
QUE LEER EN LA BIBLIA
Decidir qué leer en la Biblia es tan importante como decidir el método de lectura a seguir. Especialmente cuando se trata de una persona jóven en la fe que no sabe mucho acerca de los libros de la Biblia.
A veces se pone mucho énfasis en que uno debe leer y no se dice QUE es lo que uno debe leer. De manera que uno empieza por el principio, como todo libro.
Afortunadamente las historias del Génesis son entretenidas y el principio del Exodo también, pero mas adelante cuando empieza a enumerar las leyes y relata acerca de la construcción del tabernáculo, la lectura se hace pesada y aburrida y es muy común que la lectura quede allí. ¿Les ha pasado?
Cuando nos acercamos a la Biblia por primera vez, lo primero que tenemos que leer es el Nuevo Testamento, todo el Nuevo Testamento.
Aunque es importante el Antiguo Testamento, recuerda que en buena medida fue escrito para el pueblo de Israél de esa época; y yo que soy creyente debo regirme por el Nuevo Testamento. Por ello es fundamental leer todo el Nuevo Testamento y conocer y comprender su mensaje antes de leer el Antiguo. El Nuevo testamento fue escrito expresamente para la iglesia (y los creyentes que la componen) a fin de que ella sea edificada.
Todo lo que tengamos que saber en cuanto a Dios se encuentra en la Biblia. Todo lo que necesitamos saber a fin de fortalecernos y de crecer espiritualmente se encuentra en ella. Pero la Biblia no es un libro común; en realidad es una biblioteca de 66 libros, y como toda biblioteca, es preciso buscar la sección adecuada en busca de lo que necesitamos.
El plan de lecturas que sugerimos a continuación tiene por objeto orientar al creyente nuevo en su aprendizaje, a fin de que pueda concentrar su atención en los libros que contienen las respuestas a las necesidades principales.
Si se sigue el plan que ofrecemos, el lector logrará leer varias veces durante el primer año los libros más necesarios, el Nuevo Testamento entero dos veces, y al cabo del tercer año habrá leído toda la Biblia.
Enumeramos los libros a leer en el orden que consideremos más adecuado. Al mismo tiempo, indicamos las razones que nos mueven a considerarlos tan importantes.
1. LEASE PRIMERA DE JUAN SIETE VECES.
Lo que todo recién convertido necesita en primer lugar, es seguridad en cuanto a su salvación. No hay mayores posibilidades de crecimiento espiritual hasta que se hay aceptado: definitivamente:
– el hecho de que se es hijo eterno de Dios,
– de que lo que el Señor Jesús hizo en la cruz del calvario fue redimirnos para siempre de los pecados pasados,
– y de que hemos sido adoptados en la familia eterna de Dios.
Este hecho real es tan maravilloso y resulta tan contradictorio con lo que la intuición, la inteligencia y en entendimiento humanos sugieren, que SOLO puede venirnos a través de la Palabra de Dios. Si esperásemos hasta considerarnos merecedores de que se nos asegure que tenemos vida eterna, no la obtendriamos jamás. La única forma de conseguirla es leyendo la Palabra de Dios; y de los 66 libros de la Biblia, únicamente la pequeña epístola de Primera de Juan se escribió con ese fin expreso.
El autor admitió dícho propósito en el capítulo 5 y en el verso 13 cuando escribió: «Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.»
Teniendo en cuenta el mensaje especial que ella contiene, y la necesidad de todo creyente, se recomienda leer esta breve epístola de cinco capítulos todos los dias por una semana, haciendo al mismo tiempo las anotaciones correspondientes en el diario espiritual. Conviene evitar la repetición al escribir, lo cual no es dificil ya que esta carta está repleta de joyas preciosas.
Si al término de los siete dias las dudas en cuanto a la salvación persisten aún, sería recomendable seguir leyéndola siete dias mas; en caso contrario sería el momento de iniciar la segunda prioridad.
estudios biblicos
Apocalipsis: La bestia que sube del mar… (29)

Apocalipsis 13: 1-10. (Continuación…)
Corresponde a la bestia del occidente, la que a su vez se relaciona con Apocalipsis 17:10-14, representando a todas las fuerzas persecutorias que se levantarán contra la iglesia a través de los siglos.
