• Skip to primary navigation
  • Skip to main content
  • Skip to primary sidebar

Estudios Biblicos Cristianos .net

Predicas cristianas gratis. Instituto biblico gratis. Libros apocrifos de la biblia

  • Libro: Alabanza y Adoración
  • Libro: ¿Podemos Confiar en la Biblia?
  • Ayuda Espiritual

espíritu

Los nueve dones del Espíritu: Diversos géneros de Lenguas (8)

agosto 29, 2011 by admin 2 Comments

 

8- DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS v. 10

Antes de entrar en el tema mismo, deberemos hacer algunas apreciaciones preliminares, que nos ayudarán a comprender el contexto en el que se desarrolla este don o carisma del Espíritu.

a) Relación entre don de lenguas y bautismo en el Espíritu Santo.

Hchs 8:17;  10:45,46;  19:1-7.

Para los cristianos primitivos, la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo era crucial. Luego de esta experiencia en el Espíritu ya no dudaban de su nuevo nacimiento – era una experiencia carismática (gracia, favor, etc.) que se expresaba con un gozo intenso, alabanza a Dios, hablar en lenguas, percepción interior del Espíritu que ora en nosotros, que santifica, que capacita con el derramamiento de los dones espirituales (Carismas según 1 Cor 12:7-10), que nos da una garantía o arras de la felicidad eterna.

En los Hechos de los Apóstoles se habla de varias ocasiones en que descendió el Espíritu Santo. En tres de ellas se dice expresamente que los presentes hablaron en lenguas ( Hchs 2:4;  10:44-46; 19:6). Es importante notar entonces, que hay una relación estrecha entre la oración en lenguas y la experiencia espiritual llamada comunmente «bautismo en el Espíritu Santo.» Ante una gracia extraordinaria como es ésta, la respuesta espontánea es la alabanza y la oración en lenguas expresada en un lenguaje celestial.

«La efusión del Espíritu santo ocurre en lo más profundo del ser; es objeto de experiencia y repercute en la totalidad de la persona.»

b) Diferentes casos en que manifiesta el don de lenguas.

Es muy importante, para comprender las indicaciones que nos da San Pablo, y también evitar confusiones, distinguir, cuándo el don de hablar en lenguas es una gracia de oración, especialmente para uso y edificación privada, y lo que es el carisma para el uso de la iglesia.

 

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Bautismo en el Espíritu Santo, Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, discernimiento de espíritus, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, Enseñanza, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, Hacer milagros, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, Los nueve dones del Espíritu, Milagros, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Palabra profética, Plenitud, profecia, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones del Espíritu: Discernimiento de Lenguas e Intepretación III -Conclusión- (7)

agosto 18, 2011 by admin 6 Comments

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El don de lenguas se parece al de la profecía. Si las lenguas son inspiradas por el Espíritu Santo estarán en perfecta armonía con la orientación que va llevando todo el grupo que está unido en alabanza y amor de Dios.En general, las lenguas se pronuncian en forma armoniosa, serena en armonía con el todo; y producen los frutos de la presencia del Señor: paz, alegría, recogimiento, amor etc. pero debemos sospechar cuando son lenguas angustiadas, discordantes, inoportunas, persistentes y hasta chillonas y molestas, que en realidad no traen ninguna sensación de paz ni bienhestar a nuestro espíritu, sino todo lo contrario.

Sin embargo, hemos de ver, que el don de discernimiento va más allá: dará certidumbre respecto del orígen de las lenguas. En cuanto al discernimiento de la interpretación de lenguas, discernimos no solamente el contenido de la interpretación, sino también su correspondencia o no con lo que se dijo en lenguas. Como la interpretación no pretende traducir el mensaje en lenguas, sino indicar su sentido, pueden darse más de una interpretación. Y es alli entonces, donde la madurez de quién ejerce el don, será de suma importancia para la bendición del cuerpo.

 

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, discernimiento de espíritus, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, Enseñanza, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, Hacer milagros, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, Los nueve dones del Espíritu, Milagros, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Palabra profética, Plenitud, profecia, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones del Espíritu: Discernimiento de espíritus II (6)

julio 28, 2011 by admin 1 Comment

 

 

DISCERNIMIENTO DE LA PROFECÍA

Al menos podemos considerar tres: profecía verdadera, la no-profecía y profecía falsa. Estos tres tipos pueden aplicarse a las carismas de hablar en lenguas y de interpretación.

1) Profecía verdadera. Cómo principio básico, la profecía no se da aislada sino dentro de la vida espiritual de la iglesia. Y cuando todos están unidos «en un mismo espiritu», la profecía surge como un elemento de bendición y no aislado o «descolgado» de la situación que se está viviendo. La profecía verdadera edifica. Es decir, alienta, consuela, fortalece, da paz y gozo; hace sentir la presencia y la acción de Dios; lleva al arrepentimiento y a la conversión. La edificación recibida trae como respuesta un asentimiento interior que no es reacción emocional y que algunos llaman «testimonio interior.» Por ello, si una profecía no inspira, no ayuda, y al contrario, desanima o hiere, eso indica que no proviene de Dios. Porque Dios como Padre amoroso, reprende las faltas con firmeza pero con abundante amor, animando a cambiar y no dejando condenación ni desaliento.

