará
el que tiene que venir.
¡Ya no tarda!
Hebreos 10:35-37 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

Los sufrimientos y nuestra confianza en Dios
1 ¡Todas esas personas están a nuestro alrededor como
testigos! Por eso, en los años que nos quedan de vida debemos
dejar de pecar, y dejar también de lado lo que nos estorba para
vivir confiando totalmente en Dios. Porque la vida es como una
carrera, y el pecado es como un estorbo que se nos enreda en
los pies y no nos deja correr.
Hebreos 12:1 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
8 Vale más el fin de algo
que su principio.
Vale más la paciencia
que la arrogancia.
9 No te dejes llevar por el enojo
que sólo abriga el corazón del necio.
Eclesiastés 7:8-9 (Nueva Versión Internacional)
4 Todo lo que está escrito en la Biblia es para enseñarnos. Lo
que ella nos dice nos ayuda a tener ánimo y paciencia, y nos da
seguridad en lo que hemos creído. 5 Aunque, en realidad, es Dios
quien nos da paciencia y nos anima. A él le pido que los ayude a
ustedes a llevarse bien con todos, siguiendo el ejemplo de
Jesucristo.
IX – EL ESPIRITU SANTO.
A) ¿Quién es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo es probablemente el miembro menos conocido de la Santa Trinidad. Es lamentable decir que hay una falta de conocimiento acerca de El, aún dentro de la iglesia misma. Si no le conocemos, ¿cómo vamos a experimentar los beneficios sobrenaturales que la Biblia afirma, el tiene para los hijos de Dios? Hay varias razones firmes del porqué esto no debería ser así:
1- El Espíritu Santo es Dios.
Como el tercer miembro de la Trinidad, El es co-igual con Dios el Padre y Dios el Hijo. Es apropiado, por consiguiente, que se le atribuya la misma reverencia, respeto y honor a El que a las demás deidades. Nunca debemos tratarlo como una deidad inferior. Debemos conocer tanto como nos sea posible de El como conocemos acerca de los otros dos miembros de la Divina Trinidad. El Espíritu Santo no solo es una persona; El es un SER DIVINO. (Juan 1:1). El es DIOS.
2- El Espíritu Santo es una persona.
Muchos cristianos parecen sentir que el Espíritu Santo es meramente un poder o influencia impersonal. Ellos tratan al Espíritu Santo como si Él fuera “electricidad” o alguna otra forma de poder que pudieran encender o apagar a discreción. Este concepto está muy lejos de la verdad. El es una persona que posee gran autoridad y poder, pero es mucho mas que el poder que posee. Es eminentemente digno del respeto y honor que nos reservamos para el Dios Todopoderoso.
a) El posee las características básicas de la Personalidad.
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, Él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará
todo que oyere, y os hará saber las cosas que abran de venir. El me glorificará.” (Jn. 16:13,14).
1- Intelecto: La habilidad para pensar y razonar.
2- Sensibilidad: La habilidad para sentir las cosas.
3- Voluntad: La capacidad de escoger y decidir.
b) Expresiones de su poder.
Un mero poder o influencia no sería capaz de sentir aquellas cosas que la Biblia afirma que El Espíritu Santo siente y experimenta.
Por ejemplo, somos exhortados a no contristar el Espíritu Santo (Ef. 4:30).
Ananias y Safira mintieron contra el Espíritu Santo (Hch. 5:3,4).
Sabemos que un poder no puede ser contristado. Usted no puede contristar la electricidad. Tampoco puede mentirle, ni tentarla. Un poder impersonal es incapaz de tales sentimientos. Pero una persona puede ser contristada, ofendida, molestada, tentatada o se le puede mentir. Note algunas expresiones de personalidad atribuidas al Espíritu Santo:
– Puede sentir: Ef. 4:30
– Puede consolar: Hch. 9:31
– Puede pensar: Rom. 8:26
– Puede hablar: Hch. 13:2
– Puede orar: Rom. 8:26
– Puede enseñar: Jn. 14:26
– Puede expresar su voluntad: 1 Cor. 12:11
– Puede prohibir: Hch. 16:6
– Puede obrar milagros: Hch. 19:6
c- Él no es un poder impersonal.
Una de las razones por las cuales muchos se refieren a Él simplemente como un mero poder o fuerza es debido aciertos nombres que se le atribuyen en las escrituras para describir su ministerio. A veces es llamado viento, lluvia, aceite, fuego, etc… pero todos ellos, son símbolos o nombres de varios ministerios que el ejecuta; sin embargo, Él mismo como Dios es mucho mas grande que esos ministerios a través de los cuales opera y se manifiesta.
3- Esta es la época del Espíritu Santo.
Él es el otro Consolador, quien ha tomado el lugar de Jesús (Jn. 14:16). Este período de la historia es el TIEMPO DE LA LLUVIA TARDIA (Zc. 10:1). O el tiempo de la actividad mas grande del Espíritu Santo que la iglesia jamás haya conocido. Por consiguiente, necesitamos saber tanto como nos sea posible acerca de su persona. Pues el vive en nosotros. Somos su templo. Y los vasos de barro a traves de los cuales manifestará su gracia y poder a nosotros y a los que nos rodean. Es entonces, asunto de vital importancia el conocerle como persona. Amarle. Desearle. Anhelarle con todo nuestro corazón.
B) LA IMPORTANCIA DEL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO
Esta es una frase algo controversial la cual tiene respaldo bíblico firme. Esta aparece cuatro veces en los evangelios y dos veces en el libro de los Hechos (Mt. 3:11; Mr. 1:8; Lc. 3:16; Jn 1:33; Hch. 1:5; y 11:16).
Bautizar significa sumergir completamente, o “sumergir dentro de”. Esta tiene un significado aún mas profundo, que es sumergir dentro de un elemento que tiene el poder para cambiar aquello que envuelve o cubre. Un buen ejemplo de esto es cuando se toma una indumentaria y se le cambia de color; tal vestidura o ropa se sumerge dentro de un elemento que transforma radicalmente la vestidura.
El ser bautizado en el Espíritu, es ser sumergido, metido, sepultado, rodeado completamente por, envuelto totalmente por el Espíritu santo.
Ahora bien, ¿Cuál será la evidencia inicial de que nosotros hayamos recibido la plenitud del Espíritu Santo?
www.EstudiosBiblicosCristianos.net | |||
Comentarios Recientes