Vr.1. Juan ve esta bestia venir del mar mediterráneo con siete cabezas y diez cuernos.
Se interpreta desde el punto de vista historicista que estas siete cabezas representan una sucesión de siete emperadores que pasaron por el trono de Roma. Como también se relacionan a las siete colinas sobres las cuales fue fundada la ciudad por Rómulo y Remo.
La figura con corte mitológico alude a la Hidra con muchas cabezas para significar su resistencia a la muerte, en la fábula destruida una cabeza quedaban las otras. Los cuernos son en la Biblia símbolos de su fuerza.
Las cabezas representan a su vez, el poder casi absoluto de los soberanos en todo el espectro social y espiritual de la época. Tomen nota, además que en cada una de las siete cabezas hay un nombre de blasfemia.
Esto significa sin duda alguna lo que sería para los cristianos contemporáneos a Juan, los títulos que los emperadores romanos se daban a sí mismos, como se puede observar en las monedas y sus inscripciones de la época.
Algunos de ellos eran indudablemente blasfemos: Augustus, Divus, Deus, Filius Dei, Dominus, Salvator, Benefactor, solo por citar algunos. Cada unos de estos significados herían profundamente a los judíos monoteístas y a los cristianos porque con ellos, un simple mortal, se arrogaba atributos que solo pertenecían a la divinidad.
Acercándonos ahora a la imagen de la bestia que nos presenta Juan, encontramos que está compuesta por elementos tomados de las cuatro bestias que describe también el profeta Daniel, (Dn 7:2-8, leer). Este ve en una visión nocturna salir del mar grande, es decir, del mediterráneo, cuatro grandes bestias diferentes unas de las otras. La primera era como un león con alas de águila; la segunda era semejante a un oso; la tercera era como un leopardo con cuatro cabezas; la cuarta totalmente diferente de estas, era terrible, espantosa y muy fuerte, armada con dientes de hierro y tenía diez cuernos.
Juan toma varios elementos de estas cuatro bestias para componer su terrible bestia. La cual es la síntesis de las cuatro bestias de Daniel. Parece que el vidente de Patmos nos dijera: ésta espantosa bestia reúne todo lo peor y lo terrible que las fuerzas del mal han podido organizar alguna vez en la historia humana para oponerse a los planes de Dios para ella.
Destaquemos aquí el vr.7ª, pues dice que: “…y se le permitió hacer guerra contra los santos y vencerlos.” Sabemos que los santos son los miembros de la iglesia, la que ya se había extendido por “… toda tribu, pueblo, lengua y nación.”
Aunque a veces no entendemos los planes de Dios, vemos que él muchas veces permite que la iglesia sea perseguida y muchos de sus miembros muertos. Tal vez sea porque la tribulación sirve para purificarla (vea I Pedro 4:12,13). Y es bien cierto que una vida cristiana sin prueba alguna, no puede formar cristianos con el carácter de Cristo. Además, muestra la gloria de Dios, en quien confían.
Sea de una u otra manera, ninguna persecución puedo abatir jamás a la iglesia como cuerpo de Cristo sobre la tierra. Al contrario, los que sean vencidos en las persecuciones serán los vencedores de sus propios enemigos (Apoc. 20:4-6). “La sangre de los mártires – cómo diría Tertuliano – es semilla de cristianos.”
El orgulloso imperio romano con sus pompas y fulgores de grandeza terrena, arrastró a muchos a que le rindieran culto. Los cristianos que se resistían eran sacrificados como enemigos del estado y de la religión.
“Pocos años después de la composición del Apocalipsis, Plinio el joven, narra en una carta al emperador Trajano la conducta que había seguido con los cristianos de Bitinia. A los acusados de cristianismo los hacía llevar ante la imagen del emperador y de los otros dioses para que les ofrecieran incienso e hicieran una libación de vino. Los que ejecutaban este rito eran puestos en libertad, en cambio, los que se negaban eran ejecutados como rebeldes.”