2) No-profecía. La no-profecía ocurre cuando alguien habla, en forma de profecía, algo que en realidad no es un mensaje de parte de Dios. Y esto suele ocurrir con mucha frecuencia, lo que se dice puede ser bueno, aún podría ser un texto bíblico, pero en ese momento no es inspirado por Dios. No daña, pero tampoco edifica; parece faltarle poder, no encaja en el todo y deja una sensación de desconcierto, o peor aún, corta lo que hasta ese momento era una oración o canto armonioso y en el Espíritu. También ocurre el caso cuando a continuación de una profecía verdadera, la persona agrega sus propios pensamientos, su propia sabiduría. Llegan a modificar lo que al comienzo es auténtico. Por ejemplo, con sus propias ideas religiosas, sus emociones y problemas personales que no saben canalizar en los momentos adecuados. De allí la importancia de ser instruidos  «como miembros los unos de los otros»  para que al ejercer los dones (carismas) la meta sea edificar al Cuerpo en una actitud de negación del yo por amor al otro.

3) Profecía falsa. No se presenta con demasiada frecuencia y es relativamente fácil de discernir. Como es de suponer, siempre se presenta solapadamente, un contenido contrario a la doctrina de la iglesia. Puede estar inspirada por malos espíritus, como también de personas que sufren problemas emocionales o desórdenes en su vida moral y lo reflejan en palabras agrias, hostiles, condenatorias, presentadas en forma de profecía. A veces la raíz se encuentra en prácticas de ocultismo, o en grupos que andan en la búsqueda de experiencias de tipo espectacular o en el hecho de que en lugar de amor hay odio, envidias, desavenencias o alguna otra situación de pecado dentro del grupo.

CRITERIOS PARA JUZGAR LA PROFECÍA.

El don de discernimiento no necesita apoyos extraños; es un carisma o gracia de Dios que trae consigo su propia certidumbre. Si embargo de ser necesario, podemos buscar confirmación en diversos criterios. En cuanto a la falta de perfecta claridad, dice un escritor: «Nos es preciso aprender a vivir con las incertidumbres y ambiguedades inherentes a toda actividad espiritual en este mundo… la mayor parte de nuestras inspiraciones en esta vida son de orígen incierto y si queremos una certeza absoluta, jamás haremos nada. Sin embargo, si nuestra propia vida permanece francamente orientada hacia Dios, nuestro instinto para discernir en los otros lo que viene de El estará más desarrollado y será más seguro.» Por lo tanto, es importante destacar aquí, que todo cristiano debe depender para un juicio honesto de la profecía, de un conocimiento claro de la palabra de Dios por un lado, y de una experiencia de vida real con el Espíritu Santo por el otro. Tambien debemos notar que los criterios a seguir pueden ser objetivos y subjetivos:

CRITERIOS OBJETIVOS

Hablando siempre de la profecía verdadera:

1- Debe estar de acuerdo siempre con la enseñanza de la Biblia como Palabra de Dios aceptada por la iglesia.

2- Debe edificar la iglesia llevándola a la unidad y el crecimiento espiritual por el amor.

3- Suele presentarse con el amor y humildad del que en ese momento habla en el nombre del Señor.

CRITERIOS SUBJETIVOS

Hablando de la profecía verdadera, vemos que producen en la iglesia: paz, amor, gozo y humildad y en definitiva, ¡los frutos del Espíritu Santo! Es un mensaje a la iglesia en el contexto que se encuentra esa iglesia local. Por ello es importante el fruto que producirá en su seno. Si tenemos presente estos criterios, es facil comprender la prudencia con que deben recibirse muchas profecías. Cuando una profecía es espectacular o anuncia sucesos futuros, hay que tomarla con mucha reserva y no darle crédito si no es confirmada. Algunas iglesias han tenido experiencias lamentables debido a que tales profetas intervenían en el gobierno de las iglesias y los nombramientos en su liderazgo. En la vida personal es aconsejable no tomar decisiones a base de profecías que dígan lo que una persona o grupo debe hacer. Los profetas no están llamados a dirigir la vida de las iglesias, ni personas o grupos, mucho menos a gobernar a través de profecías o nombramientos de cargos. Como todo otro carisma, están sujetos a la autoridad de la iglesia, representadas por su consejo pastoral. Un autor experimentado advierte: «No permitas que nadie tome autoridad sobre ti diciendo: «Dice el Señor.» La decisión final es tu responsabilidad como hijo de Dios.

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, discernimiento de espíritus, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, Enseñanza, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, Hacer milagros, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, Los nueve dones del Espíritu, Milagros, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Palabra profética, Plenitud, profecia, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones del Espíritu: Discernimiento de espíritus (5)

julio 16, 2011 by admin 12 Comments

 

7- DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS V10

Escribe un autor lo siguiente:

«El discernimiento presupone una vida de la iglesia que está llena de poderes sobrenaturales y manifestaciones de la presencia de Dios. La misma riqueza de la actividad divina hacer surgir a la superficie las fuerzas del mal, y es también un campo para actividad religiosa desviada.

El discernimiento… es la capacidad de penetrar a través de las apariencias externas para descubrir en el fondo si el orígen de una moción es Dios, el hombre con sus impulsos naturales, o el mal.»

Tenemos aquí un concepto general de lo que es discernimiento y una clara acentuación de su necesidad. Por supuesto, que en un ambiente de indiferencia espiritual nadie se interesa en discernir el orígen divino, humano o demoníaco de las motivaciones que hacen al ejercicio de los dones espirituales en el seno de la iglesia. Pero el cristiano verdaderamente entregado a su Señor le importa mucho precaverse del engaño y percibir con gozo cuando «es el Señor.» ( S. Juan 21:7).