También se cuenta que el procónsul de Asia exigió a San Policarpo jurar por el nombre del César y llamarle Señor (Kirios), a lo que éste se negó rechazando esa confesión por idolátrica.
El vr.8, relata todo este proceso pues nos dice que adoraron a la bestia todos los moradores de la tierra. Solamente los cristianos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero, se negaron a esa adoración. Ya sea ofreciendo incienso a las imágenes de los emperadores, como tampoco siguiendo su estilo de vida pagano.
El espíritu del anticristo, el cual representa esta bestia, sigue operando hoy. Hoy se rinde culto a una sociedad materialista que no aprecia al ser humano por lo que es, sino por lo que tiene. Tal como hicieron quienes tenían su nombre escrito en el libro de la vida, asi debemos hacerlo nosotros hoy. Claro, siempre y cuando estemos seguros que nuestro nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero.
Por ello, la advertencia del vr.9, que sin duda procede de la misma boca del Señor Jesucristo ya que la persecución y la violencia (vr.10) con que la iglesia será perseguida pondrán a prueba la paciencia y la fe de los santos.
Estudio Bíblico: Fórmula segura para aprender autodisciplina (12)
El negarse a hacer excepciones constituye un requisito fundamental para ser constantes en cualquier aspecto de la vida.
La organización de los Alcohólicos Anónimos hace saber a todos que el únicos camino que lleva al triunfo cuando se trata de la bebida es el de no hacer excepción alguna. El lamento mas común de los miembros de la organización que han sufrido una recaída es éste: «Ese primer trago provocó el derrumbe.»
Los que cumplen un régimen alimenticio conocen esta regla fundamental, como así tambien los deportistas y todos los que se autodisciplinan por cualquier razón.
Se te propone un desafío:
Que pongas a prueba la fórmula durante un año -que hágas el pacto con Dios de no desayunar sin antes haber leído la Bíblia. Que no admitas excepción alguna al pacto, y verás que al cabo de 365 dias serás un creyente mucho más constante y efectivo. El cumplimiento de este pacto hará que tu vida experimente un cambio.
Apocalipsis: El dragón imitando la obra de Dios y de Cristo (28)
CAPITULO 13: 1-10
El dragón imitando la obra de Dios y de Cristo
Satanás, arrojado del cielo sobre la tierra, lleno de odio se propone aprovechar el tiempo que le queda con el fin de destruir la obra de Dios en este mundo. Toda la historia de la humanidad es testigo de este esfuerzo maligno hasta el presente.
Este capítulo nos describe la estrategia del dragón para la lucha con la descendencia de la mujer, que representa sin lugar dudas a la iglesia de Jesucristo el Señor.
La señal característica aquí es que su reino es organizado imitando el modelo de su adversario, es decir el cordero de Dios.
El diablo prepara para su bestia una especie de resurrección seguida por la entronización –imitándo la del cordero de Dios – para que todos le adoren.
Importante: todo el relato deja ver el propósito del dragón: ser adorado como dios. Y como no puede lograr esa meta. Causa ésta, en definitiva, por la cual fue arrojado del cielo. Hace todo lo posible para engañar a la gente. Siempre el diablo trabajará para robarle la gloria a Dios. Muchas veces usará si fuese necesario a los mismos cristianos. No son pocos los que caen en la trampa diabólica de enaltecerse contaminados con el espíritu de la serpiente antigua, que sigue susurrando a sus oídos: “Seréis como dioses.”
Siempre imitando la obra de Dios, el dragón deberá recurrir a la segunda bestia, para enfrentar la formidable fuerza del cordero y de su iglesia. Aquí tenemos otra copia. Las dos bestias imitando a los dos testigos de Cristo – que ya vimos en apocalipsis 11 – se enfrentan con el cordero.
Así vemos que el capítulo 13, nos relata y describe esas dos bestias, que no son otra cosa que instrumentos del dragón para hacer la guerra a la iglesia de Cristo. ¿Quiénes son ó qué representan estas bestias?
La primera bestia puede representar el dominio político, representado a su vez por la Roma imperial en todo su esplendor militarista. Había conquistado con las armas todo el mundo conocido. Prácticamente se erguía como una bestia sedienta de poder, ante quien todos los otros reyezuelos se humillaban.