Por ello, San Pablo nos exhorta: «Examinadlo todo, retened lo bueno.» ( I Ts 5:21) y da criterios de discernimiento en varios de sus escritos. Por ejemplo, puede leer: I Cor 13:1,2; 12: 2,3; Gal 5:16-26 entre otros. También señala el discernimiento de espíritus, como uno de los dones (carismas) necesarios para el bien de la iglesia, (I Co 12:10). Lo mismo hace San Juan cuando expresa sus recomendaciones tales como: «…no creáis a todo espíritu… Probad los espíritus si son de Dios.» Y continúa describiendo elementos para que la iglesia discierna el espíritu del anticristo que sutilmente se disfraza para entrar en al iglesia (I Juan 4:1-3).

ALGUNAS MANERAS DE DISCERNIR

Todos nos encontramos con situaciones que tenemos que definir, conductas a seguir, o determinaciones a tomar, ya sea en lo personal o en relación con la marcha de la comunidad cristiana, es decir, la iglesia.

1- Examinar las circunstancias con la luz de la razón, con prudencia y contando con la ayuda de la gracias de Dios. Dándole por cierto, prioridad a esta última en relación con las dos primeras.

Hacemos una evaluación de las experiencias pasadas y pesamos las posibles consecuencias de una u otra posición para elegir la mejor. La confirmación de una elección acertada será el sentirnos satisfechos y en paz interior.

2- Es en la que actúan los dones del Espíritu Santo – Sabiduría, entendimiento, consejo. Estas «inspiraciones» son difíciles de distinguir respecto de las inclinaciones naturales con las cuales se suelen mezclar, porque ambas las sentimos brotar de nosotros mismos.

Pero lo llamativo, es que las inspiraciones del Espíritu están impregnadas de un amor diferente que viene de Dios. No se trata tanto de distinguir el bien y el mal, sino de conocer la voluntad de Dios dentro de varias alternativas buenas. Si tenemos un espíritu dócil, la inspiración de Dios nos impulsa de continuo como una save brisa. Su paz, su consolación, que no consiste en consuelos sensibles se hacen sentir cuando se está en el lugar que Dios quiere.

3- Esta manera consiste en el don de Dios o carisma de discernimiento de espíritus. Este carisma, se define como una iluminación divina o manifestación del Espíritu Santo, por lo que una persona conoce cuáles espíritus están motivando o impulsando determinada actuación, para proteger del engaño del engaño a la iglesia. Es como un mensaje que viene de afuera, no de la persona misma. Se forma espontáneamente y súbitamente, sin aparente ocasión natural, completo en la mente. Nada tiene que ver la iniciativa, esfuerzo, ni preparación. Es un conocimiento que lleva consigo su propia convicción. No es perspicacia, instinto sicológico o espíriritu crítico; ni tampoco se confunde co el agrado o desagrado que nos infunden las cosas. (Continúa…)

Es un medio por el cual Dios da a conocer el orígen de lo que está sucediendo en un grupo, en una reunión, en una persona, o bien, en el ejercicio de algún carisma. Todo esto para el provecho del Cuerpo de Cristo. De allí que este don lo necesitan de una manera muy particular por su tarea, los pastores.

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, discernimiento de espíritus, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, Enseñanza, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, Hacer milagros, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, Los nueve dones del Espíritu, Milagros, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Palabra profética, Plenitud, profecia, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones del Espíritu: Hacer milagros y profecía (4)

junio 27, 2011 by admin 5 Comments

 

 

 

5- HACER MILAGROS. Estos milagros son las «señales» que dijo Jesús «seguirían a los que creen.» (Mr. 16:17,18). En griego quiere decir literalmente «operación poderosa o sobrenatural.» Realizado delante de la gente incrédula, son señales poderosas que quebrantan a los corazones paganos ante la evidencia del poder de Dios. Tal era el método de predicación seguido por apóstoles y Pablo mismo: «con demostración del Espíritu y de poder…» I Co. 2:4,5. Así aún hoy en dia algunos discípulos tienen «el don» de lograr lo que es imposible para otros.

6- PROFECIA. Usamos esta palabra para designar comunicaciones que se presentan como mensajes explícitos de parte del Señor. Suelen estar formuladas en primera persona, por ejemplo: «Hijos míos, no tengan temor; Yo estoy con ustedes.»

«El que profetiza habla a los hombres para EDIFICACIÓN, EXHORTACIÓN Y CONSOLACIÓN.»       I co. 14:3.

«El que profetiza EDIFICA a la iglesia.» I Co. 14: 4. 

Estas tres palabras describen de una manera muy clara los rasgos de la verdadera profecia. Si no tiene como propósito edificar, exhortar y consolar a la iglesia, ya sea de manera personal o colectiva, tal profecia no es mas que una parodia, y no debe ser tenida en cuenta. Lo que se olvida con demasiada frecuencia es que la profecia siempre se ejerce en un espíritu de amor. Y el amor no hace daño al prójimo, asi que… ¡mucho menos a la iglesia!

El clima de la profecia.

Generalmente Dios habla al grupo cuando éste se encuentra preparado para escuchar. Cuando hay un CLIMA DE COMUNIÓN en el ESPÍRITU y un silencio que es silencio de oración.

Es bueno y ayuda mucho un clima de confianza, aceptación e indulgencia para los posibles errores, ya que la persona que no tiene el hábito de hacerlo suele sentirse cohibida al principio. Por cierto, que en un ambiente de incredulidad o indiferencia nada puede suceder. Pero si somos cristianos qn quienes el Espíritu santo se mueve con libertad, habrá en el grupo una «expectativa de fe» acerca de lo que el Señor puede decirnos.

No debemos privar a la iglesia de esta gran bendición. San Pablo anima a la iglesia diciéndoles… «procurad los nodnes espirituales, pero sobre todo que profeticeis.» I Co. 14:1. Y también repite en el mismo capítulo en el v.39 «procurad profetizar…» otra versión dice: «aspirar al don de la profecia.»

¿Qué debemos decir entonces? Que junto con la desaparición de la profecía en la iglesia aparece un empobrecimiento del ejercicio de los dones espirituales en el seno de la iglesia y ésto debilita y daña al Cuerpo de Cristo. Es como cercenar las raíces de un árbol y pretender que siga verde y lleno de vigor.

El proceso de la profecía.

Como podemos ver a continuación involucra tres elementos sucesivos:

(1) La inspiración profética.

(2) La comunicación de la profecía.

(3) La recepción por los que escuchan.

Cuando la persona recibe el mensaje se dan dos aspectos sucesivos:

En primer lugar, es el hecho de sentirse movido por Dios a hablar, o sea «la unción» que recibe para capacitarlo.

Y en segundo lugar, el aspecto siguiente es la iluminación de la mente, o sea, el mensaje claramente revelado.

El impulso a hablar se experimenta de distintas maneras en las personas: inclinación, inquietud, una carga que persiste, un sentimiento fuerte de la presencia de Dios, etc. La persona debe orar preguntándole al Señor si es suyo que hable, y si recibe una paz íntima luego de esa oración, ésta es la confirmación de estar en su voluntad. No debemos olvidar que hay una persona que necesita esa palabra. A su vez esa palabra puede significar un cambio trascendente para ella.

Lo mismo sucede con la iluminación del mensaje en diversas formas: ideas, palabras o frases en la mente, palabras escuchadas o leídas (Ej. salmos, textos bíblicos, etc), frases de un sermón, visiones, o simplemente una inspiración que la persona no sabe explicar.

El contenido de la profecía

En ocasiones la persona recibe todo el mensaje, otras veces lo va recibiendo a medida que lo dice, pero siempre lo dirá como algo que no surge de ella misma. Siempre es una palabra de Dios para ese momento: edifica, ayuda a conocer la voluntad de Dios y a crecer en su servicio; consuela produciendo paz y gozo, anima a los desanimados, fortalece a los débiles; corrige y amonesta suavemente y con amor, nunca en forma áspera o hiriente. Y lo más importante es que nos enseñan y dirigen en la vida cristiana.

Cómo dar  y escuchar las profecías

No se debe adoptar un aire de «solemnidad extrema» con gestos por demas religiosos. Tampoco hablemos tan bajo que no se escuche, ni tan alto que espantemos al auditorio, ya que la profecia se desarrolla en el contexto del cuerpo que es la iglesia. Y mientras se desarrolla en orden y con buen criterio todos están siendo bendecidos.

Una verdad que debe quedar claramente establecida: la profecía no es solamente palabra de Dios – queriendo o no, la persona puede agregar mucho de su parte. Según el grado de consagración de la persona, más pura y transparente podrá ser su profecía; pero no es perfecta por eso está sujeta, en primer lugar al discernimiento pastoral y luego a la supervisión de la iglesia.

Los cristianos que escuchan la profecía tienen la fe de la iglesia y el Espíritu Santo que los capacita para «juzgar» de lo oído (1 co 14:29 y 1 Ts 5:21), en base a los efectos que produce; es un discernimiento que opera de manera espontánea e inmediata en cada oyente. Debemos cuidarnos de no tener una actitud crítica o negativa pero tampoco de aceptarlo todo con excesiva ingenuidad. Un pastor anglicano escribe al respecto: «Lo profundo responde a lo profundo y el Espíritu testifica a nuestros espíritus si la profecía de de Dios o no.»

He aquí un testimonio como ejemplo: Oír las profecías siempre me produce paz, tranquilidad. A veces han significado una respuesta muy personal para mí. La mayor parte de las profecías que he escuchado me han ayudado, me han impulsado a corregir actitudes equivocadas. Algunas veces escuchando, me he sentido molesto, he experimentado rechazo por ese mensaje. Cuando esto mismo  les ha sucedido a los demás miembros reunidos hemos pensado que se trataba de no-profecía.»

¿De que se trataba entonces? Sin duda de un espíritu equivocado, también relacionaremos este tema cuando veamos el don de discernimiento de espíritus.

Enseñanza y profecía: Diferenciación.

Generalmente, el maestro apela a la inteligencia del alumno tratando de transmitirles las verdades de la fe como él mismo las ve, ordenadas en un sistema doctrinal (o teológico). Y todo esto supone capacidad pedagógica, es decir, formación e instrucción previa. Casi todo el que enseña teologia ha experimentado momentos de inspiración, manifestando un verdadero don de enseñar.

En cambio, la profecía es recibida SIEMPRE por inspiración y sucede de manera imprevisible, por ellos no se puede hacer de la profecía un ministerio estable ni programado, pero por supuesto, puede ser ordenado.

Hay personas mas sensibles y abiertas que otras en relación a este don, a las que Dios usa más a menudo para bendecir al cuerpo. Se dice de ellas que tienen «un ministerio de profecía.»

El contenido puede asemejarse al de la predicación o enseñanza; puede ser una exhortación o instrucción para los oyentes, perol no se trata de un cuerpo de doctrina, sino de un mensaje para la ocasión presente.