La segunda bestia, podría representar el poder del sacerdocio pagano, especialmente el de Asia menor que se había sometido a los caprichos de los emperadores de turno.
También se interpreta a esta bestia como el poder religioso oficializado en el siglo III, cuando la Roma pagana se vuelve cristiana por orden de Constantino. Mientras la iglesia católica oficial, usaba su poder para enriquecerse, y obtener cada vez más poder social y político, la verdadera iglesia sobrevivía en la oscuridad de las catacumbas, en el temor de pagar con sus vidas si eran descubiertos.
Algunos hablan de la bestia del occidente y la bestia de oriente. Interpretación ésta, que como veremos a continuación, siempre nos deja con esa sensación propia del apocalipisis. Por un lado nos representa lo que parece estar sucediendo en ese momento. Pero por el otro, la continuidaddel relato con figuras simbólicas, nos proyecta hacia un devenir de prueba y tribulación relacionada con un período de persecusión de la verdadera iglesia.
No debemos olvidar entonces, que Dios es soberano. Siempre habra preguntas que queden sin respuestas aparentes. Pero lo cierto, es que la revelación de Dios ha sido completada en la Biblia como su palabra. Así que el mensaje está claro, mientras la historia se desarrolla delante de nosotros, estamos llamados a confiar siempre. Jesucristo tiene la última palabra. Y eso es mas que suficiente.
Estudio Bíblico: Fórmula segura para aprender autodisciplina (11)
2 – HAGAMOS UN PACTO SAGRADO CON DIOS
Antes de hacer un pacto con Dios hay que pensarlo muy bien, porque la escritura dice en el libro de Eclesiastés 5:5: «Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.» Pero teniendo en cuenta que es tan esencial mantener la costumbre de leer la palabra diariamente es que se propone este método.
Tim La Haye cuenta que una vez conoció a un misionero cuyas normas de vida llegó a admirar grandemente. Cuando le preguntó en que radicaba el secreto de su éxito, contestó con estas palabras: «Jamás dejo pasar un día sin estar a solas con Dios dedicado a la oración y al estudio de la Biblia.»
Cuando le preguntó cómo había aprendido a ser tan sistemático dijo: «Muy sencillo. Hice un pacto sagrado con Dios – nada de Biblia, nada de desayuno.» Luego le explicó que en algunas ocasiones se había despertado tarde, o alguno de los hijos amanecia enfermo, o alguna otra situación imprevista le impedía cumplir su momento devocional con la Palabra de Dios. Le dijo que en esos casos se quedaba sin desayunar. Si me falta tiempo para alimentar el alma, tambien me falta tiempo para alimentar el cuerpo. A traves de los años no he perdido más que unos cuantos desayunos como consecuencia de la imposibilidad de alimentar el alma primero.»
En pocas palabras el pacto es el siguiente: NADA DE BIBLIA – NADA DE DESAYUNO. Para quienes necesiten un verso de la escritura para apoyar lo que hacen, pueden apropiarse de Job 23:12: «No he rechazado sus mandamientos, sino que en ellos me he deleitado más que en mi alimento de cada día.» Evidentemente Job tenía su propio pacto con Dios, pacto que se parece mucho al que proponemos aquí: nada de Biblia – nada de desayuno.
Apocalipsis: La persecusión de la iglesia (27).
La mujer huye al desierto.
Se ha interpretado que el “rio de agua” que el dragón lanzó tras la mujer quizás se refiera a las persecuciones de la iglesia del imperio romano, aunque parece acercarse más a las persecuciones de la gran tribulación.
¿Qué significa el desierto? Primero, puede significar la transición de la iglesia de judía a gentil. Los creyentes de la iglesia primitiva supieron lo que era la soledad de la fe, el rechazo y la marginación. Como su Señor la iglesia misma tuvo que beber de la copa del desierto.
También podemos interpretar el pasaje como que nos da a entender, que el remanente fiel de Israel será preservado entre los gentiles durante el período de la gran tribulación. Por supuesto nada es definitivo. Todas estas figuras son representativas.
Muchos interpretan que después del surgimiento de “Babilonia”, la iglesia ramera del capítulo 17, así interpretada, la iglesia verdadera debió esconderse “mientras la iglesia ramera estaba sobre un trono de poder mundial, la iglesia verdadera estaba fuera de vista en el desierto.”
Notemos ahora lo llamativo de los tiempos utilizados en relación con los otros relatos.
Ya hemos visto que constantemente se utilizan tres expresiones que significan el mismo plazo de tiempo.
La ciudad santa fue hollada 42 meses.
La bestia vivió 42 meses después de sanar de su herida mortal.
Los dos testigos profetizaron en cilicio 1260 días.
Resumiendo: la ciudad santa fue hollada mientras la mujer estuvo en el desierto, los dos testigos profetizaban en cilicio, y Babilonia (la bestia revivida?) estaba sobre el trono, todo al mismo tiempo.
¿Cómo lo ven los distintos intérpretes?
-LOS FUTURISTAS lo entienden como tres años y medio literales.
-LOS HISTÓRICOS aceptan la teoría de un día por año (Ezeq. 4:6), según la cual 1260 días serían 1260 años y eso sería la duración aproximada de la edad media.
Estudio Bíblico: Fórmula segura para aprender autodisciplina (10)
FORMULA SEGURA PARA APRENDER AUTODISCIPLINA (1).
Son tres pasos y si se cumplen fielmente no es posible fracasar.
1 – LEAMOS CUANDO TENGAMOS GANAS – Y CUANDO NO TENGAMOS TAMBIEN.
No sería realista decir que todas las mañanas, al despertarnos 15 minutos más temprano, la mente estará sintonizada en forma absolutamente perfecta, y que estaremos deseosos de dedicarnos a la lectura de la Palabra de Dios.
Habrá mañanas en que ésto ocurra, pero habrá otras cuando no tenemos el mas mínimo deseo de concentrarnos en la lectura. Esto puede ocurrir especialmente si somos de los que trabajan hasta muy tarde.
Pero no debemos sucumbir a la idea de que: «si no estamos en óptimas condiciones de ánimo no vamos a sacar ningún provecho» o «para recibir bendición de la lectura hay que estar de buen ánimo.» Todas estas son mentiras del diablo o de nuestra propia imaginación engañosa.
Si nos despertamos sintiéndonos así, lo que podemos hacer es darnos una ducha y vestirnos antes de encarar el momento devocional. LO FUNDAMENTAL ES CUMPLIR LOS 15 MINUTOS DE LECTURA, YA SEA QUE TENGAMOS GANAS O NO.
Es bueno ser sincero con Dios, y uno puede orar de esta manera: «Padre celestial, me siento miserable esta mañana, y, francamente, ni siquiera deseo leer tu palabra. Perdona esta actividad carnal, y abre los ojos de mi intelecto para que vea cosas maravillosas en tu Palabra hoy. Amén.»
En cierta oportunidad un predicador dijo lo siguiente: «Debemos leer la Palabra cuando tenemos deseos de hacerlo y cuando no lo tenemos; debemos leer HASTA QUE nos venga el deseo.» Descubriremos que paulatinamente vamos cambiando de actitud al leer y recibiremos una bendición especial de la lectura.»
Apocalipsis: La guerra en el cielo (26).
LAS FIGURAS Y SU POSIBLE SIGNIFICADO (Continuación…)
La guerra en el cielo (vrs 7-12).
Aquí vemos a Satanás enfurecido por su fracaso en eliminar al fundador del reino de Dios en la tierra, crucificándole, ¿a qué se refiere este relato de los versos 7 al 12? Parece que en su odio destructor el diablo se atrevió a seguir a Cristo en su ascensión cómo último intento de dañar la persona y obra de Cristo.
Decimos esto, porque debemos notar que el texto, nos saca del contexto terrestre, es decir, de la historia del pueblo y la iglesia militante, para llevarnos a un plano superior. La dimensión del cielo. Leamos el vr. 7: “Después, hubo una gran batalla en el cielo…”
Y así vemos una gran batalla. La que nos impacta al intentar imaginarnos en figuras lo que será o fue semejante enfrentamiento. ¿Se imaginan este impactante campo de batalla y el fragor de las armas?