Profecía y enseñanza se complementan y pueden darse ambos ministerios en la misma persona, pero es bueno distinguirlos, ya que la iglesia necesita a ambos.

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, Enseñanza, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, Hacer milagros, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, Milagros, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Palabra profética, Plenitud, profecia, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones del Espíritu: El don de fe y el don de sanidades (3)

junio 10, 2011 by admin 10 Comments

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3- EL DON DE  FE.

 Es la fe en grado extraordinario. Se refiere a la fe cuando es impartida en conformidad a la voluntad de Dios. No estamos hablando aquí de la fe que todo cristiano tiene, y la que a su vez puede crecer si somos edificados, por la misma palabra de Dios.

Hablamos de la fe como don espiritual (recuerde el significado de la palabra carisma, como ya vimos) que solo algunos reciben para aplicar a su vez en situaciones específicas.

El don de fe, es impartido de manera especial, por ejemplo, Dios me imparte fe para orar por la sanidad de una persona – como hizo Pedro con el paralítico que pedía limósna en la puerta del templo La Hermosa. El Espíritu Santo le impartió fe y el dió la orden con total convicción.

 

En el Nuevo Testamento, la fe se nos presenta  como «don de Dios» y como «fruto del Espíritu». Es algo que proviene directamente de la gracia de Dios, no es «mi fe» sino «la fe de Dios» que me es aplicada de una manera sobrenatural. Por eso es un don (regalo) que no se puede conseguir con ninguna clase de esfuerzo humano religioso o intelectual. Por ello Nuestro Señor Jesucristo es el «Autor y consumador de la fe.»  En el caso del don, es más que simplemente creer. Es recibir de Dios la confirmación sobrenatural en nuestro corazón para hacer cosas que humanamente jamás nos atreveríamos a intentarlas.

«La fe es un don de Dios. Uno no la posee para utilizarla a voluntad, sino para el próposito para el cual El la da y permite que uno la tenga. Permitáseme repetir. El nos da la fe necesaria para todas las cosas que están en conformidad con su bendita voluntad. Esa fe primero es dada y luego crece como un fruto del espíritu. Pero con respecto a la fe que mueve montañas, que vence las enfermedades y destruye todas las barreras con milagroso poder, aún sostengo que tal fe es posible sólo cuando es impartida y eso cuando está en conformidad con la voluntad del Salvador.»

«Usted está mas cerca de la manifestación de esta gracia impartida, cuando comprende su propia impotencia y su entera dependencia del Señor» escribe Charles S. Price.

El ejemplo que vemos en el relato de II R. 6:4-7, cuando Eliseo hace flotar el hacha es una combinación del don de fe con el don de milagros. Asi es importante tener en cuenta que en cuanto al ejercicio de los dones espirituales se refiere generalmente interactúan dos o mas a la vez, como tambien puede ser uno solo.

4- DONES DE SANIDADES. Aunque Dios en general puede usar a cualquier cristiano para sanar a los enfermos en el nombre de Jesús, lo cierto es que El les da a ciertas personas un ministerio especial de orar por los enfermos. A ciertos individuos – recalca la Biblia – se les ha dado «dones de sanidades» v.9. Sin embargo, ésto no quiere decir que todas las personas por las que se ora serán sanadas. Lo que quiere expresar es que ciertas personas tendrán muchísimo más éxito cuando oran por los enfermos.

El hecho de que la frase «dones de sanidades» esté en plural para las dos palabras puede querer implicar que los que tienen estos dones particulares podría tener más éxito en algunas sanidades en particular que en otras.

Por ejemplo, en los grandes ministerios de sanidad, algunos tienen mucho éxito al orar por enfermos de cáncer, mientras que otros parecen «especializarse» en otras áreas. Y lo mismo parece aplicarse al ministerio de la liberación de espíritus malos en nuestro país. Cómo es el caso del evangelista Carlos Annacondia.

 

 

 

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, Don, Don espiritual, Dones, Dones carismáticos, Dones de sanidades, Dones del Espíritu, Dones espirituales., El don de fe, espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, iglesia, Impartida, Jesucristo, La Biblia, Logos, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Plenitud, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sanidad, Sofias, Vida

Los nueve dones espirituales: Sabiduría y Palabra de ciencia (2)

mayo 29, 2011 by admin 7 Comments

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS NUEVE DONES ESPIRITUALES:

La Biblia menciona muchos dones carismáticos. Las áreas principales de referencia son: Romanos 12:3-8; 1 Corintios 12:8-10, 28, 30; Efesios 4:11. En este breve estudio nos limitaremos a la consideración de las nueve manifestaciones enumeradas en 1 Corintios 12:8-10.

1- SABIDURIA. Vr. 8. En griego: logos – sofías – palabra de sabiduría. Debemos tener en cuenta que son dones para casos especiales. Para momentos precisos. Y tienen que ver con la sabiduría divina, no humana. De la palabra «carisma» en el griego, caris se traduce «gracia» en el nuevo testamento. Quiere decir dones que se reciben por la gracia de Dios. Por ejemplo, la sabiduría que pidió Salomón a Dios. También en el caso de José y Daniel que interpretaron sueños.

En el Nuevo Testamento, la finalidad de este don es tener una palabra precisa para determinadas situaciones críticas, o dificiles, que puede estar pasando una persona en particular o una iglesia local como cuerpo.