El ejército de ángeles buenos se enfrenta a los espíritus caídos, y logran derrotarlos.
Al frente de los ángeles de está Miguel, (Mikaiel, término hebreo compuesto que significa: QUIEN COMO DIOS), quien con su victoria ha puesto el sello final, o mejor confirma la victoria de Jesucristo.
Jesús, hablando proféticamente sobre la derrota que le infligiría al diablo muriendo sobre la cruz, dijo: “Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será arrojado fuera.” Juan 12:31 (vers. Nácar Colunga).
En otra ocasión agregó “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.” Lc 10:18 (Vers. N.C).
En su ministerio terrenal la expulsión de los demonios era una clara demostración de victoria sobre el príncipe de las tinieblas, y también el claro retroceso de las tinieblas ante el poder del reino de Dios manifestado en Jesucristo.
De la misma manera los cristianos vencerán a los demonios en el poder del nombre de Jesús. El así lo ha establecido.
También es cierto que las persecuciones que El sufrió de parte del mundo y del príncipe Satanás alcanzarán muchas veces a los suyos, porque el discípulo no puede ser mejor que su maestro. (Juan 15:18-22).
En todo caso, la victoria de Cristo, siempre será nuestra victoria. Nada debemos temer.
Según Efesios 2:2, el cielo atmosférico es la morada de las potestades aéreas, según las creencias antiguas. Así se desprende también de la biblia.
En este ámbito tiene lugar la gran batalla ente las legiones del Padre Celestial (Mt. 26:53), y las de Satanás (vr.7).
El mismo Miguel, protector del pueblo de Israel en Daniel (10:21; 12:1), aparece en el apocalipsis como el protector y general del ISRAEL DE DIOS, es decir, la iglesia de Jesucristo.
Algo llamativo es que aunque este libro está lleno de referencias a los ángeles, es la primera vez que se da el nombre de uno de ellos.
Perdida toda oportunidad de causar daño en el cielo, desde ahora en adelante, el diablo se dedica a estorbar e impedir en cuanto le sea posible, la obra redentora de Cristo en su extensión a través de la iglesia.
Hasta aquí, estamos viendo, si queremos resumirlo, que esta “guerra en el cielo”, es una representación gráfica, a la vez que simbólica, de lo que le sucedió a Satanás en la muerte y resurrección de Jesucristo.
Pero también piensan algunos, que su lanzamiento del cielo puede ser simultáneo con la tribulación y causa de la misma. Es decir, consecuencia de la frustración y odio de Satanás.
Más allá del significado exacto, es, evidentemente aquello mismo que Jesús vio en su visión de Lucas 10:18.
Estudio Bíblico: Cómo ser constantes en la lectura de la Biblia (9).
COMO SER CONSTANTES EN LA LECTURA DIARIA DE LA BIBLIA
Para algunos, ser constantes resulta muy difícil. No cabe duda de que son más los creyentes que se han demoronado espiritualmente, o han dejado de crecer en la vida cristiana, por no ser constantes en la vida devocional diaria, que por cualquier otro motivo.
Como hemos visto anteriormente, resulta absolutamente imprescindible sumergirnos en la palabra diariamente a fin de mantenernos frescos y llenos del Espiritu Santo. Lamentablemente sólo un pequeño porcentaje del pueblo de Dios tienen en cuenta este hecho.
La autodisciplina no constituye la marca sobresaliente de esta época de abundancia en que vivimos; pero la autodisciplina es el secreto en lo que respecta al éxito. Podemos señalar los campeones en el campo del deporte: el secreto de su éxito está en la disciplina. Por supuesto que tienen talento, pero hay miles de personas en el mundo que tambien lo tienen. Lo que sucede, es que al talento ellos le agregaron la disciplina de la práctica, y de esta manera consiguieron triunfar.