Es de suma importancia para la consejeria pastoral y de todo ministerio que trate con las necesidades de la gente. Porque el Espíritu Santo usará personas con este don para llenar las necesidades de otras personas y guiarlas con mayor seguridad cuando esto es necesario. Es un don de revelación sobrenatural.

2- PALABRA DE CIENCIA. En griego: logos – gnoseos – palabras sabias. Sin duda este don está intimamente ligado al don de sabiduría, y muchas veces al de profecia, ya que la palabra de ciencia es una revelación espiritual de una situación determinada. Por ejemplo, una situación que esta viviendo una persona en particular, sin embargo, muchas veces en público, el Espíritu Santo revela al orador lo que le sucede a una o mas personas en el auditorio. También por el espíritu puede ver distintos espíritus malignos que atormentan a una persona, y así de esa manera poder ministrar de una manera precisa. Por ello afirmamos que el mismo ejemplo de José y Daniel nos demuestra que el don de sabiduría y palabra de ciencia pueden estar estrechamente vinculados. Vea otros ejemplos en : II Rey. 5:26; Hch. 5:3,4; Gál. 1:11,12.

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, consejeria pastoral, Cuerpo de Cristo, Dios, Don, Dones, Dones carismáticos, Dones del Espíritu, Dones espirituales., espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, iglesia, Jesucristo, La Biblia, Logos, nuevo testamento, Palabra de ciencia, Plenitud, Promesa del Espíritu Santo, Revelación espiritual, Sabiduría, Sofias, Vida

El propósito de los dones o carismas en la iglesia (1)

mayo 14, 2011 by admin 3 Comments

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS DONES ESPIRITUALES

NOCIONES

PROPÓSITO DE LOS DONES

Establezcamos desde el comienzo de nuestro estudio, que el objetivo preciso de los dones, según podemos apreciar en una lectura general del Nuevo testamento, no es otra que el crecimiento de la iglesia «en todo» (Ef. 4:15), como «un cuerpo» que se va edificando con la ayuda mutua de cada miembro, en el ejercicio de su don o dones. Vea tambien Ef. 4:15,16.

En primer lugar, el don o carisma es para bendición personal del que lo posee ( I Co. 12:7), pero no encuentra su plenitud, a menos que sea útil al cuerpo. I Co.12:12. Así que debemos sentir el privilegio de colaborar con nuestros dones al crecimiento espiritual de nuestros hermanos, porque así crece el Cuerpo de Cristo, como una iglesia gloriosa y completa a la que no le falta nada. Por ello Pablo les dice: «…procurad los dones espirituales.» I Co. 14:1. Esa es la razón por la que debemos anhelarlos.

Debemos tener una sincera preocupación por descubrir nuestros dones para ponernos a servir al Cuerpo, de lo contrario, lo que hayamos recibido comenzará a marchitarse y pronto se secará definitivamente.

Los dones en una iglesia son la prueba de que el Espíritu Santo está presente y que tiene vida. Pero, claro está, no son dados para que vivamos de «fiesta en fiesta» espiritual, sino para que la iglesia sea un testimonio vivo al mundo incrédulo. Si lo que hemos recibido lo guardamos para nosotros viviremos «empachados espiritualmente», pero no estaremos «fluyendo» ríos de agua viva a quiénes lo necesitan. Tal es el propósito de los dones y su sentido último.

En segundo lugar, debemos recalcar que Dios es la fuente de estos dones y que son repartidos en Su gracia como El quiere. Esto nos ayudará a estar conformes con lo que Dios nos ha dado a cada uno, y no entrar en molestas comparaciones deseando lo que otros tienen. Cuando deberiamos tomar conciencia de lo que Dios nos ha dado a nosotros, y en gratitud poner esos dones a dar fruto enseguida.

En tercer lugar, lo que más interesa a Dios, y que le concierne sólo a El, es la renovación constante de la vida y presencia del Espíritu Santo en la iglesia y en cada uno de los miembros. Por ello los dones deben ser tratados en el contexto de la iglesia. Son para la iglesia.

En conclusión, los dones son para la edificación de la iglesia, para que ésta pueda llegar a ser una fuerza poderosa e influyente en el mundo (Hchs 1:8).

Por eso debes tomar conciencia, que tu persona y tus dones, tienen un tremendo valor en el cuerpo local de la iglesia local donde Jesús te ha puesto. No puedes excusarte, ni esconderte. «Cada uno ha recibido la manifestación del Espíritu para provecho.» I Co. 12:7.

Para el cristiano sólo es posible una actitud, luego de haber recibido tanto de la gracia divina. Lo repito solo una actitud: ¡Servir! Porque Jesús dijo: «…el que pierda su vida por Mí, ¡La hallará!»

Filed Under: DONES ESPIRITUALES Tagged With: bautismo del Espíritu Santo., Cántico espiritual., Carisma, Cuerpo de Cristo, Dios, Don, Dones, Dones del Espíritu, Dones espirituales., espíritu, Espiritu Santo., Fluir del espíritu, iglesia, Jesucristo, nuevo testamento, Plenitud, Promesa del Espíritu Santo, Vida

SANIDAD INTERIOR: Mecanismos de defensa (Pte 10)

diciembre 24, 2009 by admin 25 Comments

cd410f5_a.jpg

1) Definición de herida ó trauma.

Etimológicamente, la palabra griega «trauma», significa «herida», y es interesante tener presente que ésta deriva del término «perforar». De alguna manera, cuando hablamos de trauma, hacemos referencia a un hecho que deja sus marcas, su sello, algo que fractura nuestro interior.

Ahora bien, frente a todo hecho traumático que nos afecta, se pone en juego una serie de conductas que tendrán como consecuencia potencializar aún más el conflicto. Es decir, la persona, frente al trauma, intenta – aunque fracase, en definitiva – encontrar una salida. En el campo de la psicología, a esto se lo llama «Mecanismo de Defensa».

2) Conductas o Mecanismos de Defensa.

a) La represión.

La esencia de esta conducta – o mecanismo de defensa – consiste en mantener lo más alejadas posible de nuestra conciencia aquellas situaciones traumáticas que nos causan angustia.

Frente a una circunstancia dolorosa del pasado, frente a un hecho desagradable que provoca angustia, la persona lo reprime enviando ese recuerdo al inconsciente. El resultado visible de la represión es el olvido; ante el miedo de recordar y vivenciar nuevamente ese dolor, la persona intenta olvidar.

¿Ahora, porqué este mecanismo de defensa lleva a agravar la situación?

Primero, no ayuda a solucionar el trauma. Uno de nuestros grandes problemas es negar que tenemos un problema, y lo que tenemos que tener presente es que para que Dios pueda actuar en nuestra vida debemos reconocer que algo nos pasa, para luego, entregárselo a El.

Segundo, en el caso específico de la represión, lo que se reprime es la idea, el concepto, pero la angustia o el efecto que rodea el trauma quedan en la conciencia. En otras palabras podemos reprimir la idea, pero la angustia sigue latente en nosotros.

Compartimos un ejemplo del Dr. Stamateas, él relata: «Nos tocó hace un tiempo atrás minsitrar a una joven de 22 años, la cual tenía una profunda depresión. No había en sus años recientes, ninguna circunstancia que pudiera haber provocado la misma. Por lo tanto, comenzamos a pedirle que nos relatase acerca de su infancia (más precisamente, de aquellas circunstancias dolorosas que recordaba de su niñez).

Después de relatarnos que en su infancia había sido feliz, de pronto comenzó a llorar y dijo: «… me parece que abusaron de mí cuando era chica».

En efecto, su tío – quien cuidaba de ella cuando su madre salía a trabajar – la había violado desde los 6 a los 8 años. Jamás se lo contó a su mamá, pues sabía que, si lo hacía, su madre no tendría donde dejarla y eso empeoraría las cosas.

¿Qué hizo? Reprimió todo lo relacionado con el suceso de la violación, pero, con el paso del tiempo, toda la angustia que provocó este hecho derivó en una depresión.»

b) Aislamiento.

Este segundo mecanismo de defensa lo encontramos cuando la persona logra separar la idea o suceso traumático de la angustia. De esta manera, la persona puede narrar el suceso sin contenido emocional o sin carga afectiva.

Por ejemplo, cuando se le pregunta a una persona por su infancia, e inmediatamente nos responde: «Sí, recuerdo muy bien cuando mi papá me pegaba con el cinturón».

c) Desplazamiento.

Ocurre cuando la persona pone su angustia o su conflicto en otra persona u objeto menos angustiante que la verdadera causa. Por ejemplo, la Fobia a un objeto o animal.

d) Proyección.

Tiene lugar cuando la persona atribuye al exterior los aspectos o cualidades que ella posee, pero no los quiere reconocer en sí misma.

Por ejemplo, la crítica, la descalificación, la culpa en el otro.

(Próxima entrega: «Ministrando sanidad interior…» (Pte 11)).

Filed Under: SANIDAD INTERIOR Tagged With: alma, alma herida, bautismo del Espíritu Santo., bendicion, cómo perdonar, cuerpo., espíritu, liberacion, maldicion, sanidad emocional, SANIDAD INTERIOR, sanidad y liberación

EL ORIGEN DE LAS ENFERMEDADES DEL ALMA (Pte 9)

diciembre 9, 2009 by admin 41 Comments

p0101200.jpg 

A) DEFINICIÓN DE SANIDAD INTERIOR.

 

Cómo mencionamos anteriormente, ella se fundamenta en el propósito que Dios tiene para la vida de sus hijos. Reiteramos, pues, es de suma importancia lo que Pablo decía a los Filipenses: “Aquel que comenzó la buena obra LA PERFECCIONARA hasta el día de Jesucristo” (Fil. 1:6). Esto nos enseña que desde el dia que aceptastes a Jesucristo en tu vida, el Espíritu Santo, comenzó un proceso que habrá de continuar hasta que El Señor venga a buscar a su iglesia, en cada uno de sus hijos. El propósito de Dios es no dejar nada incompleto en sus hijos, perfeccionando sus vidas mediante una sanidad total.

 

Otra expresión de Pablo sumamente importante es la de 1 Tesalonicenses 5:23, aquí nuevamente el apóstol afirma que Dios dará fín a la obra que comenzó en sus hijos. En esta obra gradual, cada parte será finalizada por Dios; y el texto hace referencia a tres áreas de la vida donde se efectuará esta obra: espíritu, alma Psique) y cuerpo.

 

Se hace referencia, en ambos casos, al día en que Jesús vendrá a buscar a los suyos. Y la iglesia de Dios, está de alguna manera, llamada a prepararse para ese día. La Biblia enseña que Cristo viene a buscar a su iglesia, pero no a una iglesia cualquiera, ni a una determinada denominación religiosa; El viene a buscar una iglesia sin manchas y sin arrugas. Una iglesia libre de pecado al que El haya sanado todas y cada una de sus heridas.