A la mayoria de nosotros nos resultaria imposible llegar a ser famosos deportistas, porque allí no reside nuestro talento, pero TODOS podemos llegar a ser creyentes efectivos. En el reino espiritual no hay favoritos – no es que algunos tienen talentos y otros no – CADA UNO decidirá si se disciplinará en su vida espiritual. TODOS PUEDEN TENER ÉXITO EN LA VIDA CRISTIANA.
Claro que alguno se estará preguntando: ¿Y cómo se logra este éxito? Con solo disciplinarse de modo que decida llevar a la práctica en su vida el momento devocional diario, del cual hemos hablado, y que pusiese en práctica en su vida diaria los principios divinos que aprende.
Esto no depende de Dios – depende de cada uno. Dios quiere que TODO creyente tenga una vida cristiana plena, pero somos nosotros que nos ponemos frenos, barreras e impedimentos para avanzar y llegar al «éxito» como cristianos.
Mientras no resolvamos que nuestro desarrollo espiritual vale los 15 minutos diarios de estudio de la Palabra de Dios seguiremos siendo creyentes mediocres. Tengamos presente que el potencial está a nuestro alcance porque es don de Dios; resta que nosotros decidamos qué vamos a hacer con dicho potencial.
Durante la vida de nuestro Señor Jesucristo diversas clases de personas mostraron interés en El. La Biblia dice que «muchos creyeron en él», pero no tenemos mas noticias de ellos. Otros «le siguieron», pero cuando vinieron las persecusiones y la adversidad se volvieron a sus casas.
Otros dijeron que querían ser sus discípulos, pero El les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí niéguesé a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.» (Lc. 9:23). Como es bien sabido, Jesús tuvo sólo doce discípulos y 120 más que, como ellos, le seguían. Resulta sugestivo que las palabras «discípulo» y «disciplina» sean tan parecidas. No se puede ser lo primero si no se tiene lo segundo.
El doctor M.R. DeHaan, iniciador de un conocido programa radial evangélico en los Estados Unidos, dijo cierta vez: «Venir a Cristo no cuesta nada, seguirle cuesta algo, pero servirle cuesta mucho.»
La madurez y el crecimiento espiritual tienen su precio. El precio consiste en el tiempo que lleva aprender los principios divinos que se encuentran en la Palabra de Dios y en el sometimiento de nuestra vida a ellos. Pero las recompensas y los resultados bien valen el sacrificio que ésto requiere.
APOCALIPSIS: El dragón (25).
CAPÍTULO 12
A – LAS FIGURAS Y SU POSIBLE SIGNIFICADO (continuación…)
El dragón
3 «También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;
4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.» Apocalipsis 12: 3-4
Este es claramente identificado como el diablo. Noten ustedes la descripción de este dragón. Las “siete cabezas, siete diademas y diez cuernos,” representan el dominio de Satanás como príncipe de este mundo caído; como también, sería mejor decir, su pretensión de dominio universal y sus esfuerzos por alcanzarlo.
Tengamos siempre en cuenta que: es el dios de este mundo; pero no es Dios. No es omnipotente, ni se halla en todas partes simultáneamente (omnipresente), tampoco sabe todas las cosas (omnisciente). No hay dos dioses, Dios y el diablo, solamente hay un Dios verdadero. Ni que hablar de creador y soberano. Simplemente el es un ser creado (un ángel) y por lo tanto limitado como tal. Es dentro del gobierno y la soberanía de Dios, un poderoso príncipe del mal, a quien por causas completamente desconocidas para nosotros se le permite perturbar a la raza humana. Sin embargo está claramente revelado en las escrituras que su destino es inevitable.
Su color escarlata o rojo, probablemente signifique su naturaleza homicida, como lo describió Jesús, el homicidio es su origen, y es también su arma.
El vr. 4, nos describe que “su cola arrastraba la tercera parte del cielo” y que las arroja sobre la tierra con gran ira. Estas estrellas no son otras cosas que representaciones de los ángeles que se rebelaron con él, ahora demonios, que bajo sus órdenes son arrojados a la tierra contra los santos de Dios, también para influir y llevar la apostasía a los dirigentes de la iglesia. Tal como también se demuestra en las páginas del Nuevo Testamento.