 

Concluyendo entonces decimos que LA SANIDAD INTERIOR ES LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO, SANANDO, LIMPIANDO Y LIBERANDO LAS AREAS DEL ESPIRITU, ALMA Y CUERPO, CON LA FINALIDAD DE QUE EL CREYENTE VIVA Y EXPERIMENTE EL SEÑORIO ABSOLUTO DE CRISTO Y LA PLENITUD DEL ESPIRITU SANTO SOBRE SU VIDA.

 

B) ENFERMEDADES DEL ALMA – SUS CAUSAS-

 

Exísten muchas causas que pueden lastimar el alma permanentemente. Y debemos remontarnos aquí en lo posible, hasta las mas tempranas memorias de la infancia de una persona. Aún de lo que luego será informado, es decir, lo que está relacionado con la actitud de sus padres cuando recién estaba en el vientre de su madre. Psicólogos y educadores, concuerdan en afirmar que los primeros cinco años, son cruciales para la formación del carácter y personalidad de ese futuro jóven o adulto.

 

Antes sería bueno aclarar, que en la evolución formativa de cada ser humano, exísten dos series de influencias:

La primera es de orden hereditario: Tiene que ver con lo innato, con las características morfológicas, se vincula con lo temperamental, con el tono afectivo.

La segunda es de orden adquirido: Es aquello que incorporamos, que experimentamos en el contexto físico y social en el que nos encontramos. Estas experiencias van a estar asociadas al carácter, es decir a las distintas marcas que llevamos, como producto de nuestro contacto con el mundo exterior.

 

La experiencia de los distintos especialistas en el campo del conocimiento humano, como Pediatras, Psicólogos, Médicos, Enfermeros y Asistentes sociales, etc… coinciden, con los años de experiencia pastoral en reconocer que muchas alteraciones emocionales y espirituales de una persona adulta, se relacionan con vivencias traumáticas infantiles. Distintos tipos de miedos, angustias, sentimientos de culpa, bajo autoestima, etc…, tiene su orígen en los primeros años de la vida.

 

Refiriéndonos a esto, alguien dijo que un bebé recién nacido es como un vaso vacío, que llega a este mundo para ser llenado con amor, afecto, protección y cuidado (provisión).

Si en algunas de estas cuatro áreas, hemos tenido carencias importantes, eso se reflejará en nuestra vida adulta.

 

¿Cómo dar amor, si cuando niño no lo recibimos? De allí por ejemplo el fracaso de muchas relaciones familiares. Pero, ¡gracias a Dios!, que a mediad que avanzamos veremos que a través de Jesucristo podemos ser sanados, y aprender a recibir y dar amor.

 

De aquí se desprende que del cuidado y la asistencia que los padres (ú entorno familiar) brinden a esa criatura que llega indefensa al mundo, será fundamental para su evolución. Ellos pueden transmitirle seguridad y/o angustia, pueden cuidar a su hijo o abandonarlo a su propia suerte. Pueden constituirse tanto en agentes de salúd como de enfermedad para el niño. Nuestro próximo análisis sera entonces, una vez definido el término “herida” o “trauma”, desarrollar las conductas que las producen.

 

Oración: “Señor Jesús permite que el amado Espíritu Santo, me ayúde a recordar mientras hago este estudio, aquellos recuerdos que son importantes traer a tu presencia para ser sanados por tu obra redentora en la Cruz. Gracias porque en tí hay provisión suficiente. Amén!”

 

Filed Under: SANIDAD INTERIOR Tagged With: alma, alma herida, bautismo del Espíritu Santo., bendicion, cómo perdonar, cuerpo., espíritu, liberacion, maldicion, sanidad emocional, SANIDAD INTERIOR, sanidad y liberación

  • « Go to Previous Page
  • Go to page 1
  • Go to page 2
  • Go to page 3
  • Go to Next Page »

Primary Sidebar

Estamos en Youtube Estamos en Facebook Estamos en Twitter Estamos en Pinterest Estamos en WhatsApp Estamos en Instagram Estamos en Telegram

Categorías

ALABANZA Y ADORACION Antiguo Testamento artes creativos Autoestima AYUDA BIBLICA PARA TU NECESIDAD Ayuda Espiritual CONOCIENDO COMO ORAR CÓMO ESTUDIAR LA BIBLIA DEVOCIONAL PARA HOY DONES ESPIRITUALES ESTUDIOS BÍBLICOS ESTUDIOS EPISTOLAS PASTORALES General HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA HOMILETICA - El arte de predicar. IMÁGENES DE INSPIRACIÓN INTRODUCCION A LA BIBLIA LAS MISIONES CRISTIANAS LA VIDA DE JESUCRISTO LEYENDO LA BIBLIA Libros Kindle Español MENSAJES CRISTIANOS DE PODER NOTICIAS PP.S CRISTIANOS PROFECIAS BIBLICAS Promociones SANIDAD INTERIOR TEMAS ESCOGIDOS Uncategorized VIDA CRISTIANA ¡DIOS SIGUE ACTIVO HOY! ¡RESPUESTAS A PREGUNTAS INQUIETANTES!

Sitios Amigos

  • Animo Para Vivir
  • Club de Musica Cristiana
  • DevocionTotal
  • Dibujos Biblicos
  • Libros Cristianos Gratis
  • Libros Kindle
  • MENSAJES CRISTIANOS
  • REFLEXIONES POWERPOINT
  • Ver Peliculas Cristianas

Copyright © 2026 · Estudios Biblicos Cristianos :NET